Carlos Thays habla sobre el legado de su bisabuelo y los mitos que rodean al célebre paisajista

Charles Thays fue fundador y primer director, y además vivió con su familia en el Botánico. Fuente: Lugares
30 de agosto de 2018  • 08:46

Nació en 1959 y tiene un apellido de peso en el universo de la jardinería y un estudio propio. Lleva, además, el mismo nombre que su bisabuelo. Es la cuarta generación de paisajistas que inició Charles (1849-1934), siguió su abuelo Carlos León (1894-1962) y continuó su padre Carlos Julio (1926-2017).

Charles Thays fue un prolífico paisajista en una época de Argentina pujante. No todos los parques cuyos propietarios dicen ser de autoría de Charles Thays lo son. Esto se debe a la tristemente célebre viveza argentina que además, aprovecha y asume el desconocimiento del visitante para promocionar su parque. Es una injusticia para otros paisajistas, muy meritorios, a los que se les roba la autoría por intereses comerciales. Además de injusto es muy mezquino; se aprovecha el que muchos parques son resultado de autores desconocidos, paisajistas o no, y, en lugar de investigar, alegremente se les adscribe como de Charles Thays por mera coincidencia con su época. Me ha tocado tener que enviar cartas documento y pedir directamente a los emprendedores comerciales de estos sitios que dejen de citar a Charles Thays con fines comerciales si carecen de fundamento.

Carlos Thays en uno de los jardines que diseñó. Fuente: Lugares Crédito: Gentileza Carlos Thays

No siempre los parques están documentados en planos/ dibujos. No obstante, es fácil reconocer un parque de Charles Thays. La escala de los espacios, la fluidez en su articulación, ciertos ejes y gestos curvos de tono art-nouveau son muy propios, diría que únicos de su estilo romántico y a la vez clásico.

Charles Thays diseñaba y mucha veces (lo prueban fotos de época) supervisaba las plantaciones. No tenia cuadrilla ni empresa de plantación; era un diseñador.

Una familia con tanta continuidad en el mundo vegetal puede resultar confuso, pero a su vez tiene una coherencia con el tiempo de los árboles, que es diferente al de las personas.

El álamo carolino, la tipa, el plátano y el pino de las Canarias son infaltables en sus parques. También, cedros, cipreses calvos y eucaliptos son un rasgo distintivo de su intervención.

Retrato de Charles Thays, fundador y primer director del Jardín Botánico de Buenos Aires y bisabuelo de Carlos Thays. Fuente: Lugares Crédito: Gentileza Archivo General de la Nación.

Basta con ver como sus parques recrean y participan de la grandeza del paisaje pampeano para tener una idea cabal de como Charles Thays supo interpretar a la pampa. Funcionalmente supo entender el programa de la estancia pampeana y darle forma de casco al conjunto de actividades muy diversas, estacionales y cotidianas propias del quehacer rural. El resultado, un modelo, que será genuinamente argentino.

El genio de Thays destaca en su relación con la flora local. Su ojo artístico y científico a la vez 'pescó' de nuestros bosques subtropicales especies que pasaron a ser parte de nuestra identidad paisajística, no solo en sus parques de estancias, también en sus creaciones urbanas. A él le debemos las tipas de la ciudad de Buenos Aires y los jacarandás de sus calles y parques. Más que una conciencia, ambiental o ecológica, interpretó algo comparable a la música: él se debe haber sentido en la obligación de encontrar un repertorio, una música más americana que la europea de su educación paisajística.

Nada educa tanto como caminar varias veces un parque y descubrir siempre algo nuevo. Así es como los Thays aprendimos a seguir diseñando parques. Muchas veces, trabajando en alguno de los suyos, pasados más de 100 años entre aquel arbolito plantado por él y el árbol monumental de hoy. Dicho de manera menos simplista, se siente estar caminando dentro del sueño de otro que no es tan otro por esa continuidad de progenie que no entenderemos; una sensación algo mágica.

Caminar por los parques de Thays, entre aquel arbolito de hace 100 años y el árbol monumental de hoy, es como caminar dentro del sueño de otro.

El Talar de Pacheco es el mejor parque privado de Charles Thays, o al menos, el mejor mantenido o el que mejor refleja el ideario de Thays. Allí están presentes su sensibilidad hacia la barranca, su gestualidad art-nouveau y riqueza espacial. Estoy tratando de que la provincia de Buenos Aires lo reconozca como Patrimonio Paisajístico para que permanezca protegido. De carácter público, el parque San Martín en la ciudad de Mendoza.

Carlos Thays dibujando. Fuente: Lugares Crédito: Gentileza Carlos Thays

Una vez quedamos con un cliente nuevo que me buscaría para ir a un parque en la provincia de Buenos Aires. Cuando estoy por subir al auto saltó la confusión, esperaban a una persona muy mayor; luego de una apretada síntesis histórica accedieron a que me subiera en el auto. Sentí que me tomaban examen durante un viaje que no fue corto. Finalmente nos entendimos muy bien y volví muchas veces con ellos.

Una familia con tanta continuidad en el mundo vegetal puede ser algo confuso, pero también es una sensación de coherencia con el tiempo de los árboles que es otro.

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