Inversión alta y pobreza a "casi cero"

Orlando J. Ferreres
Orlando J. Ferreres PARA LA NACION
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18 de julio de 2018  • 02:20

Con pobreza permanente no se puede tener un país que funcione. Por eso, no alcanza con focalizarnos en la optimización del dinero o el déficit fiscal o el tipo de cambio, o la tasa de interés mientras descuidamos la pobreza. Para ello se requieren dosis de inversión que permitan incrementar la ocupación a cifras muy distintas de las que hoy proyectamos.

Mirando la política monetaria, el Gobierno y políticos o economistas del sector privado pueden considerar inadecuado, por ejemplo, el modelo de tres entes monetarios fundamentales de Julio Olivera, que recordemos eran el Patrón monetario, el numerario y el dinero. Podrían aducir que ésta es una teoría muy antigua, de la época del viejo patrón oro y cosas ya superadas, cuando ahora se está usando hasta el Bitcoin, que es una moneda que incluso supera al dinero en efectivo y, por lo tanto, es imposible considerar el sistema de entes monetarios como algo que hoy pueda aceptarse con seriedad.

De todas maneras, los aspectos financieros se basan en esos tres entes monetarios y el sistema actual solo está funcionando con inflación, es decir, con aumento generalizado y permanente de los medios de pago. Para ello se necesita que haya un Banco Central que vaya generando esa inflación, la que va licuando el valor de dichos medios de pago a lo largo del tiempo.

En la Argentina, el hecho de tener un sistema monetario muy desarticulado, con déficit fiscal permanentemente alto durante mucho tiempo, incluso con hiperinflaciones en algunos momentos, convirtió a la moneda nacional en no creíble. Esto quedó claramente demostrado por el hecho de haber tenido que sacarle 13 ceros a nuestro signo monetario. Naturalmente, este tipo de desorden tiene un costo efectivo que se va agrandando con el tiempo y se ve con claridad en el nivel de pobreza que hoy tenemos. Si bien hay un problema monetario es cierto también que con el déficit fiscal permanente no se puede tener un país que funcione.

La pobreza ¿de qué manera fue modificándose? ¿De qué forma evolucionó? Normalmente la pobreza era de cerca del 5% de la población, lo que era considerado normal por todos los políticos, economistas, funcionarios y demás personas influyentes en la vida nacional. Sin embargo, con la acumulación de errores a lo largo del tiempo fue aumentando y ahora, en 2018, es de 30%. Esta es una cifra que no resiste el menor análisis y además viene ocurriendo desde hace varios años, incluso con picos más altos en algunos momentos de ajuste macroeconómico. El presidente Mauricio Macri, preocupado por este problema, declaró que su objetivo básico de gobierno era bajar la pobreza "a casi cero", o sea que la misma tendría que llegar a cifras muy bajas, que tornaran irrelevante hablar del tema.

¿Qué tiene que hacer un gobierno para reducir de esa manera la pobreza? Esta pobreza no es instrumental, como podría ser operar con el tipo de cambio, los precios, el sector externo, la tasa de interés y demás variables económicas, sino que es un objetivo básico de gobierno. El tema central más importante para bajar la pobreza es que la mayoría de la población activa esté ocupada y que pueda ganar sus ingresos como remuneración por el trabajo propio. Con el sistema actual, después de casi 3 años de gestión, el actual gobierno no ha logrado hasta ahora dosis importantes de inversión bruta interna fija, que podrían haber generado nuevas o mayores empresas y también grandes o pequeñas obras públicas, con todo lo cual se podría estar cerca de cumplir con el objetivo básico de bajar la pobreza.

Para que se genere inversión se requieren algunos años de una política firme y de una economía ordenada, al cabo de los cuales la misma comienza a concretarse, como sucedió desde 1880 a 1930, período en el que llegó al 43% del PIB en promedio. Recordemos que desde 1930, aproximadamente, la inversión bajó al 20-21 % del PIB o incluso a cifras más bajas, lo que es insuficiente para crecer adecuadamente y ocupar a toda la gente que busca empleo. El dinero, en lugar de invertirse aquí se va afuera del país, buscando alguna forma de protección para el ahorro. El blanqueo del actual gobierno, si bien fue importante, unos u$s 117.000 millones, no fue suficiente dado que buena parte de ese monto incluyó bienes inmobiliarios y otros activos, solo algunos financieros que, en general, casi todos quedaron afuera del país.

Recordemos que actualmente hay más de 30 países que tienen una política económica adecuada a los fines de la inversión y logran más del 30% de la misma sobre el PIB. Nosotros deberíamos aspirar a cifras de inversión mayores de las que tenemos hoy. Es fundamental para el actual gobierno bajar la pobreza y para ello es imperioso, es clave, aumentar la inversión en proporción al PIB mucho más arriba de lo que hoy se obtiene.

Sin este aumento de la inversión no podremos crecer y por lo tanto no podremos bajar la pobreza a "casi cero", como quiere el presidente Mauricio Macri. Sé que hay limitaciones políticas del gobierno, que no tiene control del Congreso y sólo cuenta con 5 de los 24 gobernadores, que no dispone de la CGT ni de otros gremios, pero es cierto que los pobres no pueden esperar; ese 30 % de la población necesita una respuesta lo antes posible. La respuesta es que la inversión bruta interna fija sea mucho más alta que la actual, para lo cual hace falta una política económica adecuada para hacer crecer la inversión.

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