El Gobierno emite el lunes otro bono para completar el torniquete monetario y asegurar el final de la corrida

El Ministerio de Hacienda emitirá nuevamente Botes 2020, títulos a tasa fija que pagan un 26% nominal anual; a mediados de junio este bono captó $55.700 millones Fuente: LA NACION Crédito: Emiliano Lasalvia
13 de julio de 2018  • 18:35

El Gobierno intentará dar por cerrado definitivamente la semana que viene la traumática experiencia de la corrida la semana que viene al dar otro paso hacia el desarme progresivo de la "bola de Lebac " en busca de consolidar la paz cambiaria y dejar el camino abierto para impulsar, luego, un progresivo descenso de las tasas de interés, en la medida que los datos de inflación que vaya recibiendo le permitan ilusionarse con un traslado a precios de la devaluación menor al que algunos esperaban.

Todo hace eje en el torniquete monetario diseñado y puesto en marcha desde mediados de junio, el que basa su eficacia en un alza del 40% en los encajes bancarios que, en realidad llega al 42 o 43% (de ahí los efectos que tuvo sobre las tasas de interés cortas) dado que las entidades estaban integrándolos por debajo de la norma haciendo uso de una dispensa trimestral que le había concedido la gestión Sturzenegger , antes de uno de los últimos "supermartes" para poder disponer de esos fondos si los usaban para comprar Lebacs.

Ese plan tendrá, en la primera parte de la semana que viene, nuevos pasos:

-Arranca el lunes con la reapertura del Bono del Tesoro (BOTE) 2020 que fuera ofrecido a los bancos a mitad de junio con un atractivo especial: una licencia para que lo puedan usar para integrar los encajes, lo que les permite obtener renta por ese dinero que antes tenían indisponible a tasa 0. Se trata de un título que paga una tasa del 26% nominal anual (27,7% efectiva) del que ya colocaron $ 55.700 millones a mitad de junio, cuando arrancó la primera suba de encajes de 3 puntos que significaba una absorción monetaria de unos $60.000 millones, y por el que podrán volver a ofertar este lunes entre las 10 y las 15 horas, es decir, 48 horas antes de que entre en vigencia otro tramo de la suba de encajes.

-Sigue el martes con la licitación mensual de las Lebacs, deuda de la que vencen unos $536.000 millones (la mitad de un stock que se ubica levemente por encima del billón de pesos pero se redujo ya 20% en un mes) y de la que se espera una renovación menor a los dos tercios ya que los bancos utilizarán parte del dinero que cobren el día siguiente para comprar el BOTE 2020 (se liquida el mismo día 18) y asumir con este activo remunerado la suma del 26 al 28% que les tocará enfrentar en los encajes, lo que supone la inmovilización de otros $ 40.000 millones y buscarán recomponer además su tenencia de liquidez, hoy muy exigua, lo que explica que las tasas de corto plazo hayan llegado a moverse entre el 60 y 70% en las últimas horas.

-Cierra el miércoles con la suba de encajes (que completará el retiro de $160.000 millones, cifra que supone el 15% de la base monetaria pero que en los hechos orilla los $ 180.000 o 200.000 millones, por la subintegración de encajes antes mencionada) y la liquidación de los títulos del Tesoro y BCRA que permitirá a los bancos arbitrar entre ambos.

La colocación del Bote 2020 significará la cuarta cuarta emisión de deuda en un mes, ya que todo se inició con su oferta original (a mediados de junio) y la del Bono Dual 2019 (suscribible y pagable en pesos o dólares) que fuera por entonces suscripto mayoritariamente por los fondos de inversión Black Rock y Templeton con divisas, lo que concedió por entonces la primera tregua cambiaria. A eso hay que agregar el Bono Dual 2020, colocado esta semana, y la reapertura del Bote 2020.

Consultados por las repetidas emisiones, desde el Ministerio de Hacienda y el BCRA recordaron a LA NACION que la oferta del bono que podrá suscribirse el lunes "forma parte del paquete de medidas coordinadas" entre ambas dependencias hace un mes con el objeto de restaurar la estabilidad cambiaria. "No es una colocación que no nos aporta fondos, ya que el grueso va a los encajes y queda allí. La idea es, precisamente, que no haya emisión monetaria", recalcaron.

Para los analistas, la subasta de Lebac de la semana próxima es el último jalón a superar para poder determinar si la corrida, como parece por estos días, llega a su fin. Claro que, después, queda la titánica tarea de restañar los daños económicos que causó tratando de preservar las ventajas de haber recuperado un nivel de competitividad cambiaria que puede ayudar a reequilibrar la cuenta corriente y a generar los dólares que el país necesitará para pagar el endeudamiento con que el Gobierno cubrió su decisión de no hacer ajustes por dos años y medio.