La evolución futbolística de Leeds es más rápida que el aprendizaje de Bielsa del inglés

Claudio Mauri
(0)
5 de agosto de 2018  • 22:03

El progreso futbolístico de Leeds de la mano de Marcelo Bielsa va más rápido que el aprendizaje del inglés del entrenador rosarino. A un debut convincente del equipo de Yorshire en el Championship (segunda división), con un 3-1 sobre Stoke, le siguió una desopilante situación de Bielsa con la lengua de Shakespeare cuando era entrevistado por la cadena oficial Sky. En el fondo, al equipo en la cancha y a Bielsa ante los periodistas los une una enorme voluntad para superar obstáculos y cumplir con los objetivos.

En un estadio Elland Road completo en sus 38.000 ubicaciones, Leeds demostró que ya interpreta el mensaje de Bielsa: ambición, movilidad, rápida circulación de la pelota, presión adelantada para la recuperación. Muchas de estas virtudes se vieron en el primer tiempo, cuando sacó una ventaja de dos goles que pudo ser mayor. La producción era meritoria porque enfrente estaba uno de los rivales que es candidato al ascenso, que en la temporada anterior estuvo en la Premier League y que por el seguro del descenso cobró 23 millones de euros para incursionar en un mercado de pases en el que ya lleva invertidos 37,5 millones. Dos de sus contrataciones más costosas, los delanteros Afobe (13,5 millones) e Ince (11,2), fueron titulares ante Leeds.

A diferencia de otros equipos de Bielsa, este tiene más tendencia a la elaboración que al vértigo. No hay una búsqueda constante del desborde y el centro, ni extremos puros. El técnico ya había anticipado que su apuesta iba por el lado de los jugadores creativos. Y del medio campo hacia adelante se destacaron varios por su buena técnica para conducir, gambetear y rematar. Intenso desde lo físico, Leeds no es un equipo de corpulentos y forzudos, como podía esperarse en una categoría del ascenso británico. Su centrodelantero, Kemar Roofe, mide 1,78 metros y pesa 65 kilos. Le gusta recibir la pelota al pie y tirar desmarques; no es del estilo de ir al choque contra los centrales.

Otros jugadores muy aptos para la combinación y el toque sorpresivo son los españoles Pablo Hernández (autor del segundo gol) y Samuel Sáiz, y el macedonio Ezdzhanm Alioski. El esquema de incio fue un 4-1-4-1. Los goles respondieron a más de una fórmula: dos fueron de juego asociado y otro de estrategia, con un cabezazo del zaguero central Cooper en un córner.

Bielsa vivió el partido sin grandes exteriorizaciones, alternando sus clásicas caminatas por la zona técnica con la cabeza gacha y momentos de reposo, sentado a veces sobre una heladerita, como lo hacía en Francia.

Permaneció inmutable cuando se produjo el primer gol, pero internamente debe haber sentido una gran satisfacción al ver que uno de los volantes centrales, el polaco Mateusz Klich llegó por sorpresa al área para definir una jugada gestada desde el campo propio. Justamente, Bielsa tiene un tanto debilitado ese puesto del centro del campo por la transferencia de Ronaldo Viera y la lesión de Adam Forshaw.

Bielsa sí apretó los puños, en un festejo muy contenido, con el tercer gol. Iban 12 minutos del segundo tiempo y Leeds volvía a tomar una diferencia de dos goles, luego de que Stoke descontara cinco minutos antes con un penal que fue producto de una infracción por una desinteligencia defensiva.

A medida que el equipo redondeaba una interesante producción, en el Elland Road se empezó a corear el nombre de Bielsa, que más tarde se mostró agradecido por el apoyo: "El ambiente estuvo por encima de lo que esperaba. El público estuvo conectado con los mensajes del equipo en todo momento".

El DT quedó conforme con "el esfuerzo físico, un rendimiento promedio bastante alto, dinámico y atrevido, y un juego ofensivo que por momentos fue muy bueno". Entre las carencias, dijo que "faltó un poco de oficio para administrar el cierre del partido y que por momentos se cediera la iniciativa".

El próximo compromiso será el sábado, ante Derby County. "Por supuesto que el equipo tiene que mejorar", concluyó Bielsa, aunque no tanto como su precario inglés.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.