Boca puede armar dos equipos de primer nivel para no quedar expuesto a las lesiones

Mauro Zárate y sus ganas de triunfar en Boca son una amenaza para la titularidad de Carlos Tevez, que desde que volvió de China padece sus bajos rendimientos
Mauro Zárate y sus ganas de triunfar en Boca son una amenaza para la titularidad de Carlos Tevez, que desde que volvió de China padece sus bajos rendimientos Crédito: Flickr/ Prensa Boca
Pablo Lisotto
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18 de julio de 2018  • 00:06

Las contrataciones del zaguero Carlos Izquierdoz y los delanteros Mauro Zárate y Sebastián Villa potencian a Boca . Al mismo tiempo, resuelven algo que el equipo padeció en el primer semestre: la falta de alternativas de alto nivel ante imprevistos. Ahora, con las tres incorporaciones y la recuperación de los lesionados Paolo Goltz, Fernando Gago y Darío Benedetto, Guillermo Barros Schelotto puede armar al menos dos equipos de gran jerarquía. Ideal para afrontar un semestre cargado de desafíos mayores: Copa Libertadores, Superliga y Copa Argentina.

El mellizo no quiere tropezar dos veces con la misma piedra. Considera que los imponderables que obstaculizaron el camino al bicampeonato local encendieron una alarma que debe ser desactivada. Que si una nueva cadena de lesiones dinamita otra vez la columna vertebral de Boca, las ausencias sean notadas lo menos posible. Que los titulares sean 18: los que juegan y los que van al banco de suplentes.

Con ese objetivo, y gracias a tener las finanzas en orden, una billetera abultada y la imperiosa necesidad dirigencial de ganar la Libertadores, el entrenador xeneize se enfocó en refuerzos de alta categoría.

Las bajas prolongadas de Gago y Benedetto hicieron que el conjunto padeciera falta de juego y de goles, y fue muy difícil reemplazarlos. Algo similar ocurrió con la inestabilidad física que evidenció Paolo Goltz, que jugó apenas más de 50% del total de los partidos oficiales de 2018 (12 de 22). Con ellos otra vez a disposición (más allá de la molestia que sufrió anteayer Pintita en el isquiotibial derecho), Boca sumó otros tres refuerzos.

LA NACIÓN proyectó dos equipos muy competitivos que puede configurar el director técnico. Y además de esos 22 futbolistas, está a disposición un grupo de juveniles que responden en cada práctica. Lo integran los volantes Agustín Almendra, Julián Chicco y Gonzalo Maroni, el arquero Manuel Roffo y los zagueros Agustín Heredia y Leonardo Balerdi, entre otros. Y espera su oportunidad Cristian Espinoza.

Dos formaciones probables de Boca
Dos formaciones probables de Boca

Este escenario ofrece al cuerpo técnico una posibilidad que lo entusiasma: fomentar la sana competencia, que nadie se sienta titular indiscutido. Así las cosas, cobra otra vez vigencia una pregunta que sobrevuela Brandsen 805 desde que comenzó el año: ¿Carlos Tevez puede ser suplente? A la vista del nivel que el Nº 32 exhibió desde que regresó de China, todo indica que el arribo de Zárate condicionará la titularidad del ídolo boquense. Aun de características diferentes, no parece probable ver juntos a ambos. Claro que para eso el exdelantero de Vélez deberá plasmar en rendimiento la expresión de deseos de triunfar y de aprovechar la oportunidad con la camiseta azul y oro que exhibe en las redes sociales.

En caso de que se dé esa situación, Tevez tendrá que adaptarse. No es fácil para un ídolo no ayudar al equipo en la cancha. Tiene un ejemplo a mano. En 2007, en su última etapa en Boca y antes de emigrar al fútbol de Estados Unidos, Guillermo Barros Schelotto debió acatar la decisión del entonces DT Alfio Basile, que apostó por Rodrigo Palacio como compañero de Martín Palermo en el ataque.

Tevez es consciente de esto. Sabe que no tiene garantizada la titularidad y a diario se esfuerza por recuperar el nivel perdido. Sus declaraciones están en sintonía. "Este es un grupo muy lindo que se hace cada vez más fuerte. No importan los nombres ni quién juega. Todos tenemos que estar bien para que el técnico pueda elegir", dijo a TyC Sports en una charla en la que reconoció la exigencia del trabajo del mundo y pretemporada diagramado por el preparador físico Javier Valdecantos en Florida, Estados Unidos: "Estos entrenamientos en la arena son muy duros para las piernas, pero estamos trabajando bien. Eso es lo importante", añadió.

El delantero pareció recuperar el entusiasmo en Sarasota: en fotos y videos que difunde la entidad en las redes sociales se lo ve trabajar con su sonrisa de marca registrada. Y es uno de los bromistas. En una tarea de velocidad realizada hace unos días en la playa, cuando le llegó su turno le dio un disimulado empujón al ayudante de Barros Schelotto Ariel Pereyra, que terminó sentado y empapado en la orilla del mar. Carlos volvió a la fila riéndose junto a sus compañeros, que lo notan enchufado y con ganas de demostrar, y demostrarse, que a los 34 años aún puede ser muy útil.

Por otro lado, el club sigue con la idea de incorporar a un arquero de renombre -no será Gerónimo Rulli-, y frente a la prolongada inactividad de Frank Fabra (se rompió los ligamentos cruzados de la rodilla izquierda antes del Mundial Rusia 2018), interesa el uruguayo Lucas Olaza, de Talleres, de Córdoba. El colombiano Sebastián Pérez no será tenido en cuenta, y ante rumores sobre una posible llegada de su compatriota Yerry Mina, su tío y representante, Jair Mina, afirmó que la idea del jugador de Barcelona es continuar su carrera en Europa.

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