srcset

Los hermanos que pintan murales inspirados en el arte del siglo XIX

Gonzalo Bustos
(0)
17 de julio de 2018  

En el estacionamiento del hipermercado del barrio de Carapachay, en Vicente López, hay una obra de arte. Una pared de fondo granate con un cuadro en el centro. Dentro del cuadro, las imágenes que ilustran un tiempo colonial: una torre con reloj en el centro, un tren en un costado, una fila amontonada de mujeres con vestidos de época y un parque con una fuente. En el vértice inferior, hay una frase de Alicia Márquez que empieza así: "El barrio: ese país chiquito conoce nuestros pasos".

El mural tiene la firma del Grupo Presente, que son Pedro y Santiago Panichelli. Los hermanos que comenzaron con el grafiti en 2007 con Triángulo Dorado (junto al pintor y muralista Francisco Ferreyra) y que, desde 2013, tienen este dúo artístico que interviene las paredes de la zona norte. "Nosotros somos artistas", se define Pedro, de 32 años. "Lo que tiene el mural es que nos hace coordinar a los dos", suma Santiago, de 29. "Nos hace sentarnos a pensar una idea y, además, nos divertimos".

Empezaron con aerosoles en la zona de las vías, luego pidieron una pared a un vecino y más tarde se fueron a Palermo, Villa Crespo y Chacarita. "Lo hicimos porque ahí estaba el circuito del arte callejero", dice Pedro. Luego de un par de pintadas volvieron a su ciudad y prácticamente no se mueven de allí. Creen que internet les da una movilidad que les permite mantener su localía. Ya llevan unos 30 murales en los que el látex y el acrílico le fueron ganando al aerosol. Sus obras se distinguen por plantar en medio de lo urbano un estilo de galería: paisajes, momentos de intimidad hogareña y naturaleza. Ellos dicen que sus influencias son artistas del simbolismo de fines del siglo XIX y comienzos del XX, que les atrae lo fresco y real de esas obras.

Fuente: Archivo - Crédito: Gentileza Presente

La herencia

En el taller en el que los hermanos Panichelli dan clases -son profesores egresados de la Escuela de Artes Visuales Antonio Berni- hay decenas de cuadros con la firma de su padre: Carlos Panichelli, un reconocido artista que se desarrolló en el mundo de la publicidad. "De él sacamos la frescura y una manera universal de tomarnos el oficio", dice Santiago. "Eso de dejarse entregar a los cambios que uno va sintiendo".

Por su padre y su madre, la narradora Alicia Márquez -también dedicada a la publicidad-, los hermanos se criaron en un ambiente donde la creatividad era cosa de todos los días. "Nos estimularon, nos compraron cosas y veíamos a papá dibujando: eso te queda", cuenta Pedro. "Yo no soy de leer demasiado, pero mi mamá escribe y sé que eso es parte mía. Por eso, hay frases en los murales".

Con ese microclima familiar en permanente estado de gracia artística, Pedro y Santiago no tuvieron mucho por pensar al momento de decidir dónde continuar sus estudios secundarios: eligieron el Polivalente por la orientación en Bellas Artes. Justo en ese momento de definición, sus padres fueron arrastrados por la crisis de 2001. Se quedaron sin trabajo y tuvieron que dedicarse a vender frutas y verduras. Para no perder el canal de expresión, Alicia escribía poemas que dejaba en los cajones y Carlos se dedicaba a la carpintería.

A pesar de vivir los contratiempos de una vida abocada al arte, siguieron ese camino. "No me imagino haciendo algo que no me guste", dice Pedro. "Una vez, una amiga me preguntó qué iba a hacer si no salía esto de los murales y me di cuenta de que nunca me había hecho esa pregunta. Le dije: "Esto tiene que andar, sí o sí. No hay otro plan".

Fuente: Archivo - Crédito: Gentileza Presente

En 2014, los Presente viajaron a Francia. Un empresario dedicado al arte callejero los contactó y cerró un viaje con todo pago para que trabajaran allá. "Nosotros solo tuvimos que ir a pintar", cuenta Pedro. "Ahí experimentamos la valoración del oficio". "El regreso fue un choque. Allá sentís que se respira el aire, que hay un movimiento común por la valoración que le dan al arte", agrega Santiago, que fue quien comenzó a interesarse por el grafiti descubriendo obras vía web. "Lo que siento en la calle no lo encontré en ningún otro lugar", dice. "Me siento completo, reúne todas las cualidades".

Los Presente se convirtieron en un fenómeno urbano que, por ejemplo, fascinó a Charly Alberti, que al verlos pintar en la calle detuvo su auto para elogiarlos. También, Emilia Attias y el Turco Naim se deslumbraron y los contrataron para pintar sus bares en la zona norte de la Capital. "Yo lo único que pienso es que el trabajo que encaro salga bien", dice Pedro respecto de la buena recepción de sus murales. "Lo que nos importa es pintar".

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?