Tour de France: empieza la definición más caliente de los últimos años

Comienzan las etapas de montañas del Tour de France
Comienzan las etapas de montañas del Tour de France Crédito: DPA
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23 de julio de 2018  • 16:24

CARCASSONE, Francia.- El Tour de France entra al teatro de los Pirineos, las etapas de montaña que definirán esta edición de la carrera, y los dos principales contendientes, Christopher Froome y Geraint Thomas -integrantes del dominante equipo Sky- se prometieron lealtad en la definición.

El gesto, ayer en el último día de descanso, intentó esconder un aparente dilema: Froome, el ciclista más prominente del Sky, busca su quinto Tour, pero el otro, su gran acompañante, es el líder en la general. Y lució por momentos más fuerte. ¿Le cederá el "maillot" amarillo al número uno del equipo cuando lo aventaja por 1 minuto y 39 segundos?

"Somos buenos compañeros", expresó el galés, de 32 años, entre las risas de Froome, en una conferencia de prensa en la que comparecieron juntos.

La carrera, dominada por el equipo británico, solo parece esconder esa incógnita: ¿qué hará el Sky en las seis etapas que faltan, entre ellas tres de montaña y una contrarreloj individual? "Por supuesto que no lo revelaré", dijo Dave Brailsford, el director de la escuadra

Brailsford es el arquitecto de los éxitos de la escuadra británica, que domina la ronda gala desde el triunfo en 2012 de Bradley Wiggins. Froome ganó posteriormente cuatro veces y solo Vincenzo Nibali, triunfador en 2014, puso un paréntesis a ese dominio.

¿Quién es el número uno del equipo? ¿Para quién trabajarán los cinco otros gregarios? ¿Quién deberá responder a los posibles ataques? ¿Podría Froome lanzar un ataque a Thomas si se siente con más fuerzas de aquí a París? Las preguntas no son pocas.

"Ese no es el punto", esquivó Froome, muy diplomático. "Nuestra situación actual es un sueño. No tenemos que atacar, los otros sí", añadió. En la carrera del Sky y el resto, los otros son el holandés Tom Dumoulin, tercero a 1m50s, y el esloveno Primoz Roglic, cuarto a casi tres minutos

El francés Romain Bardet y el colombiano Nairo Quintana, dos animales de montaña a los que nunca vale descartar, aparecen ya más lejos en la clasificación general.

Froome, que sucedió a Wiggins como líder después de 2012 pero ya ese mismo año habría podido ganar la carrera, se remitió a la lealtad para zanjar cualquier dilema.

"Estaré feliz mientras uno de nosotros llegue primero a París", prometió el ciclista de 33 años. ¿Es Thomas su gran rival? "No", respondió. ¿Puede sacrificar su quinto Tour por el éxito de Thomas? "Sí", señaló sonriente.

Un duelo entre compañeros de equipos no es, desde luego, novedad en la carrera más importante del ciclismo. En 1986, Bernard Hinault atacó a su entonces colega Greg LeMond, aunque en vano.

Una década más tarde, el alemán Jan Ullrich ayudó al danés Bjarne Riis a ganar y a destronar al español Miguel Indurain, aunque él mismo habría podido hacerlo. Un año después sí firmó su triunfo.

Más recientemente, el propio Froome atacó a Wiggins en uno de los últimos días en los Pirineos, pero bajó el ritmo ante un líder exhausto que además le señaló que lo siguiera. El nacido en Kenia llegó segundo. Su reino comenzaría un año después.

"Entre más te acercas a París, más quieres estar en el podio", confesó Thomas. Su ventaja es quizá que Froome es su amigo, a diferencia de lo que ocurría con Wiggins. "Es bastante irreal", dijo Froome. "Ninguno de nosotros habría pensado estar hoy aquí sentado".

El cuatro veces ganador estaba relajado y parecía disfrutar la caótica rueda de prensa. Al fin y al cabo, su duelo eclipsó de algún modo el doping del que fue absuelto poco antes del Tour, pero que le ha valido los abucheos del público francés.

A Froome le preguntaron si la estrategia es que Thomas, que ha tenido que cumplir con compromisos adicionales por ser líder, le entregue el "maillot" lo más tarde posible. "Quizá es así. Al menos disfruté mucho el aire fresco", soltó el británico, muy tranquilo pese a lo que está en juego.

QUEJAS CONTRA EL PÚBLICO

Brailsford, se quejó sobre el trato a su equipo, con insultos y abucheos a sus ciclistas y pidió a los organizadores que traten de parar estos actos "intimidatorios".

"El Tour de Francia está considerado el evento deportivo anual más grande. Si ese es el caso, tendríamos que ser tratados con un poco más de respeto", se lamentó.

"Si no quieres que vengan equipos internacionales, puedes tener un Tour con equipos franceses. Así lo veo yo", añadió.

"Estamos tratando de mantenernos dignos y que esta situación no nos distraiga", comentó.

El Sky está en el punto de mira de una parte del público del Tour debido a las sospechas de doping del equipo de Froome, después de que al británico se le encontraran restos de salbitamol, una sustancia contra el asma, en la Vuelta a España del año pasado, aunque se le permitió disputar la prueba francesa pocos días antes de su inicio.

"El caso de Chris ya estaba abierto cuando corrió el pasado Giro y los aficionados italianos estuvieron fantásticos con nosotros", dijo el mánager.

"Parece algo francés. Una cosa cultural francesa. No creo que les hubiera gustado haber visto a los futbolistas franceses siendo escupidos en el Mundial de Rusia", afirmó el responsable del Sky.

La potencial victoria de un ciclista del Sky tuvo un pequeño revés el domingo con la descalificación de uno de sus ciclistas, el italiano Gianni Moscon, por un gesto antideportivo al francés Elie Gesbert, del Fortuneo. Brailsford admitió que ese incidente no va a ayudar a calmar los ánimos contra su equipo en el Tour. "Seguramente no va a calmar a la gente", dijo.

UN FINAL DE ALTO VOLTAJE

La tercera semana del Tour, la decisiva, con duras etapas de Pirineos y una contrarreloj individual de 31 km el sábado, constituye la última esperanza para batir al Sky.

En esta última semana se destaca la etapa del miércoles, de apenas 65 km, que todos colocan como decisiva, con una subida de 16,5 km a Saint Lary Soulan, a 2.215 metros de altitud, llamado el nuevo Tourmalet, con una pendiente de media de 8,7%.

Después llega el sábado una contrarreloj individual de 31 km, en la que el holandés Dumoulin puede jugar sus últimas fichas si sobrevive a los Pirineos.

Parece difícil desbancar a los dos hombres del Sky, que cuentan con un ladero de lujo, el joven colombiano Egan Bernal, de 21 años.

Sin embargo, en el Movistar, no están tan seguros de que ese aparente buen entendimiento entre Thomas y Froome pueda mantenerse hasta el final.

"Ha habido calma entre los dos (hasta ahora), pero seguramente los dos tienen ambición. Para Thomas sería el primer Tour ganado y para Froome el quinto. Antes o después saldrá el ego y la ambición de cada uno", afirma Mikel Landa, que estuvo en el Sky hasta la pasada temporada.

El hecho de que Froome haya disputado y ganado el Giro de Italia este año, puede pasar factura en cuanto a fatiga en el británico, como ocurrió el año pasado con Nairo Quintana, que terminó en duodécima posición. Lo mismo ocurre con Dumoulin, que también corrió el Giro este año.

"El Tour es una prueba muy dura. Es humano tener jornadas en que uno está menos bien, pero por el momento no han mostrado ningún signo de debilidad", afirmó Bardet este lunes.

En el Sky existe la tranquilidad de su solidez en la segunda semana en los Alpes. Solo deben aguantar las tres etapas pirenaicas (hoy, miércoles y viernes), ya que tanto Froome como Thomas son buenos contrarrelojistas y no deberían temer la cronometrada del sábado.

RIVAL DESAFIANTE PERO DESAFORTUNADO

Movistar, el otro equipo fuerte del Tour, llega más lejos de lo previsto a los Pirineos. La táctica de venir al Tour con tres líderes, Landa, Quintana y Alejandro Valverde. que ocupan la sexta, octava y undécima posiciones, no parece haber salido tan bien como esperaban. Pero confían en la última semana, basándose en que históricamente es la que mejor resultados les ha dado.

"Estamos lejos pero esta carrera es de tres semanas. Siempre nos ha ido mejor en la ultima y estamos con esa confianza y esperanza", afirmó Landa.

"La fortaleza es el convencimiento de que tenemos la tercera semana, que mirando el histórico, en ella siempre vamos bien, vamos mejor", repitió Quintana.

Parece difícil desbancar al Sky, y Valverde dejó entrever que sería bueno una alianza del Movistar con otros equipos.

Pero hasta ahora Thomas y Froome han sido los más fuertes y aparecen como las máximos candidatos a la victoria.

DPA, AFP

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