El Senado, también clave para el futuro del aborto legal en EE. UU.

El presidente de Estados Unidos, junto al magistrado Brett Kavanaugh, luego de nominarlo para la Corte Suprema Fuente: AFP
8 de agosto de 2018  • 12:16

Mientras que en la Argentina se espera hoy un debate histórico que dará lugar a una votación en el Congreso por el proyecto de ley que busca legalizar el aborto, en Estados Unidos también una decisión del Senado mantiene expectante a la población.

Según especialistas consultados por LA NACION, con la designación del candidato conservador a juez para la Corte Suprema norteamericana, Brett Kavanaugh, el histórico fallo "Roe vs. Wade", que protege desde 1973 los derechos del aborto en Estados Unidos corre riesgo de ser revocado, o por lo menos se teme por mayores restricciones, si el republicano elegido por Donald Trump es aprobado a fines de octubre por los senadores.

Brett Kavanaugh, el candidato de 53 años, que fue nominado por Trump para reemplazar al exjuez de la Corte Anthony Kennedy, es reconocido como un conservador juez federal de apelaciones que se desempeñó como asesor del presidente George W. Bush e investigador del presidente Bill Clinton .

Se estima que la decisión del Senado acerca de la nominación de Kavanaugh se dará a conocer a fines de octubre Fuente: AP

"El presidente Donald Trump eligió al juez Kavanaugh de una lista previamente publicada de potenciales candidatos reunidos con la asistencia de expertos legales conservadores", dijo Michael Camilleri, director a cargo del programa de derecho del centro de análisis de políticas públicas Diálogo Interamericano.

El especialista indicó que "es ampliamente asumido" que los jueces en esta lista son hostiles hacia la decisión de "Roe vs. Wade". Tanto es así, que según Camilleri "el mismo Trump dijo que el fallo sería revocado automáticamente si los designados llegaban a la Corte Suprema".

Roe vs. Wade

Antes del reconocido fallo la gran mayoría de los estados habían declarado el aborto ilegal. Las únicas excepciones: si la vida de la madre corría peligro, u otros casos particulares, como una violación o incesto.

Ese fue el caso del estado de Texas, que consideraba inconstitucional la práctica del aborto, cuando Norma McCorvey, una mujer recordada bajo el pseudónimo "Jane Roe", solicitó en 1970 ante la justicia local a cargo del fiscal Henry Wade, permiso para interrumpir el embarazo de su tercer hijo, el cual argumentó fue producto de una violación. Luego contaría que fue una estrategia para que el tribunal aprobara su pedido.

En primera instancia su caso fue rechazado y dio a luz a su hijo, a quien entregó en adopción. Sin embargo, cuando la apelación llegó a la Corte Suprema en 1973, siete jueces de los nueve que integran el máximo tribunal dictaminaron a favor de Roe y a partir de ese momento marcaron un precedente histórico en materia de aborto y derechos sexuales hacia las mujeres.

Melisa Verpile, abogada en el programa de Derecho de una reconocida ONG internacional, explica que el fallo se respaldó bajo el argumento de que "las leyes que penalizan el aborto violan la clausula del debido proceso de la decimocuarta enmienda que establece protección individual contra una acción del estado que afecte el derecho a la privacidad, incluyendo el derecho a abortar".

A pesar de la existencia de otros fallos resonantes como "Planned Planethood vs Casey", en 1992 y "Whole Wonan´s Health vs Hellersted", en 2016, "Roe vs. Wade" sigue siendo la referencia más emblemática porque reconoce al aborto como un derecho constitucional para las mujeres.

El futuro del aborto en Estados Unidos

"Lo que pasa ahora con la nominación de Brett Kavanaugh es que pone en peligro los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, su confirmación como juez de la Corte Suprema por parte del Senado cambiaría completamente el panorama ya que Trump quiere anular el fallo", opinó Verpile.

Jeffrey Seglin, profesor de políticas públicas de la escuela de gobierno de la Universidad de Harvard , señaló: "Mientras que el juez Kavanaugh fue nominado por sus opiniones conservadoras, es imposible saber exactamente cómo afectaría a "Roe vs. Wade" hasta que un caso específico llegue a la Corte Suprema".

Este es uno de los puntos centrales, ya que cualquier riesgo de revocación implicaría que primero llegase un caso a la Corte Suprema, y para ello, podría pasar un tiempo. Además, Camilleri aclaró: "El antecedente pesa mucho según la ley constitucional de los EE. UU. y es concebible que una futura Corte Suprema pueda defender a "Roe vs. Wade" por este motivo, incluso si se confirma al juez Kavanaugh, como ya lo hizo la Corte en la decisión "Planned Parenthood vs. Casey" de 1992.

Camilleri coincidió con la idea de que no hay nada en el registro de Kavanaugh que indique explícitamente que emitirá un voto decisivo para revocar el fallo. Y agregó: "En su audiencia de confirmación tendrá mucho cuidado de evitar revelar su posición sobre el asunto".

A diferencia del caso de Argentina que plantea el proyecto de ley sobre la despenalización del aborto a nivel nacional, el fallo de EE. UU se ve cada vez más debilitado en diversos estados. Según cifras presentadas por el Instituto Guttmacher, especialista en temas de salud reproductiva, publicadas en una nota de la BBC, durante el primer año de Donald Trump en la Casa Blanca, se aprobaron 63 restricciones en 19 estados, mientras que 29 distritos son considerados "hostiles" con el derecho al aborto.

En ese sentido, Seglin analizó que el resultado final de la aprobación de Kavanaugh podría desencadenar en un debilitamiento de las protecciones ofrecidas por el histórico fallo. "Sería muy problemático y desafortunado que un país desarrollado retrocediera en uno de los derechos sexuales y reproductivos fundamentales de la mujer", concluyó Verpile.