Milagros Peñalba, la adolescente salteña que habló del aborto en el Senado y tiene problemas con su escuela

Peñalba viajó a Buenos Aires con apoyo de centros de estudiantes de Salta y Buenos Aires y ayuda del CELS

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Brenda Struminger
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26 de julio de 2018  • 18:11

Milagros Peñalba, la estudiante de cuarto año del secundario que sorprendió a todos ayer por su exposición en el plenario por el aborto legal en el Senado, vive en Salta con su familia, integra la Coordinadora de Estudiantes local y fue "invitada" recientemente por los directivos de su escuela a "dejar el establecimiento" por su militancia a favor del aborto.

Fue ella misma, junto con sus compañeros de Salta, quien se ocupó de participar en el debate del plenario de comisiones que se celebra en el Congreso Nacional durante julio, de cara a la votación en el recinto dentro de dos semanas. "Me hubiese encantado que los senadores me inviten, pero llegué gracias a nuestro movimiento y con ayuda de compañeros de Capital", dijo la joven de 16 años a LA NACION, vía telefónica, desde Salta. La organización de su discurso y el contacto con el Senado fue a través de organizadores de centros de estudiantes de Buenos Aires y del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

Viajó a Buenos Aires en avión el martes, con el apoyo de sus padres, de sus amigos y "compañeres" (Peñalba elige hablar con lenguaje inclusivo). Ese día participó de un "pañuelazo", conoció a otros estudiantes y se preparó para el día siguiente, cuando expondría el discurso que había pensado con sus compañeras sobre la situación de las mujeres en Salta.

"Quiero denunciar a los que fuerzan a las niñas y mujeres a gestar y maternar, al Estado y a esta Iglesia tan cínicamente presente. En fin, a los que tienen el poder en mi provincia", dijo Peñalba ayer por la tarde desde el estrado de una sala donde la observaban senadores, médicos y funcionarios mientras su imagen era transmitida por todas las señales de televisión y sus palabras reproducidas por los medios nacionales. Cuando se dio cuenta de la repercusión que habían causado sus palabras, se sorprendió.

"Antes de hablar me sentí muy segura. Estaba muy consciente del movimiento en el que me estaba apoyando. Pero en el momento me dio un poco de pánico, porque sabía que algunas de las cosas que estaba diciendo no les iban a gustar a muchas personas de Salta", contó mientras "se despejaba", charlando con un amigo en una callecita de la ciudad de Salta, de todo lo vivido en Buenos Aires.

Cuando terminen las vacaciones de invierno no volverá al colegio público al que asistía. Sus padres están tramitando su pase a otra escuela: según relató la joven, le impusieron múltiples sanciones y le hicieron una "invitación a retirarse" definitivamente del establecimiento. "Hay muchas persecuciones, sanciones contra mí y otros compañeros. Estoy viviendo muchos problemas, los directores y preceptores me tratan muy mal", dice Milagros con preocupación, y prefiere no dar el nombre de su escuela. No es la única que denuncia este tipo de prácticas. Hace más de un mes el referente de la Coordinadora de Estudiantes Salteños por el Aborto Legal (Cesal), Enzo Veleizán dijo en una entrevista con Radio Nacional que alumnos de instituciones educativas de Salta estaban siendo amenazados con expulsiones por manifestarse a favor de la legalización del aborto.

¿Por qué querías participar del debate en el Senado?

Porque era muy necesario que algún estudiante de las provincias expusiera. Hasta ahora no había podido hablar ninguno y en Salta tenemos una situación preocupante, con tasas muy altas de embarazo adolescente. Los únicos que hablaban eran los dirigentes de Salta que están en contra de la ley de legalización del aborto, que niegan los problemas que tenemos y declaran a la provincia a favor de las dos vidas, cuando realmente no es así. Durante este tiempo se encargaron de tapar y minimizar lo que pasa en nuestra provincia.

¿Estabas nerviosa antes de hablar?

Las compañeras en la sala me hicieron sentir muy segura con lo que estaba por decir. El discurso me dio un poco de pánico en el momento porque sabía que alguna de las cosas que estaba diciendo no les iba a gustar a muchas personas de Salta. Pero me sentí bien. Quería llegar a la gente y que se supiera lo que está pasando.

¿Por qué creés que tu exposición tuvo tanta repercusión?

Creo que la gente de otras provincias se dio cuenta de lo que nos está pasando de verdad. Yo no fui a hablar de lo que vivieron otros o les pasa a otros. Yo viví todo esto, fui a hablar como estudiante a contar lo que yo vivo todos los días.

¿Cómo es ser estudiante, mujer y estar a favor del aborto, en Salta?

A pesar de que los representantes de Salta buscan invisibilizar la ola verde, existe y ya ganamos la mayoría en las calles. Los, las y les que estamos con los pañuelos verdes en las mochilas, en las movilizaciones, somos fuertes y contundentes. Pero hay una gran desinformación. Me ha tocado discutir con estudiantes que ni siquiera saben qué significa la palabra clandestino. Y también he sufrido mucha violencia, física y verbalmente. En un debate en la Universidad Nacional de Salta, una señora que llevaba una estatuita de yeso de un feto y un pañuelo celeste me decía en la oreja que yo era una asquerosa, que salía desnuda a la calle, que ojalá nos maten a todas. También he sufrido violencia institucional, desde los poderes burocráticos que intentan bajar mensajes que no son ciertos.

¿Te contactó alguien por tu discurso?

Tuve repercusiones positivas y negativas por redes sociales. Algunos dijeron que no sabía lo que decía y que me fuera a estudiar, argumentos nefastos y sin respaldo. Pero también hubo compañeros que se sintieron representados por lo que dije y les gustó. Obvio que no les voy a llevar el apunte a los malos comentarios.

¿A qué edad empezaste a considerarte feminista?

Siempre fui hostigada por la educación religiosa y a lo largo de mi corta vida me fui dando cuenta. Todo empezó cuando me hice atea, en 2do año de la secundaria. Fue entonces cuando empecé a descubrir el feminismo. En mi colegio, en mi entorno, no se hablaba mucho de esto y yo trataba de discutirlo. Las redes sociales tuvieron un rol muy importante. Me dio mucha alegría poder ayudar a despertar a mis compañeres, para que todos estemos más despiertos que nunca.

¿Quiénes son tus referentes?

Me gustan mucho los videos de Malena Pichot, pero todas son mis referentes, todas son unas genias para mí.

¿A qué escuela vas?

No puedo dar esa información porque estoy teniendo problemas con el colegio ahora.

¿Qué problemas?

Hay muchas persecuciones, sanciones. Estoy viviendo muchos problemas por mi militancia.

¿En qué consisten?

Te expulsan o te sancionan.

¿Te expulsaron?

Me invitaron a retirarme de mi colegio y ahora estoy haciendo los trámites.

¿Y te vas a ir?

Me voy a ir porque me tratan mal.

¿Los profesores, los directores?

Los directores y los preceptores. Los profesores no. Es una escuela pública.

¿Y tus compañeros qué te dicen?

A otros les está pasando lo mismo. A un montón.

¿Les pasa sólo a las mujeres?

Somos mujeres, todas mujeres.

¿Y tus padres qué dicen?

Mis papás se fueron a quejar, pero también los trataron mal, así que me sacaron del colegio. Ahora están en trámite.

¿Ya sabés a qué escuela vas a ir?

Me pidieron que no hable de eso.

¿Creés que el movimiento feminista estudiantil en Salta va a crecer?

Queremos seguir militando juntos e involucrarnos cada vez más en lo que pasa en la Argentina. La gran ola verde fue un gran impulso para todo el movimiento estudiantil de Salta y aprendimos muchísimo de la organización feminista. Y les quiero dar un mensaje de aliento a todos los estudiantes. Quiero decirles que desde Salta nos organizamos porque eso nos da fuerza para ir hacia la victoria, con el compañerismo que tenemos que tener para luchar todos por lo mismo.

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