¿Qué vas a leer con tu hijo esta noche? Libros imperdibles para chicos de las editoriales independientes

Nidos que arrullan
Nidos que arrullan
Natalia Blanc
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11 de agosto de 2018  • 01:54

Este fin de semana, en Ciudad Cultural Konex (Sarmiento 3131), se realiza la séptima Feria de Editores, que tiene por primera vez una Zona Infantil con actividades organizadas por editoriales como Limonero, Pequeño Editor, Abran Cancha, Arte a Babor, Calibroscopio, Iamiqué, Treintayseis, Corregidor, Los Ríos, Mágicas Naranjas y Niño. Todas tienen catálogos exquisitos y entre sus títulos hay álbums ilustrados, narrativa, poesía y divulgación científica. Aquí recomendamos una selección de libros para todos los gustos y todas las edades

7 novedades

El perro que Nino no tenía, de Anton Van Hertbruggen y Edward van de Vendel (Limonero). Novedad de agosto del pequeño sello fundado y dirigido por Lulu Kirschenbaum y Manuel Rud, es un libro de gran formato creado por dos autores belgas que apelan al recurso del amigo imaginario para narrar una historia tierna y breve protagonizada por Nino, un chico que tenía un perro que nadie veía. Salvo él, claro. En el stand de Limonero de la FED también podrán encontrar otros libros maravillosos, ya recomendados en esta sección, como Palabras para la noche, instrucciones para un buen dormir, de Annie Agopian y Albertine; Santa Fruta, de Delphine Perret y Se´bastien Mourrain, y Escondites, de Mateusz Wysocki y Agata Kro´lak, entre otros bellos títulos ilustrados.

El perro que Nino no tenía
El perro que Nino no tenía

Mudanza, de Eva Mastrogiulio y Laura Loretta (Calibroscopio). Dicen los que ya pasaron por esa experiencia que mudarse es una de las tareas más estresantes que puede tocarnos atravesar. Estoy de acuerdo. Uno se pierde entre cajas y cajitas, bolsas y bolsitos, y así. "Mudarse es encajar. Y desencajar. Buscar cajas, poner cosas, sacarlas, romper cajas, tirar cosas, buscar más cajas. Llenarlas, revisarlas, cerrarlas. Y abrirlas. Volver a revisarlas, vaciarlas, llenarlas. Cerrarlas. Sellarlas, rotularlas, apilarlas. Ponerles nombre. Porque no son simples cajas: son tu casa. Tu vida. Tu vida encajada". Así describen las autoras el proceso interno (y externo) de la mudanza en este libro precioso que publicó Calibroscopio en abril de este año. Con delicadas ilustraciones de Mastrogiulio, Mudanza es una historia conmovedora que habla de los cambios, de los recuerdos y de los apegos. Calibroscopio también ofrece en la FED novedades como Astronomía poética, de Juan Lima; Rey y Rey, de Linda de Haan y Stern Nijland (sobre una reina que busca pareja para su hijo) y Esto no es un cuento, de Javier Peña (el lado B de los cuentos de hadas).

Mudanza
Mudanza

Pastel de mamut, de Jeanne Willis y Tony Ross (Libros del Zorro Rojo). Un cavernícola hambriento, con ganas de cambiar el guiso de hojas habitual por un pastel de carne, se propone cazar un mamut que lo mira desde la cima de una montaña. Pero al pobre hombre le falta ayuda, herramientas y utensilios de cocina. Y para eso organiza una especie de cooperativa cavernícola con amigos y vecinos. Pero, ojo, que el mamut también pide ayuda. Un cuento divertido para los más chicos con ilustraciones geniales del inglés Tony Ross. De los mismos autores, Fondo de Cultura Económica publicó en el país ¡Ves al revés!, protagonizado por un búho, una murciélago y pequeños animales de la selva. Editados por Libros del Zorro Rojo recomendamos también La gran pregunta, de Wolf Erlbruch, y Una familia salvaje, de Laurent Moreau.

Vestido nuevo, de Florencia Gattari (Pípala). Con ilustraciones de Sabina Schürmann, este libro reciente del sello infantil creado por Clara Huffman cuenta la relación entre una chica y un vestido colorido que le regalan para su cumpleaños. Una relación que enseguida se convierte en especial, única, y que comienza a entrelazarse con el ciclo de la naturaleza. Tierno y profundo, es un libro que, seguramente, fascinará a lectores y lectoras de alma (y corazón) sensible. Otras dos novedades de Pípala son Ana y la gaviota, de Carolina Esses y Raquel Cané, y El color de la nieve, de Matilde Méndez y María Elina, también recomendados para chicos (y grandes) dispuestos a conmoverse con la lectura.

Un ser llamado Regina, de Clarice Lispector, con ilustraciones de Rebeca Luciani (Ojoreja / Pehuén). Rescate ilustrado de un bello texto breve de Lispector, publicado por primera vez en noviembre de 1970 en el Jornal do Brasil. Los pequeños sellos independientes Ojoreja, de la Argentina, y Pehuén, de Chile, que ha editado poemas ilustrados de Gabriela Mistral y Pablo Neruda, entre otros excelentes libros. Un ser llamado Regina es un texto poético maravilloso y las ilustraciones de Luciani, a toda página y en tonos ocre, le dan el marco perfecto a las palabras de Lispector. Aparece, incluso, una cita ("Que nadie se engañe, solo se construye la simplicidad a través de mucho trabajo") del libro La hora de la estrella, publicado en el país por Corregidor. Otro imperdible de Ojoreja es Nidos que arrullan, una deliciosa selección de nanas, cantos y arrullos de América latina, elegidos por Cintia Roberts e ilustrados por Laura Varsky, que viene con un disco, con música de Teresa Usandivaras y Pablo Spiller y voz "invitada" de Laura Devetach. El álbum fue uno de los Destacados de Alija de este año en dos categorías: Diseño y Multimedia / Audiotexto.

Física hasta en la sopa, de Hernán Grecco, con ilustraciones de Pablo Picyk (Iamiqué). Un libro de divulgación científica para chicos desde los 8 años narrado por un físico llamado Hernán, que transcurre durante un día, desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche. Para demostrar a sus hijos que la física está presente en muchas situaciones cotidianas que ellos no imaginaban, Hernán va respondiendo preguntas que todos nos hacemos como ¿por qué caliente el sol?, ¿cómo enfría la heladera?, ¿por qué las cosas se caen?, ¿por qué sube el agua en el bebedero de la plaza? y ¿por qué rebota la pelota? Otros títulos geniales de la serie Sopa de ciencias son Ecología hasta en la sopa, Matemática hasta en la sopa y Química hasta en la sopa. Iamiqué tiene más de quince colecciones temáticas para lectores curiosos que vale la pena descubrir.

Cómo dibujar (casi) todo, de Miyatachika (Asunto impreso). La ilustradora japonesa cuenta en las páginas finales de este manual con instrucciones para aprender a dibujar paso a paso que de chica le encantaba ir al parque Inokashira, de Tokio, que un zoológico con muchos animales. Allí siempre veía a un hombre sentado frente al espacio de un elefante llamado Hanako. Un día comenzó a dibujar esa escena que la conmovía especialmente. Tiempo después, encontró aquellos bosquejos. "No hay dos dibujos parecidos, cada uno tiene líneas, ángulos y colores diferentes. Es como si cada dibujo hubiera capturado mis emociones del momento. Para mí, ese es el aspecto más interesante del arte de dibujar". Y así como en la película animada Ratatouille, el cocinero Gusteau pregona que cualquiera puede cocinar, Chika Miyata (nombre real de la autora) asegura en este libro que todos podemos dibujar todo. O casi. Hay que intentarlo.

4 joyas para no dejar pasar

Cuentos cansados, de Mario Levrero, ilustrado por Diego Bianki (Pequeño Editor). Un hijo le pide a su padre que le cuente historias antes de dormir. Pero, como el hombre está agotado y no puede parar de bostezar, todos los cuentos están protagonizados por un señor que se queda dormido en algún lado. A veces, adentro de un paraguas. Otras, en la jaula de los monos del zoológico. A partir de esos desopilantes textos inéditos, escritos por Levrero (Montevideo, 1940-2004) para su hijo Nicolás, Bianki creó unos personajes de colores y formas cautivantes.

El jardín, de Atak (Niño). Las páginas de este álbum parecen cuadros pintados al óleo. Las imágenes representan escenas que narran una historia. En este caso, las frases breves acompañan lo que está representado. Traducido del alemán por Rafael Spregelburd, el libro lleva la firma de Atak, nombre artístico del ilustrador e historietista alemán Georg Barber, que estudió Comunicación Visual en la Universidad de las Artes de Berlín, ciudad donde reside. Publicado en Alemania en 2013, es un hallazgo del sello independiente Niño que lo editó en el país a fines de 2017. Un libro peculiar, que atrae y desconcierta, porque plantea el jardín no como un lugar sino como un estado de ánimo.

El membrillo, de Clau Degliuomini (Periplo). Una bella historia poética adentro de otra, escrita en verso, que encierra un secreto. El libro, también ilustrado por la autora, lleva en sus páginas los colores ocres del otoño. Después de recorrer los textos y los dibujos, hay un bonus track: dos recetas para compartir platos ricos preparados a base de membrillo.

Un museo sobre mí, de Emma Lewis (Arte a Babor). Ganador del Bologna Award a la mejor Opera Prima de 2017, el primer libro de esta ilustradora inglesa invita a los lectores a recorrer distintos museos: de antigüedades, de ciencias naturales, de arte, del espacio. Con ilustraciones coloridas y la técnica del collage, la autora enumera diversas colecciones que los visitantes pueden encontrar en los museos, a los que define como grandes edificios llenos de cosas rarísimas y antiquísimas de todas partes del mundo. Hacia el final, la protagonista muestra el museo que más conoce: el que atesora sus objetos favoritos.

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