Más que comida: brindan una alimentación saludable y talleres de alfabetización

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23 de julio de 2018  

Cada día, más de 300 personas se acercan al comedor de la Asociación Civil Padre Pepe de la Sierra en la villa 21-24, en pleno Barracas, a recibir las cuatro comidas. Empiezan a hacer cola a las 10 y a las 11 entran masivamente a buscar su ración del mediodía.

"Nuestro menú cambia cada 15 días e incluye carne, muchas verduras y frutas. Recibimos a personas enfermas, así que tenemos una dieta hipocalórica e hiposódica. En el caso de los celíacos, los asistimos con mercaderías secas", explica Mirna Florentín, responsable institucional y una de las fundadoras del comedor que nació, como tantos, con la crisis de 2001.

Ella y un grupo de vecinos advirtieron la necesidad de crear un espacio que ofreciera una dieta para aquellas personas que padecían algún tipo de enfermedad y tuviesen demandas alimentarias especiales. Por eso solicitaron la ayuda del gobierno de la ciudad de Buenos Aires.

Desde el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat porteño, reciben asistencia alimentaria en forma de raciones y subsidios semestrales para el mantenimiento de las instalaciones, cubrir los gastos cotidianos, como gas y limpieza, entre otros.

A esa ayuda financiera la complementan con aportes de la cartera de Desarrollo Social de la Nación y también se presentan en programas específicos que abre anualmente la Ciudad para el fortalecimiento de la sociedad civil.

Un gran compromiso

"El padre Pepe Di Paola y el entonces cardenal Jorge Bergoglio nos ayudaron a organizarnos y me consiguieron una beca para que estudiara: lo que aprendí lo brindo a la comunidad", cuenta Mirna, quien hace cuatro años y con muchísimo esfuerzo se recibió de abogada.

Desde la organización se proponen brindarles la alimentación más sana posible a los enfermos y educarlos en una buena salud.

"Ahora que estamos organizados con el comedor, vamos por más: estoy tratando de cubrir otras necesidades de los vecinos, como los casos de violencia de género y las problemáticas vinculadas con el medio ambiente", afirma la líder comunitaria.

En 2017 presentaron el proyecto Casa Sustentable a una de las convocatorias realizadas por el gobierno porteño y, con los fondos que obtuvieron, compraron paneles solares que ya están funcionando.

"Buscamos promover un uso responsable de los recursos en nuestro barrio. La idea es hacer una terraza verde y crear una huerta de plantas medicinales: es una manera de recuperar la historia y la tradición de nuestros ancestros guaraníes", dice Mirna, haciendo referencia a la gran proporción de vecinos que, como ella, llegaron al barrio desde Paraguay.

Además se dan talleres de alfabetización para adultos, de huerta y de tecnología; algunos van cambiando según la demanda. Todo se sostiene con fondos públicos y donaciones privadas, pero también con mucho compromiso de parte de la comunidad, de los 10 voluntarios que forman parte de la cocina y los más de 20 que son alumnos, exalumnos y amigos de los colegios Nacional de Buenos Aires y Carlos Pellegrini, y que ofrecen talleres artísticos los sábados.

"Nuestra función es visibilizar a estas personas que tienen necesidades y llegar al Estado para exigirle que garantice sus derechos", concluye Mirna.

Asociación Civil Padre Pepe de la Sierra

Ubicación: villa 21-24, Barracas

Beneficiarios: 300

Tarea social: comedor para personas enfermas y talleres

Contacto: 15-5329-2077 (Mirna)

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