Jean Todt: "Es el momento de dejar que Schumacher viva en paz"

Jean Todt, el titular de la FIA: "Aquí (en Argentina) el automovilismo siempre fue muy popular" Fuente: AFP
30 de julio de 2018  • 23:59

"Además de un espectáculo, el automovilismo tiene que ser un laboratorio de energía y de seguridad. Fíjese en los motores de Fórmula 1, su eficiencia es increíble, y en términos de seguridad los coches no son a prueba de balas, pero los pilotos de hoy tienen muchas chances de volverse abuelos, lo que no sucedía hace 20 o 30 años.". Inmerso en el mundo del automóvil en el último medio siglo, Jean Todt domina la materia. Pasó por Buenos Aires luego de participar en Montevideo del XX Congreso de las Américas de la FIA , y sigue su gira hasta llegar a los Estados Unidos. A fines de 2017 inició su tercer mandato como presidente de la Federación Internacional del Automóvil, un puesto desde el que le presta tanta atención al automovilismo como a la seguridad vial.

También conoce mucho a la Argentina, un país que visita desde hace más de cuatro décadas, cuando era apenas navegante de rally. Conversa con LA NACION flanqueado por los máximos directivos del Automóvil Club Argentino ("un club de referencia en el mundo, para su país es algo así como un ministerio de manejo", opina) y detalla el lugar del país en el concierto internacional del automóvil.

"La Argentina es un país muy por encima de la media, siempre tuvo una gran industria automotriz, pero un 80 por ciento de los accidentes ocurren en países no desarrollados, hay países como Nepal en los que no saben lo que es un cinturón de seguridad, un casco, cuyo parque automotor tiene de 30 a 50 años de antigüedad".

Las nuevas tecnologías lo entusiasman: "En 10 años, lo que vemos hoy como habitual será viejo", asegura. "En términos históricos la cultura del automóvil es muy nueva: solo tiene 120 años. Es fascinante ver cómo las cosas se mueven. Pensemos que nuestras ciudades se construyeron cuando el transporte era tracción a sangre y hubo que modificarlas. El desafío no acabó, lejos de eso. Hoy el 50 por ciento de la población mundial vive en las ciudades, pero para 2050 será el 80 por ciento."

Sin embargo, descree del futuro, al menos en su rubro, de los deportes electrónicos. "El automovilismo será siempre hombres - o mujeres-, máquinas y equipos. Y la evolución de los automóviles autónomos será muy limitada, en pocos países, circunscripta al mundo desarrollado. No veo cómo vaya a prender en otros lugares".

-¿Usted cree que el automovilismo está perdiendo popularidad?

-Para mí el interés se mantiene estable. En eso el periodismo tiene un rol muy importante, pero la manera en la que han crecido los medios afecta esa popularidad, la influencia de las redes sociales muchas veces provoca que los protagonistas del automovilismo se retraigan y ello genera un efecto negativo. En cierto punto, su atractivo está cambiando pero aquí en la Argentina siempre fue muy popular".

La posibilidad de un retorno de la Fórmula 1 a la Argentina (ver aparte) es vista con simpatía por la FIA. "La Argentina tuvo su Gran Premio durante muchos años, lo perdió por cuestiones económicas y a mí me gustaría que volviera. Pero la FIA solo regula y legisla la Fórmula 1, no la organiza. ¿Bernie Ecclestone? Me gustaría estar cómo él a los 87 años, ha hecho un gran trabajo".

-¿No extraña no ser más un team manager de Fórmula 1?

-¡Para nada! Tuve una vida fantástica. Empecé como copiloto de rally, luego manejé equipos de rally en el campeonato del mundo, luego en el Dakar, conduje equipos en Le Mans, en carreras de resistencia, por último en Fórmula 1, fui presidente de Ferrari, desde hace casi una década años soy presidente de la FIA -un cargo por el que no recibo paga- y hoy desempeño un cargo [de delegado especial para la seguridad vial] en las Naciones Unidas. Lejos de extrañar, cada día tendría que agradecer las oportunidades que tuve.

Todt no esquivó el tema de las órdenes de equipo, tan frecuentes como polémicas, en el automovilismo. "Estoy a favor. Claro que me gustaría que se respetase el espectáculo, pero si uno tiene un equipo a cargo, como me ocurrió a mí, está claro que uno pretende ganar y tiene que arbitrar los medios que dispone para lograrlo. Eso incluye dar órdenes de equipo.

-Entonces, ¿usted no se arrepiente de un episodio como el del GP de Austria de 2002 [cuando Rubens Barrichello le cedió el triunfo en la última curva de la carrera a Michael Schumacher]?

-¡De ninguna manera! En aquel equipo teníamos un compromiso entre todas las partes: los pilotos, los ingenieros, los directivos. Siempre había reuniones antes de cada carrera en las que discutíamos la estrategia. Esperábamos a ver cómo quedaban después de la última parada en boxes, pero la decisión era clara. Sin embargo, Barrichello la olvidó. No respetó lo que se había acordado. Tuve que recordarle por radio cuál era el compromiso que había asumido. Lo que sucedió no fue mi responsabilidad sino la suya.

-Usted suele visitar a Michael Schumacher en su casa, ¿qué puede decirnos de su salud?

-El está rodeado de su familia, sus afectos, yo me siento bendecido por tener acceso frecuente, pero su salud es un tema privado y creo que es momento de que dejemos que Michael que viva su vida en paz.

-¿Pero está mejorando?

-Le reitero: es momento de que dejemos que Michael viva su vida en paz.

-Hace poco la FIA celebró el día olímpico, ¿tendrá usted algún día parte activa en el COI?

-Somos una federación reconocida por el COI, firmé un acuerdo en 2017 con [el presidente del COI] Thomas Bach, pero el automovilismo no será un deporte olímpico. Eso sí, tendremos actividades durante los venideros Juegos de la Juventud, aquí, con programa de educación de seguridad vial.

Un regreso demorado

¿Habrá que dejar de pedir el regreso de la Fórmula 1 por dos años? "Eso parece", le asegura a LA NACION un alto dirigente del automovilismo mundial -que no es Todt- en el décimo piso del ACA. "Ya se estaba discutiendo la letra chica del contrato, pero la crisis cambiaria y la devaluación dejaron las conversaciones en un escenario en el que por ahora no se puede avanzar". La fuente aclaró que el proyecto era impulsado por un consorcio que involucra a una fuerte empresa mexicana de telecomunicaciones, a una cadena de TV y a un poderoso banco multinacional que sponsorea en Fórmula 1, que necesitaban respaldo de los gobiernos porteño y nacional para anudar el acuerdo con Liberty Media. "El gobierno no tenía que poner mucho dinero pero en este marco, ¿cómo lo anuncia a la sociedad? Imposible. Si Macri es reelecto en 2019, quizás en 2020 se puedan reiniciar las negociaciones", explicó la fuente.