La caída de la volatilidad permite que en los mercados haya expectativas de recuperación

Señales de mayor estabilidad en el tipo de cambio invitan a pensar que se tocó un techo en el riesgo país y un piso para el Merval; se esperan los datos de la actividad
Sabrina Corujo
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22 de julio de 2018  

Julio se va agotando con menor sufrimiento para los inversores y castigo para las carteras. No hay que profundizar mucho en el análisis para entender que lo más favorable que van dejando las últimas semanas son las señales de mayor estabilidad y, en consecuencia, menor volatilidad del tipo de cambio. Un escenario para poder pensar que se marcó un techo de corto plazo para el riesgo país y un piso para el Merval . Por ende, es un escenario que permite comenzar a pensar, aún con la volatilidad presente, en una recuperación más consolidada. Lógicamente, no se habla de un movimiento asegurado, sino de uno posible.

Es claro igual que los drivers no cambian ni cambiarán en el corto plazo. Dentro de la agenda política, en principio, las negociaciones con las provincias para consensuar el presupuesto de 2019 se mezclarán de forma obligada con la necesidad -y el juego de probabilidades- del cumplimiento del acuerdo con el FMI . También, sin dudas, habrá repercusiones de la visita de Christine Lagarde . Habrá una colocación de Letes en dólares para saldar un vencimiento de US$500 millones, y también una agenda corporativa de cara a la llegada de los resultados.

En lo económico, luego del mal trago de la inflación de junio, se reportarán datos de actividad. Estos últimos se seguirán analizando en función de tratar de estimar qué tan profunda y extendida en el tiempo podrá ser la recesión de la actividad que enfrentamos.

En lo que se refiere estrictamente al mercado financiero, se seguirá monitoreando de cerca el comportamiento del billete. Lo relevante será no volver a observar movimientos disruptivos, y también será importante lo que ocurra con las tasas de interés. En este último punto, el martes hubo un resultado exitoso en la licitación de Lebac del Banco Central, con niveles de tasas que cedieron desde los de principios de mes, cuando el "apretón" monetario buscado llevó los rendimientos cortos a valores superiores a 55-60% y los más largos, a la zona de 47-48%. El viernes las tasas cerraron en torno a 47,5-47% y 42,5% respectivamente. Altas aún sin dudas, pero con la expectativa que puedan seguir cayendo en los próximos meses, a medida que las presiones inflacionarias caigan según lo esperado.

Si se habla de tasas e inflación, hay que volver lógicamente a hablar del dólar. Tomando como referencia el BCRA3500 (dólar mayorista), el cierre fue de $27,65, con un leve rebote en la semana (+1.5%) pero cayendo en el mes (-4,2%), y con el dato de una caída fuerte en la volatilidad de corto plazo. Incluso las expectativas de devaluación implícitas en el mercado de futuros de Rofex cayeron, en particular, en las posiciones más cortas. Anualizadas, estas tasas se ubicaron entre 44/47% en promedio para los cierres del viernes, contra niveles de 57-50% de principios de mes.

En la curva de bonos en dólares no hubo grandes variaciones y se mantiene cierta recuperación en el mes, lo que es un buen punto de partida dada la coyuntura. Ganar cierta estabilidad es un primer paso. Los rendimientos cayeron así en las últimas semanas desde la zona de máximos de 9,5-9,7% anual, y ofrecen actualmente tires (rendimientos) de entre 5,2% y 9.3% para durations de entre 0,7 y 11,7 años. Niveles que siguen empujando las recomendaciones de posicionamiento en la parte corta y media de la curva.

En el Merval, el rebote del viernes permitió que la semana terminara con una recuperación de poco más de 4% y el mes, un 9% arriba (con papeles líderes que ganaron hasta 20%). Esto debe encuadrarse en un índice que acumula, desde los máximos del año, un rojo mayor al 22% en pesos y al 45% en dólares. Noticias corporativas propias apuntalaron las subas. El marco externo fue apático para la renta variable. Y ahora se empieza a jugar con la expectativa de los resultados del segundo trimestre que comenzarán a llegar esta semana.

Los negocios fueron el punto más débil de este comportamiento. El volumen promedio diario cayó 36% este mes respecto de junio, a la vez que otro dato no tan feliz fue la suba en la volatilidad. La de 30 días se disparó por arriba del 59%, más de 10 puntos del promedio del mes pasado.

Si lo que se busca es fijar algunos niveles, el piso para el Merval se fijó en 26.000-25.000 puntos, en tanto que sería una buena señal el cruce de los 28.400-29.000 puntos para ir después a buscar niveles de 30.800.ßSabrina Corujo

Cifras para tener en cuenta

Algunos indicadores que ayudan a los inversores

  • 500 - Vencimiento: Son los millones de dólares que habrá que saldar por el vencimiento de Letes que se producirá en la semana entrante
  • $27,65 - Cotización: Es la cotización a la que cerró el dólar el viernes, tomando como referencia el valor mayorista; eso significó un leve rebote semanal de 1,5%, pero también una caída mensual de 4,2%
  • 4% - Recuperación: Es el repunte que tuvo el Merval esta semana, lo que permitió una recuperación de poco más de 9% en el mes (con papeles que sumaron hasta 20%). El piso se estableció en 26.000-25.000 puntos, pero sería bueno ir en busca de los 30.800 puntos

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