En la ruta con La Vela Puerca: las dos versiones de un mismo río

Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima
Tomás Marcó del Pont
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21 de agosto de 2018  • 00:12

CÓRDOBA.-"Mate se puede, es legal", dice entre risas un hombre con pinta de bonachón que camina en el entrepiso de un hotel cordobés. Nicolás Lieutier, bajista de La Vela Puerca, se acerca junto a Sebastián Teysera, más conocido como el Enano, para hablar con LA NACION en la previa del primer show de la gira de la banda.

Habla de lo legal, justo unos días después de que el Senado rechazara la legalización del aborto en la Argentina. Los uruguayos explican cómo se generaron los cambios en una sociedad que solía ser una de las más conservadoras de Latinoamérica y hoy en se encuentra en un oasis progresista frente a un dominio de la derecha en la región. "Los jóvenes están revolucionados", dice Lieutier.

Los dos quieren hablar. Se interrumpen, dan sus puntos de vista. Son temas que estuvieron en las mesas de los argentinos en los últimos tiempos y ellos lo saben porque son casi de acá. Por eso hablan de la legalización de la marihuana, del aborto, derechos que ellos ya obtuvieron y viven a diario en su país.

El Enano y Nicolás
El Enano y Nicolás Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima

Por unos segundos se les esconde la sonrisa. Hablan con la seriedad que exige el tema. Se ponen en el lugar de los argentinos y admiten que en su país no fue fácil. Que la lucharon. Y que al revés de lo que algunos piensan, no hubo cambios drásticos. "Yo no veo a chicos fumando en la parada del colectivo", dice uno. "Yo sí", responde el otro. Se contradicen pero ambos avalan los cambios. Y vuelven las risas.

Se enfocan en Destilar, el nuevo disco que están a minutos de presentar en la Plaza de la Música, en Córdoba, provincia donde grabaron las trece canciones del álbum en tiempo récord. Culpan al Mundial. O le agradecen. "Si lo sacábamos en junio, sólo nos venían a ver si cantaban o Suárez o Messi", revela el Enano, aunque destaca que al no tener tanto tiempo de producción, el disco tiene una frescura que los pone nostálgicos, que les recuerda al primer álbum, allá por 1998.

Hablan del CD nuevo. Mate para uno. Se emocionan con otra presentación. Mate para el otro, mientras se les escapa un «Ta» o un «pila» más uruguayo que Rubén Rada. Recuerdan sus principios y remarcan la importancia de su amistad, con anécdotas que mejor no revelarlas. Se abren, se vuelven a poner serios y cuentan una historia triste que terminó en canción.

Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima

Revelan que ya no ensayan como antes aunque para esta gira se tuvieron que juntar con tiempo para preparar los temas. No se los nota apurados, ni con ganas de cumplir con una nota pactada, parece que la disfrutan. Pero el horario apremia y la música toca a la puerta. Sesión de fotos y al Plaza.

"Vamos en 20" se escucha en el camarín. Los integrantes de la banda se preparan para subir al escenario donde están a punto de dar el primer show de la gira. A pocos metros, miles de fanáticos flamean banderas argentinas y uruguayas a la espera del recital y corean distintas canciones.

Algunos eligen agua y otros prefieren una cerveza fría. Parecen relajados. No se supone que estén nerviosos, ya vivieron esta situación por más de 20 años, pero presentar un nuevo trabajo genera un poco de adrenalina. "Es como un bautismo, es la presentación en sociedad", dice Lieutier.

Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima

En otro sector, el Enano planea el show junto a dos colaboradores. La otra voz y su tocayo, Sebastián Cebreiro, alias Cebolla, se acerca a la mesa principal y de manera gentil invita a los presentes a tomar algo. "Agarren lo que quieran sin problema". Toma una botellita de agua y se vuelve a uno de los camarines.

No hay excentricidades ni hacen pedidos extravagantes. Se visten con la misma ropa que usan para ir a comprar algo al almacén de la esquina. Tampoco hay egos ni peleas. "Preferimos matar a La Vela que matar la amistad", dice el Enano, dejando en claro lo importante que es para ellos mantener esa relación que tienen desde la adolescencia.

Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima

Detrás de esas paredes se siente la impaciencia de los fanáticos y se escucha el ya clásico "Vamos La Vela de mi corazón". Los nervios se transforman en ansiedad. Mientras se escuchan canciones de quienes a continuación harán pasar una noche frenética a sus fanáticos, las luces se apagan y la banda suben al escenario ante el grito incesante de los presentes.

"Una cerveza por favor" son las primeras palabras del "Enano", que da a comienzo al show con "Velamen", uno de los temas del nuevo disco, mientras es iluminado no solo por las luces dispuestas por la producción sino también por los miles de flashes de los celulares.

"Atala", "La nube" y "Casi todo", todos temas del nuevo álbum que a pesar de tener pocos meses de vida, son reproducidos por los más de cinco mil seguidores que deliran ante la música y energía que baja desde el escenario cordobés.

"Se sabe que es el mejor público del mundo. Rockero, pasional, de entrega", decía el Enano en la previa. No quedan dudas de que el amor es mutuo. Desde que comienza el show se siente una conexión que dura más de dos horas, sin mesetas, a pesar de que hay temas donde el pogo domina la escena y otros donde prevalece una melodía que permite que se disfruta más la letra.

Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima

Entre un tema y el otro, los pañuelos verdes toman vida y se corea el "Aborto legal, en el hospital". La banda acompaña y coloca un pañuelo que le lanzan desde abajo, justo en el pie de micrófono de Cebolla. "No fue fácil, la gente joven va creciendo, llenando más espacios y tomando más decisiones", cuenta Lieutier sobre cómo se dio en Uruguay, donde hoy en día el aborto es legal. Enseguida, la sorpresa. En medio del show aparece el folclorista Raly Barrionuevo para interpretar uno de los temas revelación del nuevo disco, "Luna de Neuquén", del que fue parte tanto de la composición como de la grabación.

Luego de presentar en sociedad sus nuevos temas, La Vela vuelve a sus raíces y hace explotar Plaza de la Música con "Aprendiz", "El profeta" y "De atar". El público lo disfruta, mucho. Salta y hace un pogo tras otro. Pero se nota como, después de más de 20 años tocando en vivo, la banda mantiene esa pasión por lo que hace. Cebolla camina por el escenario y lo busca al Enano, que está en su mundo, con los ojos cerrados, sintiendo y disfrutando de lo que está cantando.

Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima

Sobre el final hay tiempo para los clásicos como "Va a escampar" y "Zafar", para terminar después de más de dos horas con "Llenos de magia". Fin para un show sin fisuras, aplausos interminables y felicidad.

El camarín desborda de alegría después de concierto. Todo el equipo de La Vela Puerca, amigos e invitados se saludan con mucha algarabía. Se siente la adrenalina del debut. Son años en la meca del rock pero el inicio de una gira, con la presentación de un nuevo disco, no pasa todos los días.

La banda seguirá su gira por la Argentina y hará trece shows para recién arribar a la Ciudad de Buenos Aires el 3 de noviembre, en un recital en el Club Ciudad. La Plata, Rosario y Mar del Plata están entre sus próximas paradas, además de Santiago de Chile y, por supuesto, Montevideo.

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