Los cruces con el ministro Rubinstein dominaron la audiencia sobre el aborto

Fue defendido y felicitado por legisladores de la oposición y cuestionado por varios del oficialismo; el más duro fue Bullrich
Fue defendido y felicitado por legisladores de la oposición y cuestionado por varios del oficialismo; el más duro fue Bullrich Crédito: Hernán Zenteno
Gustavo Ybarra
(0)
25 de julio de 2018  

La defensa de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo desde la perspectiva de la salud pública que realizó ayer en el Senado el ministro del área, Adolfo Rubinstein , actuó como un revulsivo político en el plenario de comisiones que discute el proyecto aprobado por la Cámara de Diputados.

La presencia de Rubinstein provocó la extraña paradoja de que el ministro fuera defendido y felicitado por senadores de la oposición, al tiempo que recibía cuestionamientos de varios legisladores del oficialismo que rechazan el proyecto.

El más duro fue Esteban Bullrich (Pro-Buenos Aires), quien acusó al funcionario de Mauricio Macri de elegir "el camino fácil" de la legalización del aborto, en vez de optar por profundizar políticas sanitarias para evitar embarazos no deseados.

"Coincido en que hay que trabajar en la prevención y esa es la salida. El tema es qué hacemos en el mientras tanto, porque trabajar en la concientización toma tiempo", se defendió el ministro.

Bullrich y otros senadores oficialistas que rechazan el aborto, como las radicales Inés Brizuela (La Rioja) y Silvia Elías (Tucumán), reaccionaron a la exposición inicial de Rubinstein, quien había abogado por la sanción del proyecto aportando datos y estimaciones oficiales y destacando los beneficios que la medida tendrá en el sistema de salud.

"El aborto es un asunto de salud pública porque produce muertes evitables, sobre todo en mujeres jóvenes y con alta vulnerabilidad social", aseguró el ministro.

A los datos sobre la cantidad de abortos y de mortalidad materna por esa práctica que ya había aportado cuando el proyecto se discutió en la Cámara baja, Rubinstein agregó ayer números sobre el impacto económico de la legalización.

Sobre este punto precisó que, según estimaciones del gasto para el sistema de salud generado por internaciones derivadas de las complicaciones por los abortos clandestinos, el costo se reduciría de $11.500 a $1914 en cada caso.

Además, dijo que la legalización abarataría el costo de las drogas que se usan para los abortos farmacológicos, como el misoprostol, que hoy se consigue por internet a valores que oscilan entre $3000 y $5000. "Con los procedimientos de licitación pública será 30 veces menor", dijo.

"Los datos son muy contundentes", agregó el ministro, e insistió en que la legalización del aborto "reduce las muertes y las complicaciones por hospitalizaciones".

La exposición de Rubinstein motivó una fuerte interpelación por parte de los senadores María Fiore Viñuales (Partido Renovador-Salta) y Guillermo Snopek (PJ-Jujuy), que habían presentado una nota para impedir su presentación ante las comisiones de Salud, de Justicia y de Asuntos Constitucionales, que debaten el proyecto.

"¿En qué carácter nos está hablando? ¿Desde dónde habla usted? ¿Cuál es la postura del Gobierno y qué nos recomienda?", lo apestilló la salteña. "Está claro que el ministro habla en nombre del Gobierno", afirmó, por su parte, el jujeño, quien lo interrogó sobre el nivel de ejecución presupuestaria de su cartera.

"Hablo en nombre del Ministerio de Salud, no del Gobierno", respondió Rubinstein, quien destacó que integra una administración en la que el Presidente y varios de sus ministros "son contrarios" a la legalización del aborto. "Mi obligación es presentar la información rigurosa, científica, para que ustedes tomen una decisión informada", agregó.

En ese sentido, y ante una consulta de la senadora fueguina Miriam Boyadjian (Cambiemos) sobre qué pensaba de los derechos del niño por nacer, aclaró que no estaba dando su parecer sobre el tema. "No quiero opinar sobre creencias y valores personales, por eso traté de limitar mi exposición a un tema de salud pública", insistió.

Ante esa respuesta, el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Dalmacio Mera (PJ-Catamarca), lo criticó porque "como ministro de Salud no mencionó al embrión, al feto ni al niño por nacer". Y completó: "Me da pena porque usted es el capitán del barco de Salud".

Antes de abandonar el plenario, Rubinstein se llevó dos elogios impensados en otro contexto. El jefe del Bloque Justicialista, Miguel Pichetto (Río Negro), destacó "el aporte significativo" que hizo porque "ha desmitificado el tema del costo" de legalizar el aborto. Y lo felicitó la kirchnerista Nancy González (Chubut).

La de ayer fue la quinta jornada de exposiciones y, además del jefe de la cartera de Salud, expusieron Miguel Schiavone, rector de la UCA; Leonel Briozzo, exsubsecretario de Salud del Uruguay, donde el aborto es legal hasta la semana 12; Ginés González García, exministro de Salud, y Carlos Regazzoni, expresidente del PAMI, entre otros. El debate continuará hoy con otros 22 invitados.

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios