San Lorenzo puede recuperar en los escritorios lo que perdió en la cancha

Jonathan Requena (10) fue incluido incorrectamente en Temuco y San Lorenzo pidió los puntos Crédito: Fotobaires
27 de julio de 2018  • 22:29

San Lorenzo remitió ayer el reclamo formal a la Conmebol por la mala inclusión del argentino Jonathan Requena, quien usó la camiseta número 10 de Deportes Temuco, equipo chileno que le ganó el jueves por 2 a 1 al Ciclón en el Nuevo Gasómetro. El escrito, dirigido al director de la Unidad Disciplinaria de la Conmebol, el paraguayo Eduardo Gross Brown, consta de ocho páginas y enumera las violaciones reglamentarias en las que habría incurrido el equipo trasandino que preside el exfutbolista Marcelo Salas. Si la Conmebol accede al reclamo, el resultado del partido mutará en un 3-0 para San Lorenzo, que encarará mucho más tranquilo el encuentro de vuelta, previsto para el 15 de agosto en Chile. Además, los trasandinos recibirán una multa económica, como establece la FIFA para casos como este.

El cordobés Jonathan Requena ingresó con la camiseta número 10 a los 22 minutos del segundo tiempo por Cristian Canío -un chileno de 37 años que supo jugar en San Martín de Tucumán-. Habilidoso y formado en Banfield, Requena aterrizó en Temuco luego de su paso por Defensa y Justicia, club al que perteneció hasta el pasado 19 de julio. Requena, incluso, tenía la camiseta 27 en la lista de buena fe del equipo de Florencio Varela en la Copa Sudamericana. El mismo torneo que juegan San Lorenzo y su nuevo club, Temuco.

El artículo 56 de la vigente edición de la Copa es claro: "Un jugador no podrá ser inscripto por más de un club en la misma edición del Torneo". La participación de Requena en el compromiso del jueves, entonces, viola el reglamento de la competencia. El sistema Comet, que registra todos los movimientos de los futbolistas, corrobora el paso de Requena por Defensa y Justicia y su posterior inclusión en el listado de buena fe del equipo chileno.

El escrito de San Lorenzo también invoca el reglamento disciplinario de la Conmebol, que en su artículo 7 establece a la alineación indebida de un jugador como "infracción sancionable". Y el artículo 19 es el que dispone, en su inciso 1, que el resultado impuesto para el partido sea de una derrota por 3-0 para el equipo infractor.

San Lorenzo actuó rápido y mandó el requerimiento a Asunción, de Paraguay, ayer al mediodía. Todavía le quedaban varias horas para que se cumpliera el plazo de 24 horas desde la finalización del encuentro para reclamar el resultado.

"Lo van a resolver con celeridad. La respuesta tiene que llegar mucho antes del partido de vuelta", dijeron fuentes de la Conmebol consultadas por LA NACION. Hay un antecedente cercano: el 18 de mayo del año pasado, Lanús impugnó el 1-2 contra Chapecoense por la Copa Libertadores . En el conjunto brasileño jugó Luiz Otávio, quien arrastraba una suspensión por haber sido expulsado frente a Nacional (Uruguay). Seis días después del encuentro, el 23 de mayo, la Conmebol aceptó los argumentos del club argentino y revirtió el resultado final. Como marca el reglamento, Lanús (que había perdido por 2-1, el mismo resultado que sufrió San Lorenzo con Temuco) terminó imponiéndose por 3-0.

Un tema no podrá tapar al otro. Futbolísticamente, San Lorenzo está en deuda y lo sabe. "Necesitamos traer más futbolistas". La declaración de Claudio Biaggio no sonó a reproche, sino a un pedido casi en forma de ruego. Entre jugadores lesionados y emigrados, el Ciclón apenas contó con 18 futbolistas para el compromiso contra Temuco. Al DT, entonces, le preocupa la falta de variantes. Matías Suárez, de Belgrano , es el apuntado para reforzar el ataque. Este modelo 2018 de los azulgranas suele navegar entre lo inconstante y algunos raptos de perspicacia para aprovechar las oportunidades. Últimamente, la preponderancia es de lo primero.