Opus Tour 2018: Al Di Meola brilló con sus clásicos y un trío inusual

Fuente: LA NACION
6 de agosto de 2018  

Muy bueno / Intérpretes: Al Di Meola (guitarras), Roig Kemuel (piano) y Fausto Beccalossi (acordeón) / Sala: Teatro Ópera.

Fue integrante de Return to Forever y, como tal, parte de la gran movida del jazz-rock de los 70 y discípulo de Chick Corea. Fue amigo de Ástor Piazzolla en la última etapa de la vida del argentino y aprendió mucho de sus enseñanzas y su música. Es amante del rock de los 60 y se acercó, poniéndole su sello, a la relectura de las canciones de The Beatles. Pero es curioso (quizá se tratara simplemente de un olvido en la dinámica de la entrevista) que en la nota que le hizo hace pocos días Sebastián Chaves para la nacion el norteamericano Al Di Meola omitiera mencionar a Paco de Lucía como una de sus grandes influencias. Es cierto que para comienzos de la década del 80, cuando se unió al español y a John McLaughlin para tocar en vivo y dejar aquel tremendo disco que fue A Friday Night in San Francisco, este virtuoso nacido en Nueva Jersey ya había publicado su álbum Elegant Gipsy y por tanto tocado su tema "Mediterranean Sundance", de fuerte influencia flamenca, que luego retomaría el trío de virtuosos. Pero es obvio que algo pasó en la vida artística de Di Meola después de aquel encuentro. Con los años, se fue alejando del jazz-rock, de lo que originalmente se llamaba fusión y hasta del jazz. En cambio, se fue transformando en un músico de world-music, precisamente sobre esos tres ejes mencionados en el arranque de esta nota: The Beatles, Piazzolla y el flamenco de la guitarra potente de Paco.

Así debe entenderse el concierto que hizo en el Ópera y que presentó en un formato algo extraño de piano, guitarra y acordeón, sin bajo y sin batería. Di Meola ha ido forjando su estilo; todo tiene su impronta y esa es seguramente su mejor virtud. Aunque por momentos también puede transformársele en un problema, por la reiteración de "yeites" que pueden generar una cierta monotonía estilística a medida que va transcurriendo su concierto.

Esta vez, la excusa era la presentación de un nuevo disco, Opus. Y entonces no faltaron algunas de las nuevas composiciones: su personal y muy bien lograda "Milonga noctiva" (lejos, claro, de una milonga rioplatense, aunque estuviera allí su inspiración), "Frozen in Time", "Ava's Dream Sequence Lullaby", "Broken Heart" y "Cerreto Sannita". Lo demás, en un recital que dividió en dos partes a la manera de la música clásica, repasó temas más o menos cercanos en el tiempo. Arrancó con "Azzura", pasó por "Mawazine Suite" y "Double Concerto" (en dos de los mejores momentos de la noche); homenajeó a Piazzolla con "Café 1930" (de la suite Histoire du Tango) en versión muy libre; recreó con mucha maestría a Lennon y McCartney con "Because" y "She's Leaving Home"; dedicó su "Stephanie's Theme" a su esposa, y terminó enloqueciendo a todos con "Mediterranean Sundance" en versión explosiva.

El trío, como decíamos poco convencional en su formación, le sirve de buen respaldo a su guitarra siempre de caja y algo aflamencada, llena de notas, con enérgico sonido de púa que solo a ratos se permite algo de calma. El joven Roig Kemuel es un pianista creativo que parece divertirse mucho integrándose a este lenguaje. Y Fausto Beccalossi en el acordeón termina de ponerle un sonido folclórico a una música que nadie podría encasillar claramente en ningún lugar.

Si bien el teatro no estuvo colmado como en otras visitas, el guitarrista se mostró muy satisfecho, contento, agradecido por el reconocimiento que siempre le brindan los argentinos. Los que allí estuvieron se fueron tan felices como él. Y muchos terminaron pidiéndole una firma o una selfie en el hall cuando salió para saludar personalmente a la gente.

TEMAS EN ESTA NOTA