El villano más querido de las grandes ligas de béisbol: el video que indignaba y se viralizó tenía un final feliz

La pareja se quedó con la bola ante la mirada del pequeño, pero...
24 de julio de 2018  • 17:05

Como tantas veces en un partido de béisbol, la pelota termina en la tribuna y aquel que la toma no tendrá la necesidad de regresarla a la cancha. La escena, incluso, es celebrada por el resto del público cuando el que se apodera de la bola les muestra a todos que ya la tiene en su poder. Las cámaras tratan de captar la situación, incluso cuando algún jugador le hace un guiño a un pequeño en primera fila para convertirse en el cómplice que la arroja adrede fuera del campo. El trofeo no llega -en ese momento- a las manos que deseaba, en este caso, el jugador de los Chicago Cubs Will Venable y detrás, un adulto la rescata del suelo y se la ofrece a la mujer que la acompañaba. La imagen concluye con una criatura decepcionada y una pareja con la alegría de un niño. El video, de apenas 11 segundos, llega a las redes y se viraliza rápidamente apuntado a la actitud del "villano". Minutos después, otro beisbolista, Javier Báez, llegó con otra pelota autografiada, se la regaló al chico y éste volvió a entregar su mejor sonrisa. Pero no todo es lo que parece...

En ese juego ante los Cardinales en el Wrigley Field, explicaron desde la franquicia del norte de los Estados Unidos que el hombre condenado de inmediato en las redes sociales por egoísta e irreflexivo ya había atrapado otras cuatro bolas. Una de ellas, no mucho antes, había terminado en las manos del mismo pequeño al que se veía frustrado junto a su abuela. Lo aseguró Chuck Mycoff, el señor de camisa y gorra azul que estaba al lado. Las otras tres, consigna Chicago Tribune y avala Jeff Rose, testigo de la situación que aparece de camisa roja, ese muchacho de lentes negros demonizado se la había regalado a otros jovencitos que estaban cerca. Se desconoce si estas escenas fueron grabadas por alguien, pero lo que tuvo gran repercusión fueron esas imágenes del hombre "despiadado", aún cuando también trascendió la foto del niño con... dos pelotas.

"Hablé con la madre del niño y puedo confirmar que el hombre no le robó la pelota", dijo el portavoz de los Cachorros, Julian Green, en un comunicado. "Desafortunadamente, un video que fue rápidamente publicado y no había sido verificado ha convertido en un villano nacional a un inocente que asistía a su primer juego para celebrar su aniversario de bodas", agregó.

"El hombre recogió la bola debajo de mis piernas y en esos segundos de video parece como si se la hubiera regalado a su esposa e ignorado al chico. Lo que no muestra es que la abuela había dicho que como él ya tenía una, si obtenían más se las darían a otra persona", amplió Rose, en su cruzada por defender el honor de quien había sido el héroe en ese sector de la tribuna en la tarde del domingo. "Es más, el muchacho se la entregó a su esposa, pero ella luego se la obsequió a otro niño y no la guardaron". La historia completa tiene otro guion, pero la ficción llegó más lejos que la realidad.

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