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Dos hermanas planearon una casa en Mallorca con vista al Mediterráneo

Sol van Dorssen
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26 de julio de 2018  

Esos sitios que enamoran, de los que uno se va, como el mar, pensando en volver, como dice la canción de Serrat. Así es Port d’Andraitx, Mallorca, centro de veraneo de españoles que vienen a pasar sus vacaciones a este paraíso cercano.

Aquí fue donde, en 2008, tras años de venir con su familia, Maite López Fonta encontró un terreno con vista a la isla de Dragonera, donde podía hacer pie y construir la casa de sus sueños. Para hacerlo realidad, contrató a su hermana, la interiorista y diseñadora de objetos de metal Elena López Fonta. Juntas, planearon al detalle esta casa que tenía dos premisas básicas: que fuera amplia y cómoda, y que desde ningún lugar se perdiera de vista el mar.

El muro de pirca está hecho con piedras extraídas del propio terreno rodea la casa.
El muro de pirca está hecho con piedras extraídas del propio terreno rodea la casa. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

En Mallorca predominan las casas de campo, en color piedra y arena. Por eso, elegimos tonos beige y crudos, que son fantásticos para combinar tanto con tonos grises como con marrones
Elena López Fonta

Contra la pared, mesa decapada con tapa de granito.
Contra la pared, mesa decapada con tapa de granito. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

Elena tuvo libertad total para crear: proyectó techos bien altos, grandes ventanales, espacios amplios con dormitorios independientes, y eligió una paleta de colores tenues que potencia la atmósfera marítima, y así integra el interior en el paisaje mallorquín. El resultado final: una casa comodísima, con vistas espectaculares que se pierden en el horizonte. Y de la que todos se van pensando en volver.

En la paleta de colores del living vibran los tonos grises azulados que dialogan perfectamente con el azul del mar.

Un cómodo sofá en ele invita a recostarse y a disfrutar de las vistas. A su lado, un baúl antiguo (El Rastro) funciona como mesa de apoyo.
Un cómodo sofá en ele invita a recostarse y a disfrutar de las vistas. A su lado, un baúl antiguo (El Rastro) funciona como mesa de apoyo. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

En el centro del gran espacio, dos mesas de mimbre con granito encima. Los dos sillones de origen asiático hechos con grandes troncos y las lámparas de mimbre que cuelgan del techo (I. López Quesada) dan un toque étnico al conjunto.

Bien original, el piso de la planta baja se armó con tablones de madera provenientes de una antigua fábrica de porcelana, comprados en una feria en Londres.

Presidiendo la entrada a la cocina, dos puertas pivotantes de acero diseñadas por Elena impresionan por su tamaño y generan un impacto visual único.
Presidiendo la entrada a la cocina, dos puertas pivotantes de acero diseñadas por Elena impresionan por su tamaño y generan un impacto visual único. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

En el comedor brillan una mesa con tapa de espejos hecha a medida y sillas de gamuza con base de hierro (I. López Quesada).

En la cocina, una cómoda barra adosada a la isla se usa para desayunar y comer si los chicos están solos.
En la cocina, una cómoda barra adosada a la isla se usa para desayunar y comer si los chicos están solos. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

Las banquetas altas (E. López Fonta) se armaron con patas encontradas en un anticuario a las que se agregaron los asientos.

La cocina tiene electrodomésticos Smeg.
La cocina tiene electrodomésticos Smeg. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

Se sumaron al ambiente muebles de madera laqueada (Birgit Müller).
Se sumaron al ambiente muebles de madera laqueada (Birgit Müller). Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

Saliendo por la cocina se llega al sector comedor de la galería.
Saliendo por la cocina se llega al sector comedor de la galería. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

Una gran tabla de madera traída de Londres, que se apoya sobre sólidos caballetes, se viste con sencillez para recibir a los comensales. La vajilla y los manteles son de La Maison del Puerto.

Grandes protagonistas de la casa, los espacios de afuera, con vistas impagables al Mediterráneo, son centro de reunión familiar en los días cálidos de verano.
Grandes protagonistas de la casa, los espacios de afuera, con vistas impagables al Mediterráneo, son centro de reunión familiar en los días cálidos de verano. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

Para crear un espacio de intimidad y disfrute en la galería, el cemento y el hierro de barandas, sillas y faroles cobran calidez con la caña de bambú del techo, la fibra vegetal de la alfombra y la madera de la mesa. En el sector del living se tapizó un sofá con una tela resistente a la humedad y contra la pared se puso un baúl antiguo de madera (El Rastro).

Conectando las dos plantas, una escalera bien ancha con huella y contrahuella en acero, junto a una baranda de hierro de líneas sutiles. A la der., la interiorista Elena López Fonta.
Conectando las dos plantas, una escalera bien ancha con huella y contrahuella en acero, junto a una baranda de hierro de líneas sutiles. A la der., la interiorista Elena López Fonta. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

En la parte inferior de la pared, una serie de luces empotradas torna más acogedor el ambiente. A un costado, faroles blancos tipo jaula (La Maison del Puerto).

En el hall de arriba, una mesa antigua vuelve a combinar el color de la madera con un azul claro decapado.
En el hall de arriba, una mesa antigua vuelve a combinar el color de la madera con un azul claro decapado. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

Por los enormes ventanales entra diáfana la luz de la isla. Les abren el paso a maravillosas perspectivas del mar, que en ningún momento se pierde de vista.
Por los enormes ventanales entra diáfana la luz de la isla. Les abren el paso a maravillosas perspectivas del mar, que en ningún momento se pierde de vista. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

En los cuartos de los chicos, aprovechamos la doble altura para realizar un entrepiso con suelo de parquet. Allí tiran colchones cuando invitan amigos
Elena López Fonta

El cuadro sobre la cama es de Elena López Fonta.
El cuadro sobre la cama es de Elena López Fonta. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

En el cuarto de Patricia, mesa de luz comprada en un anticuario. La iluminación proviene de unas lámparas que cuelgan del techo (La Maison del Puerto), y un muro de madera tras la cama hace las veces de estante para apoyar libros y objetos. Por su parte, el armario con varillas permite combatir la humedad del invierno.

El techo de bovedilla aporta intimidad a los dormitorios de los chicos.
El techo de bovedilla aporta intimidad a los dormitorios de los chicos. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

Una mesada de obra, sobre la que apoya una lámpara blanca (La Maison del Puerto), separa el baño de la habitación. Tras la cortina de baño (Habitat), se esconden la ducha y los sanitarios.

En el dormitorio principal, bien sobrio y despojado, se tomó como punto de partida la cama de madera con dosel (Flamant), comprada con la interiorista Isabel López Quesada.
En el dormitorio principal, bien sobrio y despojado, se tomó como punto de partida la cama de madera con dosel (Flamant), comprada con la interiorista Isabel López Quesada. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

La zona del baño se integra con gracia a la habitación. Para no hacer una mesada de obra, la bacha (Durán) se montó sobre un mueble de madera comprado en un anticuario.
La zona del baño se integra con gracia a la habitación. Para no hacer una mesada de obra, la bacha (Durán) se montó sobre un mueble de madera comprado en un anticuario. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

"Mi hermana quería espejos de hierro redondos sobre la bacha. Como doblar el hierro es muy difícil, se me ocurrió cortar unas llantas de camioneta con las que estaba trabajando. Son muy pesados, pero quedaron geniales"

Aquí mandan los tonos beige y tierra, que se repiten en la mesa de luz (Flamant), los sillones de ratán de estilo colonial (E. López Fonta), la ropa de cama (La Maison del Puerto) y las cortinas de seda (Habitat). Una alfombra de fibras vegetales (Pepe Peñalver) brinda calidez al espacio.

La pileta, revestida con venecitas verdes (FloorTech) y de líneas bien rectas, se funde con el Mediterráneo entre el verde de los pinos.
La pileta, revestida con venecitas verdes (FloorTech) y de líneas bien rectas, se funde con el Mediterráneo entre el verde de los pinos. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

Desde la planta alta, la vista de la pileta es una clara muestra de cómo el diseño de la casa fluye con su entorno. Para el descanso en el atardecer, una cómoda reposera de mimbre.

Tanto los pisos exteriores como los interiores son de cemento alisado en color beige, lo que otorga uniformidad y practicidad.
Tanto los pisos exteriores como los interiores son de cemento alisado en color beige, lo que otorga uniformidad y practicidad. Crédito: Gentileza Georgina Dell Isola

Texto: Cecilia Tedín.

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