La mayor redada anticorrupción desata un terremoto político

Diego Cabot
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2 de agosto de 2018  

Después de meses de investigación, la Justicia detuvo a exfuncionarios kirchneristas y a poderosos empresarios en el marco de una causa que podría convertirse en un Lava Jato argentino.

Varios de los laderos más cercanos de Néstor y Cristina Kirchner y del exministro de Planificación Julio De Vido durante los años de esa gestión quedaron a disposición de la Justicia, acusados de ser parte de una asociación ilícita que se dedicó, al menos durante 10 años, a recorrer Buenos Aires en busca de bolsos llenos de dinero que entregaban los contratistas de obras públicas. Además, se dispuso que la actual senadora Cristina Kirchner sea citada a indagatoria en la causa.

Todo empezó en abril, cuando LA NACION entregó a la Justicia una investigación basada en ocho cuadernos que llevaba un chofer de Roberto Baratta , número dos de De Vido, en los que se describe gran parte de la operatoria de recaudación irregular que funcionó durante el kirchnerismo en el sector de la obra pública energética .

La causa relaciona a esos exfuncionarios con muchas de las compañías constructoras y energéticas más importantes del país, que durante años entregaron millones de dólares en efectivo al entonces subsecretario de Coordinación y Gestión del Ministerio de Planificación Federal. Según la causa, todo lo recaudado terminaba en el domicilio particular del matrimonio Kirchner, en Juncal y Uruguay, CABA; en la quinta de Olivos, o en las oficinas de la Jefatura de Gabinete.

Anteayer se dieron los primeros movimientos. Oscar Centeno, el chofer de Baratta, fue detenido. Alojado en Comodoro Py, esperó ayer la indagatoria. Finalmente se suspendió y recién hoy estaría frente al juez Claudio Bonadio y al fiscal de la causa, Carlos Stornelli. Las especulaciones sobre la posibilidad de que el chofer pudiera colaborar con la causa como arrepentido circularon con fuerza en los tribunales de Retiro.

A las 4.30 de ayer, la Policía Federal llegó al domicilio de Baratta. Un par de horas después, el exfuncionario salió esposado para quedar a disposición del juez Bonadio y del fiscal Stornelli.

En ese momento, Gerardo Ferreyra, uno de los dueños de Electroingeniería, y Jorge Neira, ejecutivo de esa firma, también fueron detenidos. A ellos se sumaron Armando Loson, de la energética Albanesi, y Carlos Mundin, de la constructora BTU.

Poco después, Javier Sánchez Caballero, quien fue número dos de Iecsa -la empresa que hasta 2016 pertenecía al primo del presidente Mauricio Macri Ángelo Calcaterra y que actualmente se mantiene en el staff de ODS, la compradora de aquella empresa-, también fue detenido en la causa. La misma suerte siguió el empresario Claudio Javier Glazman, de Sociedad Latinoamericana de Inversiones.

De la mesa chica de De Vido, además, fueron detenidos Rafael Llorens, exsecretario de Coordinación y Control de Planificación; Walter Fagyas, exdirector de Energía Argentina SA (Enarsa); Nelson Lazarte, exempleado del despacho de De Vido, y Hugo Martín Larraburu, exempleado de la Jefatura de Gabinete.

Además de las 12 detenciones, la Justicia ordenó una larga lista de indagatorias que terminarán el 13 de agosto con la senadora Kirchner y con De Vido. También fue convocado a indagatoria el exjuez Norberto Oyarbide , quien mantuvo reuniones con personajes involucrados en el esquema de coimas, según se desprende de las notas que Centeno tomó durante 10 años en sus cuadernos.

La lista de quienes serán indagados en Comodoro Py se completa con el exsecretario general de la Presidencia y exdirector de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Oscar Parrilli ; el exjefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina , y José María Olazagasti, exsecretario privado de De Vido. Asimismo, el empresario Rudy Ulloa Igor y el industrial Juan Lascurain fueron citados por la Justicia.

Aún quedan varios empresarios y exfuncionarios sin detener. Francisco Valenti, histórico ejecutivo del Grupo Pescarmona; Carlos Wagner, presidente de la Cámara de la Construcción durante gran parte de la gestión kirchnerista, y Juan Carlos de Goicoechea, de la firma Isolux Corsan ya habrían negociado entregarse en las próximas horas. Varios de ellos estaban de viaje y ya se habrían puesto a disposición de la Justicia.

Oscar Thomas, exdirector del Ente Binacional Yacyretá (EBY), mencionado en varios pasajes de los cuadernos como uno de los que entregaban enormes cantidades de dinero a Baratta, es otro de los que aún no fueron detenidos. Ayer, la ciudad de Posadas se revolucionó con la búsqueda del exfuncionario y por la tarde hubo varias gestiones de su entorno con abogados para determinar la estrategia de defensa.

Declaraciones y allanamientos

A partir de hoy se sucederán las declaraciones indagatorias de todos los empresarios. Varios conocedores de los vericuetos judiciales especulaban con que el escenario más probable es que accedan a la libertad después de acordar una fianza millonaria. Además, la Justicia secuestró varios vehículos que aparecen mencionados en los cuadernos que la misma Justicia considera que escribió el remisero detenido. Ayer, muchas empresas que tienen contratos con el Estado fueron allanadas, procedimientos que seguirán durante la jornada de hoy. Después de que LA NACION entregó la investigación, la Justicia verificó centenares de registros. Desde domicilios hasta los ingresos de estos autos recaudadores a la quinta de Olivos fueron cotejados. "En mis 40 años en la Justicia, nunca vi tanta prueba como en esta causa", dijo Stornelli.

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