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Bestiario

A Mérida la abandonaron con moquillo; así pelea esta cachorra contra la enfermedad

Jimena Barrionuevo
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18 de julio de 2018  • 00:33

Fue una más entre el montón que pasan a formar parte del "descarte" de humanos irresponsables cuando la enfermedad, un accidente e incluso la vejez les toca en suerte a sus compañeros de cuatro patas. Como a tantos otros, a Mérida la abandonaron en la puerta del Refugio Asociación San Roque de la localidad de José C. Paz, en la provincia de Buenos Aires, que actualmente alberga a más de 700 perros y 50 gatos. "La encontramos en la puerta del refugio y esta es una situación que ya se volvió moneda corriente para nosotros. No sabemos si tuvo familia, pero estimamos que sí pero no fue cuidada como correspondía", asegura Bárbara (39), vice-presidente de la asociación.

Y el descuido trajo sus consecuencias, por supuesto. En cuanto los voluntarios del refugio vieron a Mérida supieron que algo en ella no estaba bien. La consulta con el veterinario confirmó la sospecha. Mérida fue diagnosticada con moquillo o distemper canino, una enfermedad altamente contagiosa entre perros causada por un virus que afecta los aparatos respiratorio, gastrointestinal y el sistema nervioso en algunos casos. Tiene una tasa de alta mortalidad y, entre los que sobreviven, suele haber una gran mayoría que queda con secuelas graves motoras y/o con tics. "Mérida está atravesando la fase neurológica y respiratoria. Sufre movimientos involuntarios y trastornos en la movilidad, tiene una parálisis parcial, principalmente en sus patas delanteras y no puede caminar bien, intenta pararse pero se cae", cuenta Bábara.

El moquillo es una enfermedad producida por un virus muy contagioso que afecta a perros de todas las edades que no estén vacunados, pero fundamentalmente a cachorros y gerontes. Es una afección larga, con muchas fases y complicada de manejar. Puede tener momentos de fiebre intermitente, lesiones en la piel, manifestaciones respiratorias, digestivas y el cuadro neurológico. En general, las fases se dan en esta progresión.

"En la fase neurológica es muy variada la respuesta del organismo: pueden presentarse convulsiones aisladas o a repetición, también se pueden sumar los tics -que son muy frecuentes en las patitas de atrás- y en la cabeza, parálisis tanto de patas delanteras y traseras, entre otros síntomas. Esto sucede porque el virus genera una encefalitis muy importante que daña los nervios periféricos. La medicación que se indica no cura sino que es paliativa para todo el gran cuadro que se presenta", explica María Victoria Büchele, médica veterinaria y fisiatra en pequeños animales.

Como en la zona del refugio los voluntarios no contaban con la posibilidad de brindarle a Mérida la atención que necesitaba para su afección, decidieron llevarla a un neurólogo en Capital Federal. El especialista le indicó medicación específica y kinesiología para evitar la pérdida de masa muscular, no perder más movilidad de sus patas e intentar disminuir los tics. "El moquillo es una enfermedad muy dura y muchos perros pierden la batalla, pero Mérida tiene muchas ganas de vivir y salir adelante. Es una cachorrona de unos ocho meses que desde el comienzo fue muy alegre, dulce y cariñosa. Cuando nos ve llegar, se desespera por saludarnos y recibir su sesión de mimos", relata Bárbara.

Por el momento Mérida está en el refugio pero sus cuidadores esperan conseguir un tránsito para ella dado que su tratamiento lo realiza en la ciudad de Buenos Aires y en la asociación no cuentan con vehículo propio para hacer los traslados. "Además requiere cuidados especiales, tomar la medicación diaria y es fundamental que cumpla con su rutina de ejercicios para ayudarla, de a poco, a recuperar movilidad. Su neuróloga ha visto cambios muy positivos, nosotros también. Ella es pura alegría cuando nos ve pero aún le queda un largo camino de recuperación".

Si Mérida llegara a conseguir el hogar transitorio que necesita, en éste no deberían vivir otros perros por el alto contagio de la enfermedad. "La persona que la reciba tendría que contar con tiempo suficiente para atenderla. Estamos peleando para que tenga una oportunidad de tener una vida normal y pueda conocer el amor de una familia".

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