Suscriptor digital

Hito: el récord de Apple, un reflejo del poder en ascenso de las megaempresas

El logo de Apple, ayer, en la cartelera de Nasdaq en Nueva York
El logo de Apple, ayer, en la cartelera de Nasdaq en Nueva York Fuente: Reuters - Crédito: Mike Segar
Luego de que la firma superara el billón de dólares de valor de mercado, se consolida la era en la que cada vez menos compañías concentran mayores beneficios corporativos
Matt Phillips
(0)
4 de agosto de 2018  

NUEVA YORK.- A partir de ahora, US Steel, General Motors, AT&T, y Exxon Mobil no son más que kiosquitos. Apple alcanzó anteayer un hito que esos emblemas del capitalismo nunca soñaron: un valor de mercado de más de 1 billón de dólares.

Esa línea es el resultado de una extraordinaria historia de éxito corporativo. En un lapso de 21 años, una fábrica de computadoras al borde de la bancarrota se convirtió en la empresa más valiosa de cotización pública en Estados Unidos. Apple hizo que la industria de la tecnología descartara las máquinas pesadas y voluminosas y diseñó algunos de los productos de consumo más populares del mundo, como la iMac, el iPod y el iPhone.

Pero su flamante cotización de 13 cifras también da cuenta de cómo un grupo de megaempresas llegaron a dominar la economía estadounidense. Nunca desde la década de 1970 un grupo tan reducido de firmas estadounidenses tuvo mayor participación sobre el total de los beneficios corporativos. El efecto de este fenómeno se observa en el mercado bursátil, donde un pequeño grupo de famosísimas marcas -Apple, Amazon, Facebook y Google- alimentan la tendencia al alza de las acciones, que ya llevan nueve años consecutivos, la segunda serie alcista más larga desde la que finalizó en 2000. El éxito que cosechan esas empresas también está traccionando la economía estadounidense en su conjunto, que se acerca a la mayor tasa de crecimiento en una década.

Pero los efectos de la consolidación de las ganancias corporativas van mucho más allá de los mercados, y no son totalmente benignos. Los economistas empiezan a preguntarse si el ascenso de las "firmas superestrella" no contribuye al magro crecimiento del salario, al hundimiento de la clase media y al aumento de la desigualdad de ingresos. La enorme influencia social y política que tienen esas megaempresas llevó a algunos legisladores a pedir más regulaciones para ponerles límites.

"Es una de las grandes tendencias que se observan actualmente", dice Roni Michaely, economista de la Universidad de Ginebra. "Y está relacionada con crecimiento económico, la desigualdad económica y el bienestar del consumidor".

Según un estudio de Michaely, más de tres cuartos de las industrias estadounidenses están cada vez más concentradas, según el índice Herfindahl e Hirschman, la fórmula estándar que utilizan los reguladores antimonopolios para analizar fusiones.

Los economistas dicen que la tendencia hacia la concentración corporativa es real y que podría haber llegado para quedarse. "El número de estudios que se publican semana a semana es notable", dice David Autor, profesor de Economía del Instituto de Tecnología de Massachusetts.

La concentración es especialmente pronunciada en el sector de la tecnología, donde ahora reina un grupo de empresas grandes y eficientes que son las partes más dinámicas y de mayor crecimiento de la economía estadounidense. En 2007, el iPhone transformó la forma en que la sociedad interactúa con la tecnología. Desde entonces, la empresa vendió más de 1400 millones de unidades.

Apple y Google juntas producen el software del 99% de todos los smartphones. Facebook y Google se llevan 59 centavos de cada dólar gastado en publicidad online en Estados Unidos. Amazon ejerce un dominio total sobre las compras online y se está fortaleciendo rápidamente en áreas como la música y los videos en streaming.

Pero la tendencia no se limita a la tecnología. Hoy, casi la mitad del total de las acciones del sistema financiero local son controladas por cinco bancos. A fines de la década de 1990, los cinco bancos más importantes controlaban apenas más que una quinta parte del mercado. Durante la última década, seis de las aerolíneas más grandes de Estados Unidos se fusionaron en tres. Cuatro empresas controlan actualmente el 98% del mercado inalámbrico, y ese número podría caer a tres si se autoriza la fusión de T-Mobile y Sprint.

La concentración conlleva beneficios. "El que sobrevive genera más ganancias y les rinde mayores dividendos a sus inversores", dice Larkin. Y en el mercado laboral, los expertos relacionan la concentración corporativa con el aumento de la desigualdad de ingresos y con la caída del porcentaje de la riqueza de LA NACION que termina en manos de los trabajadores. Desde la década de 1990, la repartición del valor agregado de la economía está en descenso acá y en otros países ricos, y coincide con la tendencia a la concentración corporativa. Y esa caída es más pronunciada en las industrias que experimentaron la mayor concentración.

Los economistas no se ponen de acuerdo sobre las causas y los efectos. Algunos dicen que empresas como Apple, Amazon y Google gastaron enormes sumas para lograr su posición dominante en el mercado, y ahora pueden obtener enormes beneficios sin gastar gran parte de sus ingresos en la fuerza de trabajo. Otros sostienen que con menos empresas en una industria determinada, las que quedan no tienen que pelearse por conseguir mano de obra, y por lo tanto sienten menos presión para dar aumentos salariales.

Eso puede ser especialmente cierto en industrias que requieren personal altamente calificado, porque la concentración empresaria reduce la oferta laboral de cualquier empleado que quiera ganar más. Las investigaciones recientes han ofrecido ejemplos de cartelización empresaria para mantener bajos los salarios.

Aunque las empresas tienden a ganar poder mientras crecen, eso no las hace invencibles. Al mismo tiempo, también pueden volverse más susceptibles a devastadores asaltos de los políticos y de los reguladores.

Las mismas empresas de tecnología que se aspiran una gran porción de las ganancias corporativas también están en la mira de los gobiernos de todo el mundo.

"Hace un año, las grandes empresas de tecnología eran prácticamente intocables", dice Luigi Zingales, un profesor de Finanzas de la Universidad de Chicago que estudia la regulación gubernamental y el comportamiento corporativo. "Hoy, eso ya no corre más".

4/1976

Nacimiento

Steve Jobs, Steve Wozniak y Ronald Wayne crean Apple Computer

1/1984

La Mac

Fue la primera computadora que usó una interfaz gráfica de usuario (GUI) y un mouse en vez de la línea de comando

9/1985

Se van Jobs y Wozniak

En desacuerdo con el presidente ejecutivo, John Sculley, Jobs y Wozniak dejan la empresa

9/1997

Regresa Jobs

Steve Jobs retorna como presidente ejecutivo cuando la compañía se acerca a la bancarrota

8/1998

Lanzamiento de la iMac

La primera computadora que incorpora la CPU en el monitor

10/2001

El iPod

El primer reproductor musical que permite tener una colección de música completa en el bolsillo

6/2007

Nace el iPhone

Fue el primer teléfono móvil de Apple lanzado para el mercado estadounidense

10/2011

Fallece Jobs

El fundador de Apple muere a los 56 años por cáncer de páncreas

1/2016

Récord de Apple

La empresa norteamericana anuncia que más de 1000 millones de sus dispositivos están en uso en todo el mundo

Traducción de Jaime Arrambide

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?