Franco Armani soportó las cargadas, fue figura ante Racing y amargó de nuevo a Chacho Coudet

Juan Patricio Balbi Vignolo
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10 de agosto de 2018  • 07:22

La imagen de Eduardo Coudet parece ser un déjà vu. Fiel a su histrionismo, el técnico de Racing salta, revolea sus brazos en el aire, intenta agarrarse la cabeza. No puede entender cómo el cabezazo de Jonatan Cristaldo, a un minuto del pitazo final, no infló la red. Mientras tanto, Franco Armani se recompone desde el suelo, tras una salvada espectacular en un momento crítico. Aplaude y ordena antes de que se ejecute el último córner. El arquero volvió a ser una de las figuras claves de River Plate ante Racing -tal como sucedió en la victoria 2-0 de abril por la Superliga-, para que lo vuelva a sufrir el Chacho y las casi 50 mil almas que inundaron el Cilindro de Avellaneda.

"Borombombon, borombombon, te quedó grande, la Selección". El cántico para el arquero millonario se hizo presente dos veces. La primera, cuando se acercó hacia la tribuna popular local antes del comienzo del partido. La segunda, previo al inicio del complemento, cuando dejó su toalla y su botella en el arco de enfrente. Ambas cabeceras reaccionaron igual: se burlaron de Armani y su participación en el Mundial, tras sufrir cuatro goles en el 4-3 ante Francia que determinó la eliminación de la Argentina.

"Cuando entro en el campo de juego me concentro pura y exclusivamente en el partido, lo de afuera lo dejo a un lado". El hombre de Casilda respondió en conferencia de prensa sobre esos dos momentos, pero ya lo había hecho en la cancha: no hizo ningún gesto y no les dio trascendencia, como si no hubiera escuchado nada.

Y habló en la cancha, para transformarse nuevamente en uno de los pilares más necesarios de River. Además del cabezazo de Cristaldo, tuvo otras dos apariciones importantes: a los 21 minutos del primer tiempo le sacó un fuerte remate a Gustavo Bou y a los 45, tras la expulsión de Leonardo Ponzio, desactivó un tiro de Lisandro López, tras una jugada preparada en el tiro libre.

"Me sentí muy bien, con mucha confianza. Me sirvió mucho jugar el partido de Copa Argentina previo a este encuentro. Mantener el arco en cero da eso: confianza, tanto para mí como para todo el equipo", dijo Armani en conferencia de prensa tras el 0-0 y luego se refirió al particular duelo con Coudet: "Estoy tranquilo porque uno hace lo que tiene que hacer: tratar de responder cuando el equipo lo necesita. Hoy nos llegaron poco, Racing tuvo dos opciones de gol, una en cada tiempo. Como digo siempre que me hacen una nota: yo tengo que estar preparado para cuando el equipo rival ataque tratar de responder".

Firme y seguro ante cada pelota que cayó al área, y sin complicaciones para jugarla con los pies -optó casi siempre por el pelotazo en lugar de la salida al piso-, Armani evitó que se rompiera el marcador en la fría noche de Avellaneda, sumó su valla invicta número 14 en 23 partidos con la camiseta millonaria (promedio de 60,9%), acumula una media de 0,47 goles recibidos por partido y en sus últimas 13 presentaciones solo recibió dos tantos.

Sus números explican en parte los 20 partidos invicto que lleva el equipo de Marcelo Gallardo. En 14 de esos juegos se mantuvo el arco en cero y en solo una ocasión se ausentó: Germán Lux atajó en el 7-0 a Central Norte por los 32vos de final de la Copa Argentina, tras el Mundial y una pretemporada más corta que la que realizaron sus compañeros.

"Lo que pasó en el Mundial se dejó de lado. Le saqué lo bueno, fue una experiencia única y muy linda haberlo jugado. Siempre tuve la confianza. Cuando volví y me incorporé a la pretemporada, volví con la cabeza renovada. La confianza nunca la perdí, yo fui fuerte de la cabeza y me sirvió mucho haber jugado en la Copa Argentina para llegar bien a este partido", agregó, y destacó que la jugada más difícil que le tocó atajar anoche fue la de Cristaldo en el final: "Fue un cabezazo rastrero, con pique y la cancha mojada. Fue una pelota difícil y terminando el partido, que por ahí uno con este clima está frío".

Luego de asegurar que a River le faltó "definir bien las jugadas y decidir bien los contraataques en un muy buen primer tiempo", el arquero dejó en claro que el equipo controló bien el partido y sacó "un buen resultado en una cancha que siempre es difícil y contra un gran equipo". Tras la última pregunta, se levantó de la silla y caminó unos pasos desde el atril de la sala de conferencias del Cilindro hasta encontrarse con la seguridad del club, que lo escoltó hasta el micro para partir junto al equipo. "Chau, nos vemos", dijo Armani. Los hinchas de River desean seguir viéndolo así seguido.

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