Cerveza, ropa multicolor y excesos: a los 52 años, John Daly sigue enamorando al público del golf

John Daly recorre la cancha en St. Louis: la discreción nunca fue su fuerte
John Daly recorre la cancha en St. Louis: la discreción nunca fue su fuerte
Claudio Cerviño
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9 de agosto de 2018  • 22:00

Su estilo siempre estuvo a contramano de los estándares del golf, pero el estadounidense John Daly , personaje controvertido si los hubo (y los hay) en el ámbito de los links, sigue cautivando a los 52 años. Tenía 25, allá por 1991, cuando ganó el PGA Championship , uno de los cuatro Majors, en Carmel, Indiana. Algunas temporadas más tarde se convirtió en el primer jugador en quebrar la barrera de las 300 yardas de distancia con el driver en el circuito de Estados Unidos: la pelota explotaba. Aunque tiene números más polémicos que acompañan su carrera. Tal es el caso del 49: son las veces que se retiró de una competencia profesional debido a factores de distinta índole, incluidas las sanciones. La más reciente fue en el US Open Senior, realizado en Colorado. ¿Qué pasó? La United States Golf Association (USGA) le negó la petición de utilizar un carrito para movilizarse por la cancha, ya que padece una osteoartritis de rodilla producto de un accidente automovilístico. Enojado, se bajó del certamen y dijo que no participaría más en torneos organizados por esa entidad.

De aquel personaje que hace 27 años cautivó la atención del planeta golfístico a este de hoy, además del paso del tiempo y la diferencia de kilos que hay, existen detalles que se conservan a rajatabla. Uno es la atracción que genera en la gente cada vez que se para en un tee para impactar la pelota. Otro, su extravagante indumentaria. El miércoles fue la cena oficial del último Major de la temporada, en St. Louis, su lugar el mundo y donde Daly disputó este jueves los primeros 18 hoyos. En el agasajo previo, una tradición, estuvieron muchos de los campeones, entre ellos, Tiger Woods y Phil Mickelson . Si bien no es una cita de etiqueta, predomina el saco y la corbata, más algún elegante sport. La excepción, claro, un clásico a lo largo de su historia, fue Daly: calzado deportivo, remera y un saco multicolor de los Cardinals, su equipo preferido de béisbol y de St. Louis.

La cena de los campeones del PGA Championship: el saco de Daly marca su estilo
La cena de los campeones del PGA Championship: el saco de Daly marca su estilo

A la hora de pisar la cancha, Daly estuvo a tono: lo que impactó la visión de los asistentes fue su pantalón, de tonos similares al saco multicolor y siempre con los Cardinals como motivo. Nada cambió en su rutina, al margen de desplazamientos más lentos producto de los dolores de rodilla que arrastra. Daly es todo un personaje, con seguidores en las redes sociales capaces de postear un mensaje que diga: "Ya me puedo ir a casa: lo vi a John encender un cigarrillo en medio de su vuelta".

Birdie en el 3 y explosión en St. Louis

Daly nunca ocultó sus excesos, sobre todo con el alcohol. Que un jugador de semejante potencial, que en su momento pudo haber causado estragos en el circuito, no haya construido una carrera superior (ganó 5 títulos del PGA, con dos Majors: el PGA Championp 91 y el Open Británico 1995), tiene que ver precisamente con su estilo de vida. Alguna vez confesó risueñamente que en un recorrido llegó a tomar cinco cervezas al finalizar los primeros 9 hoyos. "La ronda estaba siendo muy lenta. Estaba dos o tres sobre par cuando fui al vestuario en el club house y me tomé unas cinco cervezas. Ese día terminé anotando cuatro bajo par en la vuelta", confesó Daly en el documental de la serie "30 for 30", a través de la cadena ESPN. "Fue la única oportunidad en que recuerdo haber consumido alcohol durante una vuelta de un torneo. Terminé jugando muy bien esa semana", agregó.

También se recuerda cuando, en 2008, Daly fue detenido en un restorán en Carolina del Norte por encontrarse borracho. O la vez que perdió un desempate en San Francisco con Tiger Woods y embolsó un premio de 750.000 dólares. De ahí se fue inmediatamente a Las Vegas y, en 5 horas, perdió 1,65 millón de dólares en las máquinas tragamonedas. Una vida sin término medio.

Aquella victoria en el PGA Championship 1991

Lo que no pudieron frenar los excesos de Daly fue su relación con la gente. Lo experimentó una vez más al transitar los fairways y los greens en el PGA Championship 2018, en el Bellerive Country Club, de Saint Louis. Con un registro de 73 golpes (+3), con dos birdies y cinco bogeys, quedó 100°. Pero a nadie le importó.

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