Con el dólar más calmo, se generalizan las señales de distensión financiera

El billete operó ayer con una baja del 0,5%, lo que no impidió que las tasas cortas den otro paso atrás; pero la tasa de riesgo no cae y pone límites a este reacomodamiento Crédito: Shutterstock
25 de julio de 2018  

El dólar ratificó ayer la tendencia a la estabilidad que ya insinuó en las últimas semanas en la plaza local al desvalorizarse 0,5% promedio (cayó de $28,27 a $28,14 para la venta minorista y de $27,62 a $27,48 la mayorista), a tono con el movimiento que tuvo en el resto de la región y del mundo, algo que, en paralelo, ayudó a que se generalizaran los indicios de mayor distensión financiera, a un mes del fin de la corrida.

Las señales más importantes surgieron del mercado de futuros, donde el contrato de dólar a vencer a fin de año cayó de $32,50 a $32,15, con lo que su tasa implícita perforó el nivel del 40% (quedó en 39,15%), para tocar su mínimo en el mes.

Pero también se dieron en la operatoria con la Lebac más corta, dado que cayó de 46,50 a 44,75% el rendimiento de la que vence en agosto, ubicándose así por primera vez por debajo del nivel al que fue colocada hace una semana.

Los analistas discuten si este comportamiento permite dar por superada la "tormenta" financiera, como la denominó el Gobierno, o no. La mayoría de ellos se vuelca por advertir que es prematuro para sostenerlo y que quedan varios tests por superar, entre los que se cuentan las próximas licitaciones de Letras del Tesoro (LETE), incluida la que cerrará hoy, dado que los planes que el Gobierno acordó con el FMI contemplan la renovación total de esa deuda (vencen cerca de US$10.000 millones hasta fin de año) y en las últimas subastas ese supuesto estuvo lejos de cumplirse.

A eso agregan el test que deberá superar la propia plaza cambiaria cuando la oferta de divisas del sector cerealero, si mantiene su patrón de conducta estacional, comience a mermar, en las próximas semanas.

De cal y de arena

Sin embargo, eso no quita que valoren los pasos hacia la normalización que da el mercado. "Tras la menor volatilidad del dólar vino la baja en las tasas más volátiles, que era la segunda condición para lograr una mayor estabilización. Tal vez lo más positivo sea que caiga todo en sintonía y no por algún hecho puntual", juzga Juan Pablo Vera, analista de Tavelli & Cía.

"El dólar tuvo semanas tranquilas en el mundo, y aquí la astringencia monetaria del BCRA está rindiendo frutos, tanto para mitigar el traspaso a precios de la devaluación como para tentar a los inversores a posicionarse en pesos. Eso mejora las expectativas. Por caso, la tasa implícita de futuros a agosto estaba en 50% hace 2 semanas; en 45% hace una, y debajo del 40% ahora. Menos importancia le asignaría a la baja de la Lebac corta, porque es un instrumento que va perdiendo tracción, dado que el mercado ya está empezando a mirar la de septiembre. Y esta casi no se movió", sostiene Nery Persichini, gerente de inversiones en GMA Capital. La tendencia a la baja que evidencian las tasas de corto plazo se consolidó una vez el sistema bancario local terminó de reacomodar su liquidez, tras la última licitación de Lebac y la suba de encajes.

El sobrante permitió, por caso, que la tasa de call money, que había llegado al 62% anual hace 10 días, cayera hasta el 36,25% ayer, y que el costo de las cauciones replique ese movimiento para operarse entre 37 y 38% anual por estas horas.

En paralelo, los bancos volcaron unos $80.000 millones que les quedaron ociosos (por la menor compra minorista de dólares y el freno en la demanda crediticia) a colocaciones en pases y Leliq del BCRA, sin que la plaza cambiaria se inmute.

Pero para que el cambio de clima se consolide, a juicio de Amílcar Collante (CeSur), resta que el riesgo país se acople al movimiento de estas variables. "Pese a lo del fin de semana, los renovados apoyos externos y la cumbre Lagarde/Macri, los bonos no recuperan terreno y el riesgo bajó poco (apenas de 585 a 578 en la semana), con lo que amplió su diferencial con el riesgo emergente. Hasta que no baje es difícil ilusionarse con una caída mayor de las tasas sin efectos sobre el dólar", advierte.

Algunas muestras

50 a 39,5% Tasa implícita del dólar futuro a fin de año

Es la retracción que tuvo en las últimas dos semanas en el Rofex; se consolidó ayer al perforar el nivel del 40% anual

44,73% Rendimiento de la Lebac que vence en agosto

Se retrajo ayer casi 250 puntos y se colocó por primera vez debajo de su costo de emisión

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