Martín Matalón le pone nueva música a Buñuel

El compositor argentino vuelve hoy al Colón con sus versiones de Un perro andaluz y La edad de oro, clásicos surrealistas
Alejandro Lingenti
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21 de julio de 2018  

Hace ya más de veinte años, en 1996 exactamente, el Teatro Colón presentaba como una experiencia inédita la proyección de Metrópolis, el clásico del expresionismo alemán que Fritz Lang estrenó en 1927, con la música en vivo que Martín Matalón había compuesto especialmente para acompañar a la película, ejecutada por una orquesta poco convencional, que incluía guitarra y bajo eléctricos (Pino Marrone y Marcelo Torres). Ahora, este músico argentino formado en la Julliard neoyorquina y con notable trayectoria en el famoso Ircam -el instituto de investigación y creación musical fundado por Pierre Boulez, uno de sus referentes más notorios- regresa al mismo escenario pero con otras partituras: las que ideó para Un perro andaluz (1929), La edad de oro (1930) -primeros trabajos del cineasta español Luis Buñuel y piezas claves del surrealismo- y Las Hurdes/Tierra sin pan (1932), un documental de fuerte contenido social que de algún modo anticipó la profundidad y la crudeza de Los olvidados (1950), una de sus obras maestras.

La proyección de este tríptico -cuya duración total no llega a las dos horas- será este sábado, a las 20, en la sala principal del Teatro Colón y como parte del programa Colón Contemporáneo. "Es uno de mis cineastas favoritos por su altísimo nivel de imaginación, la fuerza de las imágenes que produjo y la dinámica de sus películas -señala Matalón para argumentar su preferencia por Buñuel-. Era un artista con ideas muy definidas, lo digo porque conozco muy bien su filmografía. Cuando hice el trabajo con Metrópolis pensé que iba a ser muy difícil porque era un mundo lejano para mí. Pero Buñuel, de quien me siento más cerca, también presenta sus desafíos. En su cine hay mucha densidad de contenido y mucha abstracción, entonces la música no puede ser abstracta. Sería redundante, no habría contrapunto... Mi idea fue escribir algo que se complemente con la subversión que plantea su cine, con ese bombardeo al sentido común que propone Buñuel, en lugar de replicar miméticamente esos gestos".

Matalón repitió la experiencia con Metrópolis en el Colón hace tres años, y ahora está de vuelta en el país para dirigir una numerosa orquesta en Un perro andaluz, un ensamble de percusiones, piano y electrónica en La edad de oro y una formación más atípica (viola + electrónica) en Las Hurdes. Vino acompañado de dos grandes solistas francesas (la percusionista Eve Payeur y la violista Odile Auboin) y contará también con la participación del grupo de percusión Tambor Fantasma y la narración de Víctor Torres, que reemplazará la voz en off original del documental.

"Usé una paleta sonora muy diversa -revela Matalón-. Hay instrumentos africanos, como el udu, y asiáticos, como la tabla, pero mi interés fue descontextualizarlos, apropiarme de esos sonidos para llegar a otros lugares. El público estará rodeado de altoparlantes y la música trazará trayectorias de todo tipo en el espacio". La operación técnica del diseñador sonoro francés Xavier Bordelais es fundamental en la singular puesta. "Intento combinar lo mejor de dos mundos -agrega Matalón-: el del instrumentista que viene trabajando su sonido durante veinte o treinta años, y el de la electrónica, que me permite trabajar sobre el espacio, los timbres, los colores..."

La iniciativa de agregarles música a Un perro andaluz y Las Hurdes ya la había tomado en su momento el propio director español, que fiel a su espíritu experimental mezcló con ese objetivo el tango con la ópera ( Tristán e Isolda, de Wagner). "Tomé como referencia esa yuxtaposición tan surrealista -admite Malatón, quien también trabajó con Jorge Lavelli en una ópera con textos de Copi que pronto desembarcará en la Argentina-. Cuando me preguntan por mis influencias, esperan que haga una lista de músicos. Y la tengo, claro. Pero Buñuel también aparece en un lugar importante".

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