El Fondo Monetario sugiere avanzar con la reforma laboral

El organismo internacional también recomendó al gobierno de Macri cambios tributarios y apertura comercial
El organismo internacional también recomendó al gobierno de Macri cambios tributarios y apertura comercial Fuente: Reuters
Rafael Mathus Ruiz
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5 de agosto de 2018  

WASHINGTON.- Un paper del Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó a la Argentina desplegar un "ambicioso esfuerzo" de reformas estructurales para apuntalar el desarrollo de la economía, al estimar que podría llegar a aportar entre 1-1,5% al crecimiento promedio anual.

En línea con la visión que ha ofrecido el FMI en el pasado, el trabajo recomienda una punta de medidas para favorecer una mayor inversión y una mejora en la productividad: facilitar la creación de empresas; reducir los costos para crear un negocio; abrir más la economía al comercio internacional; flexibilizar el mercado laboral; bajar la carga tributaria e impulsar regulaciones "favorables a la competencia que impulsarían el crecimiento principalmente a través de un mayor empleo y eficiencia".

El paper, escrito por Lusine Lusinyan, economista del Departamento del Hemisferio Occidental, quien trabaja junto a Roberto Cardarelli, el jefe de la misión de la Argentina, fue escrito a fines del año pasado, cuando se realizó la misión del artículo IV, antes de que Mauricio Macri cerrara el acuerdo vigente por US$50.000 millones. El Fondo lo publicó en su página web anoche. El trabajo indica que su objetivo es "alentar el debate", y no necesariamente expresar la visión del organismo que dirige Christine Lagarde .

"Las reformas estructurales tomarán tiempo en materializarse, pero son esenciales para impulsar el potencial económico de manera sostenida", concluye el trabajo.

Tanto Lagarde como el staff del Fondo han elogiado el proceso de reformas impulsado por el gobierno de Macri. Pero el programa vigente, que contempla un estricto ajuste fiscal, incluye un menú acotado de reformas, centrado en los cambios para reforzar la autonomía del Banco Central.

El informe de Lusinyan remarca que la economía argentina ha mostrado un "rendimiento de la productividad decepcionante" en las últimas décadas, al indicar que el crecimiento anual de la productividad laboral desde 1980 "ha sido cercano a cero". Las economías emergentes han mostrado mejoras anuales promedio de 2,5%, distingue el trabajo. "Las reformas deberían incluir la apertura de la economía al comercio internacional, el aumento de la competencia interna, la mejora de la infraestructura, el desarrollo de mercados de capital y el fortalecimiento del Gobierno y los marcos institucionales", sostiene el trabajo. "La carga regulatoria y administrativa de Argentina sobre las empresas es una de las más pesadas entre los mercados emergentes", advierte.

El paper insiste en, quizá, uno de los temas más sensibles y polémicos dentro del menú de reformas estructurales: la flexibilización del mercado laboral, una política que cuenta con un fuerte rechazo entre sindicatos y trabajadores, quienes la ven como una ofensiva para socavar sus derechos laborales.

"Las estrictas regulaciones del mercado laboral, como los altos costos de despido y las restricciones al empleo temporal, obstaculizan la asignación eficiente de recursos en la economía, desalientan la inversión y conducen a la subutilización de la mano de obra y la informalidad", señala el trabajo del Fondo. Sin reformas estructurales, el staff del Fondo prevé que el crecimiento del producto bruto interno (PBI) en el mediano plazo mostrará "una recuperación gradual".ß

WASHINGTON.- Un paper del Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó a la Argentina desplegar un "ambicioso esfuerzo" de reformas estructurales para apuntalar el desarrollo de la economía, al estimar que podría llegar a aportar entre 1-1,5% al crecimiento promedio anual.

En línea con la visión que ha ofrecido el FMI en el pasado, el trabajo recomienda una punta de medidas para favorecer una mayor inversión y una mejora en la productividad: facilitar la creación de empresas; reducir los costos para crear un negocio; abrir más la economía al comercio internacional; flexibilizar el mercado laboral; bajar la carga tributaria e impulsar regulaciones "favorables a la competencia que impulsarían el crecimiento principalmente a través de un mayor empleo y eficiencia".

El paper, escrito por Lusine Lusinyan, economista del Departamento del Hemisferio Occidental, quien trabaja junto a Roberto Cardarelli, el jefe de la misión de la Argentina, fue escrito a fines del año pasado, cuando se realizó la misión del artículo IV, antes de que Mauricio Macri cerrara el acuerdo vigente por US$50.000 millones. El Fondo lo publicó en su página web anoche. El trabajo indica que su objetivo es "alentar el debate", y no necesariamente expresar la visión del organismo que dirige Christine Lagarde.

"Las reformas estructurales tomarán tiempo en materializarse, pero son esenciales para impulsar el potencial económico de manera sostenida", concluye el trabajo.

Tanto Lagarde como el staff del Fondo han elogiado el proceso de reformas impulsado por el gobierno de Macri. Pero el programa vigente, que contempla un estricto ajuste fiscal, incluye un menú acotado de reformas, centrado en los cambios para reforzar la autonomía del Banco Central.

El informe de Lusinyan remarca que la economía argentina ha mostrado un "rendimiento de la productividad decepcionante" en las últimas décadas, al indicar que el crecimiento anual de la productividad laboral desde 1980 "ha sido cercano a cero". Las economías emergentes han mostrado mejoras anuales promedio de 2,5%, distingue el trabajo. "Las reformas deberían incluir la apertura de la economía al comercio internacional, el aumento de la competencia interna, la mejora de la infraestructura, el desarrollo de mercados de capital y el fortalecimiento del Gobierno y los marcos institucionales", sostiene el trabajo. "La carga regulatoria y administrativa de la Argentina sobre las empresas es una de las más pesadas entre los mercados emergentes", advierte.

El paper insiste en, quizá, uno de los temas más sensibles y polémicos dentro del menú de reformas estructurales: la flexibilización del mercado laboral, una política que cuenta con un fuerte rechazo entre sindicatos y trabajadores, quienes la ven como una ofensiva para socavar sus derechos laborales.

"Las estrictas regulaciones del mercado laboral, como los altos costos de despido y las restricciones al empleo temporal, obstaculizan la asignación eficiente de recursos en la economía, desalientan la inversión y conducen a la subutilización de la mano de obra y la informalidad", señala el trabajo del Fondo. Sin reformas estructurales, el staff del Fondo prevé que el crecimiento del producto bruto interno (PBI) en el mediano plazo mostrará "una recuperación gradual".

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