Racing-River, un clásico que encierra varias historias: los cinco duelos individuales con antecedentes de peso

Fuente: FotoBAIRES
Juan Patricio Balbi Vignolo
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6 de agosto de 2018  • 23:38

En literatura, la narración enmarcada es una técnica que permite incluir uno o varios relatos dentro de una trama principal. Como la mamushka. O las cajas chinas. O simplemente historias dentro de una historia. Trazando un paralelismo, así se puede definir el cruce entre Racing y River por los octavos de final de la Copa Libertadores : en el interior de los 180 minutos que protagonizarán habrá al menos cinco duelos individuales que tienen un pasado detrás. Pequeñas novelas que traen consigo una carga de afecto, rivalidad o sensibilidad para hacer del clásico un hecho especial.

1) Coudet vs. River. Los dos ciclos de Eduardo Coudet como futbolista de River son más que valorados por el público. Con cinco títulos locales y un buen nivel sostenido en el tiempo -jugó 179 partidos entre 1999 y 2004, con una interrupción en 2002 cuando partió a Celta de Vigo-, se ganó un nombre en el club. Quizás, su momento más recordado es el gol a Boca en su primer superclásico en la Bombonera, aquel 3-0 del Torneo Clausura 2002. "Si jugaba Riquelme les ganábamos igual", le dijo días después a LA NACION. Filoso como siempre.

En su rol de entrenador, el Chacho se enfrentó cinco veces ante el Millonario. Las primeras cuatro fueron como DT de Rosario Central: perdió 2-0 de visitante en el Torneo Primera División 2015, ganó 2-0 en los 16vos de final de la Copa Argentina 2015, empató 3-3 en Rosario en el Torneo Transición 2016 y perdió 4-3 en la final de la Copa Argentina 2016. La restante es la más reciente, con Racing: derrota 2-0 en abril de local por la última Superliga.

2) Coudet vs. Armani. "Apagame la tele porque voy a soñar, sigue sacando pelotas Armani.". Tras la victoria 1-0 de Racing ante la Universidad de Chile, el técnico dejó una divertida frase para el recuerdo: mientras hablaba con la prensa, en la televisión mostraban las atajadas de Franco Armani en el 1-0 de River sobre Independiente Santa Fe en Colombia. Un mes atrás, el arquero había sido la figura del 2-0 del Millonario sobre la Academia y Coudet había dejado algo en claro: "Ya no lo quiero ver más a Armani, para mí es una mala experiencia cruzarlo. Pobre, no tengo nada contra él y obviamente que es un arquerazo. Pero no lo quiero cruzar".

El azar quiso que nuevamente se vuelvan a encontrar y la Copa Libertadores volverá a ser testigo del cruce. La película entre ambos comenzó en los cuartos de final de la edición de 2016 cuando Central fue eliminado por Atlético Nacional. Tanto en la ida (victoria 1-0 del Canalla) como en la vuelta (derrota 3-1), Armani fue la gran figura del equipo colombiano que amargó a los rosarinos y luego fue campeón.

3) Centurión vs. River. "¿Sos hincha fanático del Club Atlético Boca Juniors?", le preguntó el periodista Andy Kusnetzoff a Ricardo Centurión en el programa "Podemos Hablar" de Telefé, a días del inicio de la serie con River. "Sí", atinó a responder el futbolista de Racing y soltó una pícara sonrisa. Pese a que jugó solo 24 partidos con el xeneize entre 2016 y 2017, de los ocho goles que marcó, uno lo hizo en el Monumental: consiguió el cuarto del triunfo 4-2 en el primer superclásico del Torneo Primera División 2016/17 y festejó a lo grande, con baile incluido.

A pesar de su rendimiento, las lesiones y sus polémicas fuera del terreno de juego lo alejaron del club de la Ribera. Hoy, a los 25 años, es la gran carta de ataque de la Academia, con nueve goles y nueve asistencias en sus 20 partidos desde que regresó en enero. "Que nos toque River me sacó una sonrisa", dijo hace dos semanas, sabiendo que sus números son prometedores. De las seis veces que jugó ante los de Núñez, logró cuatro victorias (1-0 y 1-0 con Racing en 2012 y 2014, 2-1 con San Pablo en 2016 y 4-2 con Boca en 2016), un empate (1-1 con San Pablo en 2016) y una derrota (3-1 con Boca en 2017, cuando se desgarró).

4) Pinola vs. Racing. Núremberg es el lugar en el mundo de Javier Pinola. Allí pasó 10 años de su carrera, jugó 416 partidos y forjó una gran idolatría en el club alemán: una de las tribunas del estadio Grundig Stadion lleva su nombre. Pero quizás, de no haber regresado a Racing en 2004 tras emigrar de Chacarita a Atlético de Madrid en 2002 a los 19 años, su recorrido hubiera sido diferente. Luego del paso en falso en España, sin lugar en el primer equipo, en Avellaneda demostró su potencial: jugó 54 partidos a préstamo, marcó un gol y dejó una buena imagen.

Amigo de Lisandro López, y excompañero de Nery Domínguez y Alejandro Donatti en Central, donde tuvo a Coudet como DT, no será un partido igual a todos para el defensor millonario. "Le tengo cariño a Racing porque ahí la pasé bien durante un año y medio. Traté de involucrarme e identificarme rápidamente. Sólo tengo palabras de agradecimiento, pero hoy soy feliz donde estoy y lo único que ocupa mi cabeza es tratar de ganarle a Racing para seguir en la Copa", dijo Pinola esta semana en Clarín.

5) Bou vs. River. Gustavo Bou volvió a Racing a préstamo por un año desde Xolos de Tijuana a cambio de 1,6 millones de dólares que se descontarán de una deuda (2 millones) que el club mexicano mantiene con la Academia por la compra del delantero en 2017 (fueron 8 millones de dólares por el pase). Tras marcar 10 goles en 36 partidos en México, su primer encuentro será ante el club que lo vio nacer pero en el que nunca pudo conseguir el nivel que mostró con el paso de los años.

Bou llegó a River a los 14 años, debutó a los 18 en 2008 con Diego Simeone y fue campeón del Torneo Clausura. Pero se estancó con solo 33 partidos -marcó cuatro goles- en cuatro años. En 2012 se fue a préstamo en Olimpo y luego pasó por Liga de Quito y Gimnasia y Esgrima La Plata, hasta que quedó libre en julio de 2014: el club le dio el pase a cambio de resignar una deuda. Y apareció Racing, que lo sumó a préstamo por un año y medio con una opción de compra de un millón de dólares, que se hizo efectiva.

"River nunca fue una espina para mí. Es el club que me fue a buscar a Concordia y que me dio la posibilidad de ser profesional. Desde chiquito sabía que si no era en River, iba a ser en otro lado. Le estoy muy agradecido como a todos los clubes por donde he pasado", declaró Bou. Hoy, a los 28 años, vuelve al club en el que explotó: lleva 45 goles en 100 partidos, fue campeón del Torneo Transición 2014, goleador de la Copa Libertadores 2015 y ahora tendrá su gran revancha ante el Millonario, su primer gran paso.

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