La sequía fue clave en la desaceleración de la actividad, pero el campo va por la revancha

Ezequiel de Freijo, Juan Manuel Garzón, Eleonora Cole (la nacion), Agustín Tejeda y Teo Zorraquín
Ezequiel de Freijo, Juan Manuel Garzón, Eleonora Cole (la nacion), Agustín Tejeda y Teo Zorraquín Crédito: Fabián Malavolta
Los economistas analizaron la importancia de la agroindustria en la economía local y confían en que el trigo puede dar una nueva oportunidad; el debate por las retenciones
Lucila Lopardo
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18 de julio de 2018  

"Es uno de los factores que explican la fuerte desaceleración de la economía argentina". Así definió Juan Manuel Garzón, economista de Ieral-Fundación Mediterránea, la influencia de la última sequía sobre las cuentas nacionales. Junto a Ezequiel de Freijo, economista de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Agustín Tejeda, economista jefe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, y Teo Zorraquín, consultor de Zorraquín + Meneses y Asociados, el especialista formó parte del panel que dio inicio a la tercera edición de Negocios del Campo de LA NACION, en la que se intentó detallar cómo será el panorama en el corto y largo plazo para un sector que rige el devenir de la macroeconomía.

Moderados por Eleonora Cole, conductora de LN+ Campo, los economistas coincidieron a la hora de afirmar que las pérdidas por la sequía alcanzaron un punto del PBI. Tejeda detalló que, exactamente, se estima una baja de US$6000 millones, pero agregó que, si se consideran los impactos indirectos y la interrelación con el resto de los sectores de la economía, la pérdida puede incrementarse y estar más cercana a 1,5% del PBI.

Garzón explicó que mientras que a principio de año la expectativa era crecer un 3%, actualmente se estima que la cifra rondará el 1%. "Uno de esos dos puntos de baja lo explica el campo. Es un sector que, cuando funciona bien, uno se sienta", graficó.

Zorraquín fue más a fondo y explicó que el impacto no es uniforme y varía según la región que se mire. "En la Argentina hay muchos matices, depende de si hablamos del NEA o del centro, donde, en la provincia de Buenos Aires las rentas cayeron hasta un 20%", sostuvo. "Hemos tenido crisis peores, aunque esta ha sido muy dura", reconoció el consultor, y aclaró que en el corto plazo lo que falta en el sector es cashflow. "Falta el dinero, la nafta, los camiones que no están y, en paralelo, las inversiones que quedaron en duda", resumió.

De Freijo agregó que el campo es un sector grande en el que los cambios de precios relativos generan distintos impactos. "Hay sectores, como la lechería, que van a tener ajuste hasta que logre incorporar los precios internacionales, mientras que la ganadería viene creciendo muy fuerte y en el primer cuatrimestre exportó un 60% más", explicó.

Este panorama hizo que la palabra "retenciones" volviera a la agenda del sector. Para Garzón, restablecer los derechos de exportación sería una decisión negativa. "Mis alumnos de finanzas no encuentran los derechos de exportación en los libros, porque en el mundo no se aplican", dijo.

Según su visión, no solucionarían el problema fiscal. "El año pasado el déficit estuvo en el orden de los $600.000 millones y los derechos de exportación recaudaron $70.000 millones. Tendrías que multiplicarlo mucho para que te corrija el problema", explicó, y aclaró que la solución real tiene más que ver con los dólares que están saliendo del país que con la recaudación. "Creíamos que el debate en torno a los derechos de exportación se había superador", aclaró, por su parte, Tejeda, para quien la agenda del Gobierno debería enfocarse en resolver los problemas estructurales.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires realizó un informe centrado en los resultados del trigo, con cuya siembra se espera recuperar los dólares perdidos en la última campaña de soja y maíz. "A partir de la eliminación de los derechos y las restricciones a las exportaciones los incentivos cambiaron. El productor argentino apostó al aumento del área sembrada, a la tecnología y lo vamos a ver con la campaña de granos finos", analizó Tejeda.

El informe muestra que, a partir de los cambios tributarios y de comercio exterior, el PBI de la cadena de trigo aumentó un 132% y duplicó su participación en la economía argentina. "Lo que se perdió en recaudación por las retenciones se compensó vía otros impuestos. El 60% de la recaudación de la cadena de trigo es el impuesto a las ganancias", subrayó.

Además de la variable climática, los especialistas hablaron del contexto internacional. "Hay que tener en cuenta que la economía argentina recibió US$20.000 millones menos del campo que en 2012-2013", ejemplificó De Freijo, y agregó que, hacia adelante, hay que esperar que continúen los mismos niveles de precios internacionales o incluso menores. "El proteccionismo y las guerras comerciales están planteando el desafío en la Argentina de producir más para exportar más cantidades", reflexionó.

Con ajuste en el frente interno y proteccionismo en los mercados internacionales, Zorraquín puso el foco en las necesidades de los productores y las posibilidades de financiamiento. En primer lugar, reconoció que no deberían contar, en sus planes financieros, con algún tipo de ayuda del Gobierno. "Es muy difícil poner en el menú de soluciones la posibilidad de contar con un subsidio a la producción; creo que no va a ocurrir y los productores tienen que pensar que no van a contar con eso", sentenció.

En paralelo, trató de llevar optimismo a la mesa a la hora de aclarar que, a pesar de estar en un escenario de caída de precios, cierta inestabilidad política y costo del dinero alto, no hay una caída en los mercados de arrendamiento. "No se derrumbó el valor de la tierra ni el de los alquileres", especificó.

"El productor argentino es un piloto de tormenta y tiene esperanza", resumió De Freijo a la hora de responder cuál es el ánimo tranqueras adentro y qué se debe esperar a largo plazo. "Estamos en el medio de un cambio macroeconómico importante. Hay una política cambiaria que no es la misma que teníamos antes y estamos con el FMI, que nos va a ayudar a generar un tipo de cambio real más estable que el que teníamos anteriormente", sintetizó.

Sobre el financiamiento, detalló que, actualmente, las dos grandes fuentes son los bancos y las empresas de insumos. "Hoy los bancos te preguntan si podés esperar un poco", detalló. También contó que volvieron los cheques en pesos a un año y, aunque muchos acceden a ese tipo de financiamiento, Zorraquín recomienda tener la tarea hecha previamente para no tener problemas más adelante. "Hacer alianzas entre productores ayudaría a bajar costos, pero en nuestra cultura cuesta", concluyó.

Palabra de experto

  • Juan Manuel Garzón: "El campo es uno de los factores que explican la fuerte desaceleración de la economía argentina"
  • Agustín Tejeda: "Creíamos que el debate por los derechos de exportación se había superado"
  • Ezequiel de Freijo: "El proteccionismo y las guerras comerciales plantean el desafío de producir más para exportar más"
  • Teo Zorraquín: "Hacer alianzas entre productores ayudaría a bajar costos, pero en nuestra cultura cuesta"

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