Sylvester Turner: "Vaca Muerta tiene el potencial para ser la próxima Houston"

El alcalde de Houston opina que la Argentina tiene excelentes oportunidades de desarrollo en infraestructura y sustentabilidad; admira los recursos naturales locales Crédito: Patricio Pidal/AFV
22 de julio de 2018  

Más de 8000 kilómetros separan a Houston de Buenos Aires, aunque no hay distancias que el comercio exterior no pueda sortear. La capital de Texas es considerada desde hace años el epicentro de la actividad energética del planeta porque concentra unas 3700 compañías de este sector, atraídas hacia esta metrópolis por los importantes yacimientos de petróleo y gas encontrados en el estado a comienzos del siglo XX por su moderno puerto, capaz de evacuar toda esa producción.

En Sudamérica, la Argentina es el sexto socio comercial de esta metrópoli texana, la cuarta en el ranking más habitada de Estados Unidos, con una población aproximada de unas 2,3 millones de personas. Entre 2007 y 2017, el comercio entre Houston y nuestro país promedió los US$2700 millones anuales. El año pasado, totalizó US$2400 millones, un incremento de 1,8% impulsado por la suba en el valor de importación de artículos de hierro y acero y el valor de exportación de combustibles minerales, petróleo y productos refinados.

Comprensiblemente, los lazos comerciales que unen a la Argentina con la ciudad estadounidense están en gran medida vinculados a la industria del gas y el petróleo. En nuestro país funcionan 46 sucursales de unas 15 empresas de Houston, como Cameron International, Exterran Holdings, National Oilwell Varco y Schlumberger. Desde el lado argentino, esa presencia se reduce a la mitad: siete empresas operan siete subsidiarias en el área de Houston, que incluyen Bridas Energy, Pectra Technology, Pluspetrol Internacional y Tecpetrol.

El alcalde de Houston, Sylvester Turner, llegó a nuestro país la semana pasada con la meta de hacer crecer aún más este intercambio comercial. La visita estuvo enmarcada en una misión comercial dirigida por Greater Houston Partnership que también incluyó a Chile y Perú. En diálogo con LA NACION, aseguró que la experiencia texana puede ayudar a la Argentina a sacarle mayor provecho al boom del shale.

-¿Qué lo trae a la Argentina?

-El primer objetivo es establecer una relación más profunda entre Houston y la Argentina, presentarnos aquí tanto en el sector gubernamental y en los negocios como a la gente en general y conocer al país mucho mejor. El segundo es buscar oportunidades de comercio e inversión y el tercero es aumentar el turismo. No queremos que las personas solo piensen en Nueva York, Miami y San Francisco. Deseamos que Houston sea su primera opción, y la mejor manera de lograrlo es venir y presentarnos.

-¿Qué atractivos presenta nuestro país?

-Sin duda, el número de recursos naturales que hay aquí. Hubo un boom significativo del shale. En Texas también lo tuvimos y creo que podemos compartir tecnologías, políticas y mejores prácticas. La Argentina además tiene un puerto muy activo y el de Houston es el número uno del país en términos de tonelaje extranjero, así que es posible impulsar la conectividad entre ambos puertos. Lo mismo pasa en carga aérea y colaboración. Podemos trabajar sobre el turismo médico, ya que contamos con el centro médico más grande del mundo. Adicionalmente, hay excelentes oportunidades en desarrollo de infraestructura y sustentabilidad.

-¿Cambió la relación con el país a partir del cambio de gobierno?

-Desde la perspectiva gubernamental, la relación es positiva. Durante su administración, el presidente [Barack] Obama visitó el país y la relación entre los presidentes [Mauricio] Macri y [Donald] Trump es a todos luces muy buena.

-¿Cómo ven la situación económica argentina actual en Houston?

-Ciertamente, se está recuperando. Es un momento excelente para construir nuestra relación con la Argentina.

-Mencionó que la Argentina vive un boom de petróleo y gas shale similar al de Texas. ¿Podría Vaca Muerta convertirse en el próximo Houston?

-Creo que hay posibilidades ahí, existe el potencial. Houston es conocida como la capital energética del mundo desde hace algún tiempo. Y en Estados Unidos, por muchos años, importamos bastante petróleo, pero ahora somos grandes exportadores. Y una de las razones principales de ese cambio es el boom del shale. Ha sido una gran ventaja. Mi país está operando con un excedente ahora mismo. Creo que compartiendo nuestro conocimiento, lo que se está produciendo en la Argentina puede crecer exponencialmente y nosotros podemos ayudar en ese desarrollo.

-¿Qué políticas debería implementar el país para emular ese modelo?

-Para Houston, es importante estar conectada al resto del mundo, reconocer que tenemos que ser un jugador importante en el mercado global. Hace años, Houston solo se concentraba en lo que sucedía dentro de sus límites geográficos, pero en los últimos 15 años decidimos incrementar la presencia en la escena internacional. Nos enfocamos cada vez más en start-ups e innovación, no quiere decir que no tuviéramos estos elementos en Houston, pero no jugábamos en un sentido global e integrado para construir este ecosistema. Ahora lo hacemos, porque queremos ser competitivos. Aquí tienen muchos recursos minerales, hay bastante que pueden hacer con eso para aumentar su capacidad exportadora. Nosotros decidimos diversificar el mercado desde la década del 80, no podés depender solo del gas y petróleo. Hay una oportunidad para diversificar su matriz energética para incluir renovables. Houston ahora pone más énfasis en este tema, el suministro eléctrico de nuestros edificios públicos es renovable en un 89%, el 10% solar y el 80% eólica. Gas, petróleo y energías limpias pueden ir mano a mano, no son necesariamente enemigas.

-El precio en boca de pozo es muy alto en nuestro país, ¿Cuál es el camino para bajarlo?

-Es una combinación de diferentes elementos. Nosotros descubrimos que las cosas no pasan de un día para el otro. Toma tiempo, es un proceso. En los 80, los precios del petróleo y el gas se derrumbaron, creando una tormenta económica en Houston. Ahí decidimos diversificar. Es un desarrollo que tomó tiempo, fue por momentos doloroso, pero hay que mantener el curso y trabajar a través de eso.

-Hay 46 sucursales de firmas de Houston en el país y solo siete argentinas en su ciudad, ¿Qué les diría a los empresarios locales para que inviertan en su ciudad?

-Uno de nuestros propósitos es incrementar el número de negocios que hacemos el uno con el otro. No hablamos solo de compañías grandes, también de firmas medianas y pequeñas. Son bienvenidas y ciertamente queremos hacer un mercado abierto en el que todas puedan participar. La meta es decir sí, Houston está abierto para los negocios. Somos la más diversa de las ciudades, cuando piensen en innovación, turismo médico, moda, quiero que piensen en Houston. Nuestra gente es muy cálida y amistosa. Le diré esto. Ninguno de mis padres se graduó de la secundaria, mi papá murió de cáncer cuando yo tenía 13 años, porque no teníamos seguro médico y mi mamá era una empleada en un hotel del centro. Sin embargo, uno de sus nueve hijos se convirtió en el alcalde de la cuarta ciudad más poblada de los Estados Unidos. Eso es Houston, si podés soñarlo, podés convertirlo en realidad.

Mini bio

  • Estudios: Se graduó en la Universidad de Houston y en la Facultad de Derecho de Harvard
  • Trayectoria: Previo a ser elegido como Alcalde, trabajó en el Comité de Apropiaciones de la Cámara por 21 años

TEMAS EN ESTA NOTA