Trump le abre la puerta a otra cumbre polémica, ahora con el líder de Irán

Después de retirar al país del acuerdo nuclear y amenazar la semana pasada al régimen islámico, ayer dijo estar dispuesto a reunirse con Rohani "sin precondiciones"
Después de retirar al país del acuerdo nuclear y amenazar la semana pasada al régimen islámico, ayer dijo estar dispuesto a reunirse con Rohani "sin precondiciones" Fuente: AP - Crédito: Evan Vucci
Rafael Mathus Ruiz
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31 de julio de 2018  

WASHINGTON.- Luego de las amenazas, llegó un punto de distensión. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump , se mostró dispuesto a reunirse "sin precondiciones" con su par iraní, Hassan Rohani, en aras de intentar negociar un acuerdo que frene el conflicto abierto por la decisión de Trump de abandonar el acuerdo nuclear que Teherán cerró con las potencias occidentales hace casi tres años.

"Sin precondiciones. Si quieren reunirse, me reúno. Cuando quieran. Es bueno para el país, bueno para ellos, bueno para nosotros y bueno para el mundo. Sin precondiciones. Si se quieren reunir, yo me reúno", dijo Trump durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca junto al primer ministro de Italia, Giuseppe Conte.

La frase de Trump marcó el primer punto de distensión entre Washington y Teherán desde que el magnate anunció su decisión de abrir a Estados Unidos del acuerdo nuclear firmado, en 2015, por el grupo denominado P5+1: los cinco miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas -Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia y China- y Alemania.

La tensión había alcanzado un pico días atrás cuando Trump publicó un tuit con una amenaza directa a Teherán en mayúsculas tras un duro discurso de Rohani, en el que le advirtió a Estados Unidos que no jugara "con la cola del león", porque una guerra con Irán sería "la madre de todas las guerras". Tras el tuit de Trump, el gobierno de Rohani mantuvo la ofensiva retórica. Ayer, Trump bajó el tono y abrió la puerta a la diplomacia.

"Ciertamente me reuniría con Irán si quisieran reunirse, pero no sé si están listos. Están pasando un momento difícil", continuó Trump, que sugirió que sus amenazas de sanciones darán frutos: "Creo que van a terminar queriendo reunirse, y estoy listo para hacerlo, y no lo hago desde la fortaleza o la debilidad. Creo que es apropiado hacerlo. Si podemos lograr algo significativo, y no el derroche de papel que fue el otro acuerdo, ciertamente estaría dispuesto a reunirme", apuntó.

El portazo de Trump al acuerdo nuclear con Irán abrió una grieta en el Atlántico con los socios europeos de Washington, que cortejaron al presidente en un intento por lograr que cambiara de opinión y aceptara preservar el pacto a cambio de negociar mejoras. Al final, Trump prefirió abrirse y apostó a que una nueva ronda de sanciones económicas a Irán forzara otra negociación que le diera la oportunidad de forjar su propio acuerdo, en sus términos. Irán y Europa se han comprometido a mantener el acuerdo, pero uno de sus pilares era el fin de las sanciones de Estados Unidos.

Disposición

En la conferencia de prensa, Trump insistió otra vez en su disponibilidad para reunirse "con cualquiera", y dijo que creía en mantener encuentros cara a cara con otros mandatarios o grupos multilaterales, como la Organización del Atlántico Norte (OTAN), para resolver problemas. "Creo en reunirse", insistió.

Durante su conferencia de prensa con el premier italiano, Trump dijo también que las sanciones a Rusia permanecerán tal cual como están, luego de especulaciones sobre posibles cambios tras su cumbre con el presidente ruso, Vladimir Putin, en Helsinki. Conte pareció respaldar ese acercamiento entre el Kremlin y la Casa Blanca.

"Italia es favorable al diálogo con Rusia, pero Italia también considera que el diálogo entre Estados Unidos y Rusia es fundamental para que podamos tener resultados positivos en una perspectiva más global con fines de estabilidad y seguridad", dijo el premier italiano, que realizó su primera visita a Washington.

Ambos mandatarios mostraron su sintonía en la Casa Blanca, unidos por el populismo, su aura de outsiders de la política tradicional y la dura postura de los gobiernos que lideran hacia los inmigrantes. Trump lo llamó su "nuevo amigo" y le regaló uno de sus mejores elogios, al ponderar su "liderazgo audaz". Conte lo llamó "Donald" en más de una ocasión. Ambos coincidían, dijo Trump, en que los "países fuertes" deben tener "fronteras fuertes".

"Estoy muy de acuerdo con lo que está haciendo con respecto a la migración, la inmigración ilegal e incluso la inmigración legal", le dijo Trump a Conte, sentado a su lado en el Salón Oval. "Ha adoptado una posición muy firme en la frontera, una posición que pocos países han tomado. Y, francamente, él está haciendo lo correcto en mi opinión", agregó el mandatario.

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