España desplaza a Italia como el país europeo que más migrantes ilegales recibe

Los refugiados del Aquarius saludan luego de ser rescatados por la Marina italiana Fuente: AP
17 de julio de 2018  • 12:51

MADRID.- Hace un mes, España era noticia en todo el mundo por haber abierto su puerto de Valencia al Aquarius, el barco con 600 inmigrantes rescatados del mar que nadie quería.

En las semanas transcurridas desde entonces, el país dio vuelta la estadística oficial y superó a Italia como destino de los inmigrantes irregulares que cruzan toda África para intentar llegar a Europa.

"Más de 18.000" personas en esa condición han puesto pie en territorio peninsular desde que comenzó el año, de acuerdo con la estadística que lleva la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).

Eso significa unas 200 personas más que las 17.800 que optaron por cruzar a través de la ruta central del Mediterráneo, la que conecta la costa de Libia con Italia.

Los migrantes del Aquarius fueron recibidos por España, tras la negativa de acogerlos de los gobiernos de Italia y de Malta Fuente: AP

"Se trata de una diferencia estrecha pero lo que cuenta es la tendencia", se explicó a LA NACION.

Sobre todo, porque la curva se agudizó en las últimas semanas, en lo que parecería coincidir con el endurecimiento del rechazo italiano y la mayor flexibilidad mostrada por España. Un giro que se hizo más notable a partir de la llegada del socialista Pedro Sánchez al gobierno.

Por ejemplo, de las 18.000 inmigrantes que llegaron a través del mar a España, más del 50% lo hizo en los últimos 45 días. En ese caso, el ritmo fue a un promedio de 220 personas por día aunque, como se sabe, hubo picos mucho mayores y en cierto modo, paradójicos. Lo del Aquarius desnudó muchas contradicciones y fue, como lo señaló el gobierno, un operativo extraordinario que "no se repetiría" con otras naves en similar situación.

Paradoja

Fue paradójico que, al mismo tiempo en que un operativo inédito de más de 3000 personas se movilizaba en Valencia para recibir a los 610 náufragos africanos que viajaban a bordo del busque humanitario Aquarius, otras 900 personas eran rescatadas del mar en la costa española como parte de una dolorosa rutina.

"Yo no hago más que dar gracias de corazón a España", decía por radio Osman, uno de los 610 inmigrantes que formaron parte de esa partida de personas por las que tanto se movilizó en Valencia.

Tras años de sufrimiento para escapar de la persecución Eritrea natal, Osman sabe que fue tocado por una suerte que no siempre alcanza a todos los que emprenden esa valiente empresa.

Relocalización

De los 610 pasajeros originales del Aquarius, sólo quedan en España unos 60. Otros 78 fueron trasladados a Francia, país al que pidieron asilo. La gran mayoría fueron reubicados con apoyo de distintas ONG.

De acuerdo con la estadística oficial, en lo que va del año más de 50.000 personas con papeles irregulares cruzaron el Mediterráneo, a través de sus distintas rutas, para llegar a Europa.

El Aquarius navegando rumbo a España Fuente: AFP

Eso es el 50% menos que el tráfico registrado el año pasado, cuando el conteo superó las 100.000. mientras que en el 2016, el año de la gran huida de Siria, fueron más de 240.000.

Aún así, pese a que la corriente va a la baja, varios gobiernos europeos se cerraron de plano ante el drama de quienes huyen. El principal vocero de esa posición es el italiano de Giussepe Conte, aunque su hombre fuerte es el populista ministro de Interior, Mateo Salvini.

"Hemos triunfado. Esto es una gran victoria para nosotros", dijo Salvini cuando el buque Aquarius puso proa a España luego de haber sido rechazado en Italia y en la isla de Malta.

Para el populista que vive lo ocurrido en términos de victoria política, los hechos y los números le dan la razón. Hoy Italia recibe menos inmigrantes que España y, posiblemente, la tendencia se mantenga en el futuro inmediato.

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