Adiós al agua cristalina: las algas invaden las playas del sur de Florida

Florida, atestada por una especia de alga llamada zargaso Crédito: Twitter
6 de agosto de 2018  • 12:39

MIAMI.- El agua dejó de ser turquesa. En el último mes, masas de algas marrones recalan en las costas del sur de Florida . La especie se llama sargazo y, para desazón de los turistas, no importa si visitan Hollywood o South Beach, Fort Lauderdale o Los Cayos. Están en todas partes, secándose al sol, pero también flotando en los primeros diez o quince metros desde la orilla. Les dicen la "marea café".

Según el día hay en mayor o menor proporción, pero desde el momento en que anclaron en junio, algunos titulares de los diarios las definieron como "misteriosas algas". ¿Qué hay detrás de esta invasión?

No se sabe exactamente por qué aparecen con cierta regularidad desde 2011, si bien sospechan que se relaciona al cambio climático. "El sargazo ha sido siempre un ecosistema marino en el Atlántico. En efecto, una enorme región de la parte oeste del Atlántico Norte se llama Mar Sargazo por la prominencia de algas", anticipa James W. Fourqurean, director del Centro de Investigación de Océanos Costeros y Medioambiente de la Universidad Internacional de Florida. "De cualquier manera, en los últimos cinco años, ha habido un enorme incremento que llega al Caribe . Está lavando las costas y ha degradado seriamente playas y aguas costeras. Las pilas de algas están matando el ecosistema natural que se encuentra en la orilla. Lo que está pasando no se entiende demasiado", asegura.

Hazel A. Oxenford, profesora de ecología marina para el centro de investigación de la Universidad de las Indias Occidentales en Barbados, cuenta que el fenómeno que empezó en el este del Caribe en 2011 se ha vuelto más extenso. "Fue realmente malo en 2014 y 2015, y probablemente sea peor en 2018", vaticina. Su explicación la atribuye a una nueva región de origen donde las algas se forman, se consolidan y son periódicamente desprendidas. Los científicos la llaman Región de Recirculación Norte Ecuatoriana o NERR y se extiende por el Ecuador desde la boca del Amazonas en Brasil al oeste de África. El patrón de retención o liberación varía de un año a otro y la cantidad de sargazo florece cuanto mayores son la temperatura del agua y los nutrientes. "Entonces, podría ser una combinación de agua caliente favorable y contaminación del océano (enriquecimiento de nutrientes)", explica.

Con un leve olor putrefacto, la buena noticia es que no hacen daño a los humanos. Meterse en el mar solo depende de las ganas que cada uno tenga de atravesarlas. Muchos turistas se animan a sortear el agua amarronada para llegar al azul profundo. Según The Weather Channel , hay mil millas náuticas dispersas con estos habitantes.

"En Hollywood Beach y Dania esta semana las algas eran espantosas. El agua es marrón y asquerosa. Muy poca gente nadando. Estuvimos aquí el año pasado y el agua era cristalina", asegura precious_gems en TripAdvisor. El foro fue creado por una turista de Vero Beach, que consulta a los usuarios en qué playa del sudeste de Florida no hay algas.

"El sargazo siempre existió. Tiene una alta importancia ecológica para muchos peces como un ecosistema flotante. Lo que está pasando en el Caribe es una anomalía aun bajo estudio. Las imágenes satelitales son una herramienta para entender la relación entre el océano y la distribución de estas algas", aporta Ligia Collado-Vides, del departamento de biología marina de la Universidad Internacional de Florida.

Escenas aun peores se reportan en México y el Caribe. Visto desde un avión, parece un interminable archipiélago de islotes marrones. En 2013 se creó un programa de investigación sobre este tipo de organismo y su web permite ver el seguimiento satelital y pronóstico de estos visitantes costeros.

El Greater Miami Convention & Visitors Bureau (GMCVB), la oficina de turismo local, sin embargo aseguró que es normal que en la temporada de verano aumente la cantidad de algas en las playas. "Suele pasar todos los años. Puede haber más o menos, pero no son un problema mayor y siempre suele haber durante julio y agosto. El condado de Miami-Dade envía patrullas de limpieza a las playas para recoger las algas que quedan en la arena, pero es cuestión de que pasen los meses de verano para que se retiren naturalmente", afirma. El ente sostiene que no es un problema mayor y que no repercute en el turismo.

Algas verdes y tóxicas

A apenas dos horas cruzando la península hacia el golfo de México, las playas de Naples, Sarasota o Fort Myers, entre otras, también son una opción para familias que buscan aguas más tranquilas y color verde esmeralda. Pero este verano, los turistas tampoco tienen suerte buscando un escape: allí también hay algas sargazo, además de una invasión de otras que tiñen el agua de verde y que son tóxicas.

El brote ha afectado especialmente costas y playas de Lee, que alberga la ciudad de Fort Myers; y de Palm Beach, sobre el Atlántico, además de los condados en el centro de la península.

Ante la gravedad de la situación, el gobernador de Florida, Rick Scott, declaró el estado de emergencia días atrás en siete condados, con el fin de destinar mayores recursos para solucionar el problema.

La causa radica en el lago Okeechobee, el mayor de agua dulce del estado, que se convirtió en terreno fértil para las proliferaciones de algas a lo largo de varias décadas, a medida que a su alrededor comenzaron a usarse los terrenos para labores agrícolas, que usan fósforo y nitrógeno, lo que colabora con la reproducción de estos organismos.

El lago hace descargas controladas de agua a través de los ríos ante el peligro de desbordamiento del dique Herbert Hoover. Con la medida del gobernador se suspendió el desagüe del lago aunque solo puede hacerse temporalmente, ya que es época de lluvias y necesita realizar descargas.

Cuando se produce este tipo de invasión masiva de algas, la toxicidad en las aguas aumenta hasta 20 niveles más que los considerados seguros con posibilidad de acabar con la flora y LA vida marina. El lago, de 950 kilómetros cuadrados, llegó a estar cubierto en un 90% de esta especie verduzca. El agua gruesa y pestilente fluyó por el río Caloosahatchee, que desemboca en el suroeste en la ciudad de Fort Myers.

El contacto con agua contaminada por las denominadas algas verdes puede ocasionar afecciones respiratorias, problemas de hígado y riñones de ser ingeridas, y hasta heridas cutáneas.

Según los especialistas, no hay conexión directa hasta ahora entre el florecimiento de algas verdes en la costa oeste y las sargazo que mojan las arenas del Océano Atlántico. Solo queda esperar que estos visitantes indeseados se retiren, para que las playas de Florida vuelvan a mostrar su esplendor.

Florida, atestada por una especia de alga llamada zargaso Crédito: Twitter

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