Triquinosis: en Buenos Aires ya se notificaron un 153% más de casos que en 2017

La faena informal de cerdos es una de las causas de la enfermedad
La faena informal de cerdos es una de las causas de la enfermedad
Fabiola Czubaj
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6 de agosto de 2018  • 20:55

La faena informal y familiar de cerdos, junto con la venta callejera o en puestos de las rutas de la provincia de Buenos Aires, está promoviendo la aparición de los brotes de triquinosis, una enfermedad que se produce al consumir la carne y sus derivados con el parásito con forma de gusano Trichinella spiralis.

En lo que va del año, se notificó un 153% más casos que en todo 2017, de acuerdo con los últimos datos a los que accedió LA NACION.

Los registros de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud bonaerense indican que hubo 36 casos el año pasado, comparado con 91 en esta primera mitad del año. Algunos fueron brotes (dos o más personas que compartieron la misma fuente de la infección) y ocurrieron en Bahía Blanca, Pehuajó, Alsina, Coronel Suárez, Navarro, Dolores, Villarino y General Las Heras.

Además del crecimiento de la cría y la faena sin control, como puede ser en familias, las autoridades sanitarias atribuyen la gran diferencia de notificaciones a una mayor vigilancia de la infección en los centros de salud. Los síntomas a tener en cuenta son fiebre alta (de hasta 40°C) más edema en la cara, incluida la hinchazón de los párpados (como si fuera una conjuntivitis grave), dolor muscular, diarrea o taquicardia, además de haber ingerido carne de cerdo o animal silvestre en los últimos 45 días.

El director provincial de epidemiología, Iván Insúa, comentó que "al empezar a conocer los síntomas y que se trata de un problema de salud importante, aumenta el interés de la sociedad, lo que también ayuda a que mejore la notificación de los casos sospechosos".

La cría y la faena informales, principalmente familiares, están siendo, según dijo, lo más difícil de supervisar y, además, termina en la venta al público.

Las malas prácticas sanitarias que favorecen la aparición de esta zoonosis incluyen la alimentación de cerdos con residuos, la falta de buenas prácticas en la producción de cerdos, la cría de cerdos para el autoconsumo sin un debido asesoramiento, faenas sin control veterinario y la presencia de roedores, que son los portadores del parásito, por ausencia de un plan integral para el control de plagas.

Alerta por brotes

Hace dos semanas, ante la detección de 310 casos en tres provincias, el Ministerio de Salud de la Nación emitió una alerta para que las autoridades sanitarias provinciales reforzaran la vigilancia de las consultas con síntomas sospechosos en pacientes que pudieran haber consumido carne de cerdo o de animales silvestres y sus derivados, además de intensificar el trabajo con las áreas de bromatología y sanidad animal locales e informar a la población sobre cómo prevenir la triquinosis.

Hasta la semana pasada en los nueve brotes notificados a la cartera sanitaria nacional, el número de afectados con los brotes de Córdoba, San Luis y la provincia de Buenos Aires siguió creciendo. De acuerdo con los últimos datos conocidos, son 447 casos, con 349 solo en una decena de localidades cordobesas y de Santa Fe.

Los pacientes habían consumido chacinados que comercializaba un carnicero de Casals, al que un fiscal de instrucción de La Carlota le imputó un delito contra la salud pública (propagación culposa de enfermedad peligrosa y contagiosa), además de la investigación que iniciaron Senasa y el Ministerio de Ganadería e Industria provincial. El comerciante tenía suspendido desde 2014 el registro de productor agropecuario, como informó LA NACION.

En San Luis, autoridades de bromatología de La Punilla informaron que se detectaron 17 casos de triquinosis y clausuraron una carnicería. En la provincia de Buenos Aires, son 75 los casos notificados en cinco brotes.

"Los brotes de triquinosis de Córdoba y Buenos Aires aún se encuentran en curso -se comunicó el viernes pasado al actualizar los datos nacionales de vigilancia epidemiológica-. Fueron desencadenados por el consumo de carne de cerdo mal cocida y subproductos de elaboración artesanal comercializados sin autorización sanitaria. Los pacientes presentaron diarrea, dolores musculares, cefalea, fiebre y edema bipalpebral (inflamación de ambos párpados. Los casos de Santa Fe están relacionados con el bote de Córdoba."

Más de mil

En 2015, se notificaron 1137 casos de triquinosis en la jurisdicción. "Los alimentos implicados provenían básicamente de bocas de expendio con control bromatológico municipal, elaborados sin las habilitaciones correspondientes y que usaban como materia prima carnes porcinas sin inspección veterinaria de Agroindustria provincial o Senasa", precisaron desde el Ministerio de Agroindustria bonaerense.

En reuniones con responsables de bromatología, zoonosis, habilitaciones y controles (incluida la faena, los depósitos, las cámaras frigoríficas, la producción de chacinados y las carnicerías), además de las entidades de productores y las cámaras de comercio, se está buscando unificar las medidas sanitarias que disminuyan los focos de triquinosis en los animales y los brotes en la comunidad.

"Con todo esto, se elabora un informe que se eleva al intendente para que apoye la medidas a tomar y disponga del recurso necesario. Si las medidas exceden la toma de decisiones municipales, el informe llega a Agroindustria provincial, Senasa o al Ministerio de Salud, según sea necesario, y se hacen reuniones con los intendentes", indicaron en la cartera agraria. Con esto, según estiman, se redujo un 90% la notificación de casos con respecto de 2015.

De acuerdo con el área de Epidemiología del Ministerio de Salud de la Nación, en su última alerta, las notificaciones de los casos de triquinosis no pararon de crecer desde 2006, "con un pico entre los años 2013 y 2015", sobre todo en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, San Luis, La Rioja, Santa Fe, Entre Ríos, Neuquén y Río Negro.

Seis medidas de prevención

  • Consumir carne de cerdo y derivados frescos bien cocidos hasta que desaparezca el color rosado (temperatura interna: 71ºC)
  • Salar o ahumar la carne no es suficiente para matar al parásito
  • Comprar los productos derivados, chacinados y embutidos (jamón, panceta, longaniza, chorizos, etcétera) solo en comercios habilitados
  • Controlar en la etiqueta si fueron elaborados por empresas autorizadas, es decir, que se especifique la marca, el lote, la fecha de elaboración y vencimiento, el establecimiento elaborador y los datos del registro ante la autoridad sanitaria. Está prohibida la venta callejera de estos alimentos
  • No consumir productos de caza sin que las carnes hayan sido sometidas a una inspección veterinaria post mortem, incluido el análisis de laboratorio de ciertas muestras de los tejidos musculares que podrían alojar al parásito
  • Evitar el consumo de carne o derivados provenientes de establecimientos no autorizados, ya que su comercialización está prohibida

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