Los 5 incógnitas de una Superliga post-Mundial: tendencias, juveniles que piden cancha y el efecto Rusia 2018

Sin VAR ni hinchas visitantes en todos los partidos, la segunda edición de la Superliga se pone en marcha con interrogantes sobre su desarrollo, tanto a nivel colectivo como individual
Sin VAR ni hinchas visitantes en todos los partidos, la segunda edición de la Superliga se pone en marcha con interrogantes sobre su desarrollo, tanto a nivel colectivo como individual Fuente: LA NACION - Crédito: Fabián Marelli
Fernando Vergara
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9 de agosto de 2018  • 23:59

Pasaron 88 días de un clásico en el que había poco en juego, que marcó el desenlace de la última Superliga y que probablemente permanezca en la memoria de pocos, la noche en la que River venció a San Lorenzo 2-0 en el Monumental. Boca ya era bicampeón, y el fútbol local entró en modo Rusia 2018. En este contexto, la mayoría de los clubes argentinos generó en el receso un recambio dentro de los planteles. Aventurar pronósticos sobre la calidad del nuevo torneo que comenzará hoy, se sabe, siempre es una nueva aventura. El formato de competencia será diferente, con 26 equipos en vez de 28.

Habrá protagonistas excluyentes y que se reiteran, como la abultada billetera de Boca y River en cada mercado de pases, aunque los Millonarios ya hicieron el gasto grande en el último verano. Pero también la lupa se posará en distintos conceptos a tener en cuenta.

Menor cautela, mayor poder de gol

Un número complejo de superar. Un registro dominante que también resultó similar en los últimos cuatro torneos del fútbol argentino y que habla del poder de fuego. ¿Será posible elevar el 2,26 de promedio de gol por partido de la última Superliga? Diego Dabove, entrenador de Godoy Cruz, no se resigna a que las defensas sean las que prevalezcan durante los 90 minutos. "Creo que vamos a ver más goles en esta competencia. De hecho, veo un fútbol más ofensivo en la Argentina en general", dice. A su lado tendrá una vez más a uno de los mejores exponentes del último torneo, Santiago García, el máximo artillero con 17 conquistas. Los anteriores certámenes contaron con estos promedios: 2,28, 2,23 y 2,50. En la Copa del Mundo el promedio de gol fue de 2,6 por encuentro.

Las tendencias del mundial que pueden aplicarse

Mucho se habló durante julio de la supremacía que marcó la pelota parada por sobre la creatividad a lo largo de Rusia 2018. Se observó una cita mundialista con explosión en los contragolpes, con preponderancia de lo colectivo por sobre lo individual. No brillaron las grandes estrellas (Messi, Neymar, Cristiano Ronaldo, Salah). También, que los candidatos Alemania (71,98%), Argentina (65,92%) y España (74,67%), los tres equipos con mayor porcentaje de posesión de pelota en el torneo, quedaron fuera de ruta rápidamente. Un camino válido, lógicamente, pero que no asegura el éxito en los resultados. De hecho, en el plano local, en 2017, River estuvo arriba en la posesión del balón (60,7%), seguido por Lanús con el 59,7. Ninguno resultó protagonista principal del torneo y quedaron lejos de los primeros lugares. "Los Mundiales marcan tendencia por su magnitud, pero el juego que vimos en Rusia es la tendencia general en el fútbol. Los únicos equipos que juegan con otro estilo son los de Guardiola, nada más. Predomina el orden táctico, el trabajo en equipo y la tarea colectiva para que luego crezcan las individualidades. En la Argentina eso también sucede. Los conjuntos que no tengan un correcto trabajo defensivo, ofensivo y de transiciones verán bloqueados a sus mejores jugadores", analiza Juan Pablo Pumpido, DT de Patronato.

Los grandes: un inicio singular

A diferencia del año pasado, en el que apenas River y San Lorenzo aparecieron en las instancias decisivas de la Copa Libertadores, este semestre tiene a cuatro de los cinco grandes exponentes de la Argentina soñando con la gran conquista: Boca, River, Independiente y Racing. Ellos parecen dirigir sus focos primero en America y después en el torneo doméstico. Estudiantes de La Plata y Atlético Tucumán, más modestos, también se ilusionan en el plano continental. San Lorenzo, en tanto, aparece encaminado en la Copa Sudamericana, pero preocupado por su funcionamiento colectivo.

Romper la tendencia, el sueño del fútbol del interior

El repaso por los últimos 25 torneos locales indica que apenas Newell's, fuera de las instituciones de la provincia de Buenos Aires, consiguió celebrar en dos ocasiones en la máxima categoría. "Contamos con posibilidades de estar nuevamente en el lote de los equipo que peleen y eso quedó demostrado en el semestre pasado. ¿De qué manera podemos competirles a los grandes? Nos basamos en el orden institucional y manteniendo la base de los planteles", explica Dabove, subcampeón de la última Superliga con Godoy Cruz. A la tarea del Tomba se le añade Talleres, uno de los principales protagonistas en el primer tramo del último torneo. Y Santa Fe viene de pisar fuerte: Unión clasificó por primera vez a un torneo internacional (Sudamericana 2019). Su clásico rival, Colón, ya disfruta de la presente Sudamericana y también logró el boleto a la del año que viene.

Los juveniles que piden cancha

Una caricia en medio de la turbulencia que rodea a los seleccionados argentinos. El Sub 20 dirigido por Lionel Scaloni y Pablo Aimar se consagró en el torneo de L'Alcúdia. Y el tradicional certamen juvenil sirvió como carta de presentación para varios chicos que ahora tendrán sus primeros minutos en la Superliga. Algunos de ellos, ya con recorrido en la máxima categoría pero sin espacio para lucirse, encontraron nuevos horizontes para exprimir su talento, como Gonzalo Maroni en Talleres. Guillermo Barros Schelotto ya avisó acerca de Agustín Almendra: "Lo vimos crecer, va a seguir mejorando y tenemos muchas expectativas en su juego". A la nómina habría que añadir al potente centrodelantero Germán Gaich, de San Lorenzo. Al talento de Álvaro Barreal, de Vélez. Rosario Central, en tanto, es una cantera inagotable de volantes: Alan Marinelli y Francesco Lo Celso (hermano de Giovani) sedujeron con sus movimientos cada vez que tuvieron sus oportunidades en L'Alcúdia. En el Ciclón, Claudio Biaggio también tendrá una alternativa entre sus zagueros centrales con Federico Gattoni. Por otra parte, Nazareno Colombo (Estudiantes) y Francisco Álvarez (San Martín de San Juan), ya saben lo que es jugar en primera. Pero hay más juveniles a tener en cuenta y hay uno que sobresale: Marcelo Gallardo confía en Exequiel Palacios (19 años), que le ganó la pulseada al experimentado Enzo Pérez para ser titular en River.ß

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