Las únicas fotos que se conservan de Luis Miguel junto a sus padres y hermanos

En el verano de 1985, El Sol de México disfrutaba del éxito y mantenía a su familia unida. Juntos, posaron para ¡Hola! en su lujosa casa de Madrid. El matrimonio se separó meses después. Marcela se refugió en Italia y no volvió a ver a sus hijos.
En el verano de 1985, El Sol de México disfrutaba del éxito y mantenía a su familia unida. Juntos, posaron para ¡Hola! en su lujosa casa de Madrid. El matrimonio se separó meses después. Marcela se refugió en Italia y no volvió a ver a sus hijos. Fuente: HOLA
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17 de julio de 2018  • 17:04

Es el tema del momento. Todos hablan de él. Se preguntan por el destino de Marcela, esa mamá tan tierna que desapareció de su vida de un día para el otro, y se enfurecen con su padre, Luis Rey, quien lo lastimó con su maldad, sus abusos y sus excesos. Celebran, también, esos momentos en los que pudo (y supo) ser feliz y reviven las canciones que fueron el soundtrack indiscutido de los años 80 y 90. Hablamos, por supuesto, de Luis Miguel (48), "El Sol" de México, quien durante muchos años brilló con toda su potencia.

Antes de que la biográfica de Netflix se convirtiera en un auténtico boom, la figura de "Luismi", que hizo bailar y enamorar a tantos, había caído en problemas de salud y varios enredos legales que tiñeron de oscuro los últimos años del astro. Ahora con la saga que interpreta Diego Boneta (27) encontró la más luminosa y exitosa revancha.

Los Gallego-Basteri cuando todavía se mostraban como una familia unida y feliz: Marcela, Alex, Luis Miguel y Luisito Rey. Treinta y tres años después, gracias a la serie biográfica de Netflix, sabemos lo difícil que fue la infancia de Luismi, que estuvo marcada por el éxito y una tortuosa relación c
Los Gallego-Basteri cuando todavía se mostraban como una familia unida y feliz: Marcela, Alex, Luis Miguel y Luisito Rey. Treinta y tres años después, gracias a la serie biográfica de Netflix, sabemos lo difícil que fue la infancia de Luismi, que estuvo marcada por el éxito y una tortuosa relación c Fuente: HOLA

Un año decisivo

Si hubo una constante en la vida de Luis Miguel es el hermetismo que siempre rodeó a su vida personal. El cantante mexicano no habla, ni habló nunca, sobre su intimidad, pero hay un momento decisivo en su vida y ese es el año 1985. Por ese entonces, "El Sol" cumplía 15 años rodeado por su familia (sus padres aún estaban juntos) y se consagraba como artista al ganar tres premios importantes: su primer Grammy por la canción "Me gustas tal como eres", un dueto con la cantante escocesa Sheena Easton, su primera Antorcha de Plata en el Festival de Viña del Mar y el segundo premio en el Festival de la Canción de San Remo.

Fue, también, el año en que Luis Miguel, ya un ídolo de masas como Michael Jackson y Julio Iglesias, le concedió su primer reportaje a ¡Hola! Recuperadas del archivo de la revista, que este año cumple 74 años, las fotografías que revivimos en estas páginas fueron tomadas durante el verano de 1985, en la lujosa residencia que su papá, Luis Rey (su nombre verdadero era Luis Gallego Sánchez), adquirió en Madrid para estar cerca de sus orígenes. Si bien los Gallego-Basteri pasaban largas temporadas entre Miami, Nueva York y México, la capital española era el lugar donde la familia se reunía con Matilde, la abuela paterna de "Luismi", quien viajaba desde Cádiz para ver a Luis Miguel y sus hermanos, Alejandro (47) y Sergio (34).

En 1986, Marcela voló de Italia a España para reencontrarse con Luis Miguel. Pero la cita con su hijo no se concretó… y nunca más se supo de ella

Hace treinta y tres años…

No fue fácil lograr que el padre de Luis Miguel accediera a abrirle las puertas del hogar familiar a ¡Hola! Y lo hizo cuando corroboró que "el niño", como llamaba a su heredero, se había convertido en una estrella. Una noche de verano, pocas horas antes de embarcarse en un avión con rumbo a Italia, "El Sol" posó en la intimidad de su casa madrileña, en compañía de sus padres y sus hermanos y así lo contó el periodista en su reportaje: "Luis Miguel no es muy aficionado a airear su vida privada. Procura que la misma pase inadvertida para el público. Tan sólo en alguna rara ocasión hemos conseguido reunir a toda la familia, aunque para ello tuvimos que esperar hasta las dos de la madrugada. La fabulosa casa que en estos momentos alberga a la familia Rey la compró Luis hace unos años, con intención de estar más cerca de su familia española: ‘Por desgracia, por los viajes del niño no podemos disfrutar todo lo que nos gustaría de la casa, pero así nos sentimos más cerca de España’. Marcela, la esposa de Luis, es una mujer encantadora, simpatiquísima. Se le nota su origen italiano. Es hermana de madre de la actriz Rossana Podestá [esta información fue desmentida por Podestá en una entrevista en los años 80, tal como contó Javier León Herrera, el biógrafo del cantante]. Con nosotros están también los hermanos de Luis Miguel: Alex, de 13 años, y Sergio, que tiene algo más de uno. Luis nos va mostrando su casa, que está repleta de muebles de época que deben de costar una auténtica fortuna. Todos tienen su certificado de autenticidad. ‘Los compré en un conocido anticuario, porque me gustan los muebles clásicos de estilo. Los he elegido personalmente’. Hay dos violas adornando las paredes de la suntuosa mansión de más de mil metros cuadrados construidos y que tiene un jardín de doce mil".

La serie, un auténtico suceso en nuestro país, fue autorizada por el cantante y está basada en dos biografías del periodista Javier León Herrera (Luis Mi Rey y Luis Miguel, la historia).
La serie, un auténtico suceso en nuestro país, fue autorizada por el cantante y está basada en dos biografías del periodista Javier León Herrera (Luis Mi Rey y Luis Miguel, la historia). Fuente: HOLA

El chiquito que imitaba a Elvis

El primer rayo de "El Sol" iluminó a sus padres el 18 de abril de 1970, cerca de las 12 de la noche, en San Juan de Puerto Rico. Las cosas no habían sido fáciles para Luis padre, quien había conocido a su mujer, Marcela Basteri, tres años antes en Buenos Aires, y se mantenía con mucha dificultad dando recitales por toda Latinoamérica. "Su nombre será como el del torero número uno, porque mi hijo será un número uno", vaticinó Luisito antes de volver con su familia a México, en un barco que atracó en Veracruz. El pequeño Luis Miguel se subió a un escenario por primera vez a los 4 años, en un show de su padre en Costa Rica, y a los 6, ya imitaba a Elvis Presley con una habilidad extraordinaria. Todo cambió el día en que Luisito y Andrés García, su vecino, lo subieron a un escenario y cantó ante seiscientas personas. Andrés lo presentó como "un artista fuera de serie, un genio de esos que salen uno cada cien años" y el chiquito, micrófono en mano, se transformó en un sol resplandeciente.

Luis Miguel 'rompió' con su padre, a nivel profesional y personal, a fines de los 80. Pero lo acompañó en los últimos minutos antes de su muerte, el 9 de diciembre de 1992, en Barcelona.

La llave del éxito

A principios de los 80, Luisito Rey tenía claro que había perdido el tren de la fama y que sólo se acercaría a ella a través de su heredero. Si bien a Marcela la aterrorizaba que su marido lo presionara en exceso, Luisito nunca la escuchó y manejó su carrera con mano de hierro. "Luismi" dejó el colegio en quinto grado y ese mismo año debutó en sociedad, cuando cantó en la boda de la hija del presidente José López Portillo. David Stockling, director general de EMI en México, estaba entre los invitados y supo que se encontraba ante un diamante en bruto. Las negociaciones para firmar su primer contrato discográfico se iniciaron de inmediato.

El actor mexicano Diego Boneta, de 27 años, brilló con su protagónico en la serie sobre la vida del cantante y se volvió furor internacional. Para eso se preparó durante un durante un año.
El actor mexicano Diego Boneta, de 27 años, brilló con su protagónico en la serie sobre la vida del cantante y se volvió furor internacional. Para eso se preparó durante un durante un año. Fuente: HOLA

Sin Marcela, la soledad

La familia Gallego-Basteri se rompió en enero de 1986, unos meses después de la publicación de esta producción fotográfica. Los padres de Luis Miguel se separaron y Marcela se refugió en su Italia natal con Sergio, el menor de sus hijos. "El Sol" se peleó con su padre y en su alma se abrió una herida profunda que jamás cicatrizó. La desaparición de su madre marcó para siempre la vida del cantante, quien se armó de una coraza para defenderse de semejante dolor.

Quienes conocían a Marcela decían que era una mujer divertida, amorosa y llena de vida. En las imágenes que ilustran estas páginas se puede ver cuán fuerte era la unión entre Luis Miguel y su mamá. Sólo basta con observar el modo en que ella miraba a su hijo con orgullo y admiración y cómo él, un chico a quien la fama lo sorprendió demasiado pronto, aún necesitaba de su protección y de su guía. Ella era su cómplice, su fan número uno. Pero un día se fue y jamás volvió.

Así comenzó la leyenda de este astro enigmático y distante, a quien la ruptura profesional y personal con su padre (Luisito Rey murió el 9 de diciembre de 1992) terminó de transformar al adolescente exitoso que fue en un hombre solitario y muy reservado.

Según Javier León Herrera, Marcela murió por motivos no naturales y el autor sitúa la muerte en el último trimestre de 1986""

Mala racha

Unos días antes de cumplir 40, el 12 de abril de 2010, una noticia alarmó a todos. Una bacteria intestinal le provocó una grave infección y "Luismi" fue internado en el sanatorio Cedars-Sinai, en Los Ángeles. Diez días después abandonó el hospital, pero la falta de imágenes e información sobre su estado de salud los meses posteriores preocupó a muchos. Reapareció en septiembre, en Las Vegas, para presentar su nuevo disco. "Que los medios aclaren lo que inventan. Estoy encantado de estar aquí y de estar vivo", dijo. Los años malos siguieron para el cantante, a quien le llovieron reveses judiciales en 2013 y 2017. Madre de dos de sus hijos, Aracely Arámbula lo calificó de padre ausente e interpuso una demanda por alimentos en febrero de 2013, que se resolvió pacíficamente. Tiempo después, Alejandro Fernández le exigió una indemnización por incumplimiento de contrato (habían anunciado una gira juntos, que se suspendió) y en marzo, la justicia norteamericana le embargó un Rolls-Royce valuado en 300 mil dólares como respuesta a la falta de pago de 230 mil dólares por la propiedad que alquilaba en Bel-Air. En junio de ese año la embargaron su barco, Único. Las pesadillas legales continuaron: en abril de 2017, después de no presentarse ante el juez en la causa abierta contra él por su exmanager William Brockhaus, "El Sol" estuvo buscado por las autoridades por desacato a un tribunal. El cantante se entregó voluntariamente y tras pagar un millón de dólares como fianza, resolvió en privado sus asuntos con Brockhaus, quien le reclamaba dos millones de dólares.

En el terreno amoroso, la suerte tampoco le sonrió durante 2017. Su relación sentimental con Kristina, una modelo de origen bielorruso con la que inició un romance en el año 2013, terminó durante sus vacaciones en Aspen. Pero no hay mal que dure cien años. Ahora "El Sol" de México brilla más fuerte. La bioserie de Netflix no dejó a nadie indiferente y Luis Miguel vuelve a eclipsar a todos con su voz y su vida de leyenda.

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