Los cuadernos de las coimas: en Córdoba, empresarios siguieron de cerca la noticia

Gerardo Ferreyra, detrás del empresario, el exministro Julio de Vido
Gerardo Ferreyra, detrás del empresario, el exministro Julio de Vido Crédito: Gentileza La Voz / Archivo
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1 de agosto de 2018  • 19:10

CÓRDOBA.- "Denunciemos al que afana; que vayan todos presos. Cuando les pidan una cometa, denuncien". Así arrancó Guillermo Dietrich (padre), vicepresidente de la Cámara Argentina de Comercio el seminario anual realizado en Córdoba . La noticia de los "cuadernos de las coimas", por supuesto, encabezó las conversaciones en los pasillos del hotel donde se hizo la convención.

Ningún tema generó más interés que el seguir lo que pasaba con las detenciones ordenadas por el juez Claudio Bonadío en la investigación por las supuestas coimas pagadas por contratistas de obras públicas durante el kirchnerismo. La pantalla de televisión del bar del hotel era permanentemente consultada por los asistentes a la reunión de Comercio.

En ese mismo ámbito, el intendente Ramón Mestre dijo que se dio un paso importante en la lucha contra la corrupción. "Que caigan todos los que deban caer en la Argentina y en nuestra Córdoba".

En off, los empresarios planteaban que "era esperable" que "cayera" Electroingeniería, la empresa cordobesa cuyo vicepresidente Gerardo Ferreyra quedó detenido. Apuntaban que, en su momento, sorprendió cómo creció la firma, pero que en los últimos tiempos eran "conocidos" sus lazos "con el poder, a todo nivel". El comentario se relaciona con que no sólo ejecuta trabajos licitados por el kirchnerismo, sino también en el ámbito provincial.

Con todo, algunos hombres de negocios se mostraron escépticos al avance de la causa. "Puede terminar siendo un bleff de Bonadio, que hace un paso adelante y otro atrás", comentaba uno. Para Dietrich es "necesario reubicar en el país el concepto de justicia y lo que se va logrando es positivo".

En diálogo con LA NACION, señaló que es "significativo" no sólo para los argentinos sino para quienes quieren "venir a invertir". Subrayó que el delinquir no tiene diferencias y que "es lo mismo un político, un empresario, o el que con una faca te saca el auto".

"La corrupción es de los dos lados -siguió-. Hay una mitad que está convencida de que no se avanza si no se 'cometea' y otra mitad que o los saca corriendo o los denuncia. La esperanza es que todas las instituciones funcionen".

El economista Juan Carlos de Pablo, uno de los expositores, también siguió atentamente el desarrollo de las detenciones y las declaraciones sobre el escándalo de corrupción. Admitió, ante este medio, que no está "tan seguro" de que en casos así las responsabilidades sean "iguales" entre funcionarios y empresarios.

"Si tenés una empresa pavimentadora que sólo hace pavimento y emplea a 600 personas y te dicen que 'ponés plata o no tenés más laburo', seguro que el dueño lo piensa. O pone o se tiene que dedicar a otra cosa".

La pregunta más repetida entre los empresarios fue "hasta dónde sigue la cuerda".

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