El espectacular antes y después de un porteñísimo PH

8 de agosto de 2018  

Iván es médico, tiene 35 años y hace 6 se fue a trabajar con una ONG a Haití, África y Medio Oriente; luego estudió Finanzas en Boston y se especializó en inversiones a la salud pública en países emergentes. Volvió a Buenos Aires, pura y sencillamente, porque extrañaba. Y quiso que el regreso fuera especial también en su modo de instalarse. "Tenía muchas ganas de comprar un PH bien ‘cascoteado’ para remodelar, pensándolo también como inversión. Me daba un poco de vértigo, pero tenía buenas referencias de las arquitectas y me apoyé plenamente en ellas", dice Iván a propósito del equipo de Estudio MMS. "Es lo que hace la diferencia entre una experiencia disfrutable y única (no es algo que uno vaya a hacer tantas veces) versus una pesadilla de gastos y tensión".

El Estudio lo asesoró en la búsqueda e hizo la remodelación e interiorismo. La meta: con una inversión acotada, reorganizar el espacio y reforzar el carácter de la arquitectura centenaria sumando aspectos modernos en una casa con varias reformas poco criteriosas a cuestas.

En la nueva biblioteca que ocupa toda la pared, libros de medicina, literatura latinoamericana, historia y objetos heredados. Las poltronas, también de la familia, fueron retapizadas en pana azul por Estudio MMS. Crédito: Daniel Karp

El ambiente tiene una biblioteca laqueada hecha a medida, sofá con funda de tussor (Estudio MMS) y mantas de hilo de algodón (Hilo Argentina), mesa lateral (Crate & Barrel), alfombra (Kasbah) y bancos en V colocados como mesas bajas (Net Muebles). Acompañan flores (Regiacasa) y velas (Falabella).

En el sector del comedor, sillas ‘Thonet’, lavadas y restauradas por el Estudio MMS alrededor de la mesa con tapa de mármol Negro Marquina (Estudio MMS). Servilletas de tela (Hilo Argentina), jarra de vidrio (Falabella) y hojas de monstera (Regiacasa). Crédito: Daniel Karp

Reformar un departamento viejo te da lugar para ser creativo y personal. Pero es importante involucrarse, visitar la obra e ir tomando contacto con los cambios del día a día
Iván

Una obra de Eugenio Cuttica que Iván recibió como regalo. Crédito: Daniel Karp

"El living quedó mucho más amplio porque tiramos abajo la pared que daba al segundo cuarto, hoy escritorio. Cuando picamos el cielo raso, vimos que había dos más. Así ganamos dos metros de altura".

Cuencos de cobre (Falabella) y Ficus pandurata en canasta de mimbre. Crédito: Daniel Karp

"La columna, de una reforma anterior, apareció cuando demolimos un placard. Una vez reforzada con planchuelas por necesidades estructurales, terminó siendo un detalle muy atractivo", cuenta la Arq. Florencia Mosteiro.

El sofá, la consola y la alfombra eran de Iván. El Estudio MMS los acompañó con una lámpara de pie blanca (Ikon) y almohadones de terciopelo y lino (Hilo Argentina).

Un tabique estructural se revistió con espejo para multiplicar la luz del patio. Del lado del living, refleja la biblioteca. Arriba, las arquitectas del Estudio MMS, responsables de la reforma. Crédito: Daniel Karp

"Los PH son algo muy argentino. Cuando mis amigos de afuera vienen a Buenos Aires y los invito a tomar algo, quedan felices con la onda del lugar. No se encuentran espacios así en otros países, y tenemos que valorarlos".

La cocina se renovó con piso de cemento alisado, cielo raso de placa de yeso con nueva claraboya y muebles negros. Y se expandió con una nueva distribución en L, como muestran las imágenes que siguen. Crédito: Daniel Karp
Se colocó un espejo para ampliar el espacio, potenciar la luz en un ambiente sin ventanas y enfatizar su sentido longitudinal. Crédito: Daniel Karp

Para la cocina en forma de L se diseñaron muebles laqueados en negro con mesada de mármol de Carrara y estantes de petiribí. La heladera y el horno que trajo Iván de Estados Unidos contrastan con las alfombras marroquíes heredadas.

Nunca cocinaba, pero acá me dan ganas; hasta hacemos pan con mi novia todos los domingos. Si hay que invertir un poco, recomiendo la cocina: invita a traer amigos y disfrutar más el lugar
Iván

El baño se actualizó con pintura azul, un nuevo espejo redondo y el mueble bajomesada de petiribí. Crédito: Daniel Karp
Al pegar un espejo con silicona sobre una puerta de madera, hay que tener en cuenta la profundidad de las bisagras para que las puertas abran bien con el espesor adicional del vidrio. Crédito: Daniel Karp
Sobre la mesa de luz, lámpara azul ‘Julia’ (Ikon) y en la cama, bandeja de ratán (Falabella) con servilletas (Hilo Argentina). Crédito: Daniel Karp

Las arquitectas trabajaron en combinar los muebles que Iván trajo de Nueva York, como la cama de madera (Crate & Barrel), la mesa de luz verde (Ikea) y la lámpara colgante de papel, con edredones, almohadones, manta tejida y cortinas de gasa teñida (Hilo Argentina) para aportarles calidez.

La abertura original fue reemplazadapor un gran ventanal que comunica el patio con el dormitorio. Crédito: Daniel Karp
Sillas materas (Net), banquitos de madera y cuero (Kasbah), bandeja de mimbre (Falabella), mantas de algodón (Huitrú) y fogón. Crédito: Daniel Karp

Al pintar el patio de negro, se le dio una nueva profundidad y se aumentó la distancia visual desde los espacios interiores que viven de él.

La casa completa

Además de las intervenciones señaladas, todo el piso, con excepción de las baldosas del patio, se revistió con microcemento. Crédito: Daniel Karp

Texto: Gloria Montanaro