srcset

Recomendado de arte: los videos del turco Ali Kazma filmados en todo el mundo

(0)
14 de agosto de 2018  • 09:37

En sus obras de videoarte, el artista turco Ali Kazma, referente contemporáneo en su país, traza un mapa de la condición humana. Sus films ponen el foco en cómo el hombre transforma su entorno y en las significaciones que cobran las acciones y los objetos que produce. Mediante imágenes, teje un relato sobre los actos que el ser humano esculpe a lo largo del tiempo.

Lugares subterráneos es la exposición que el realizador presenta en Buenos Aires tras su paso por el Jeu de Paume de París, enmarcada dentro del 14 Encuentro Sur Global de la Bienalsur. La muestra puede visitarse en el Centro de Arte Contemporáneo del Muntref, en su sede del Hotel de Inmigrantes, y reúne 13 videos realizados por el creador en la última década.

Kazma (Estambul, 1971), que ha recorrido las principales bienales del mundo, desde Venecia y San Pablo hasta Lyon y La Habana, escoge en esta ocasión audiovisuales de potente impacto visual y carga metafórica para abundar en los aspectos menos invisibles de procesos productivos, situaciones, lugares y estructuras.

"En una máquina se refleja la humanidad y lo que viene de ella", señala el artista, quien analiza "el tiempo, el tiempo comprendido en espacios, los objetos que se crean a lo largo de un tiempo y en cómo el hombre se maneja en el tiempo".

Maestro relojero es uno de los films de la exposición. Grabado en 2006, el video muestra a un artesano turco reparando un antiguo reloj francés del siglo XIX: lo desarma, lo limpia y lo vuelve a montar de memoria aplicando sus saberes y destrezas.

Según observa la curadora de la muestra, Pia Viewing, estas cualidades se revelan a través de los gestos del maestro, como los que también pueden verse en Caligrafía (2013), donde la hábil aplicación del cálamo de bambú por parte de un individuo pone de relieve la tradición.

"Estas obras llaman la atención sobre el valor de los procesos de producción manual, ignorados en la cotidianeidad de la sociedad de consumo", explica Viewing.

El artista considera que "la perfección en el gesto es primordial en el trabajo artesanal, en el que la mano aprende a realizar tareas en conexión con la actividad cerebral".

El paso a paso de determinadas acciones se observa en otras obras como Ceramista (2007) y Taxidermista (2010). "Estos artesanos nos enseñan lecciones de paciencia, de humildad y de perfeccionamiento en sus tareas", subraya Kazma.

En sus relatos visuales se aprecian distintos ritmos y escalas del tiempo. Subterráneo es una obra surgida a raíz de su interés en la idea de la producción de energía en el mundo, en cómo se genera y distribuye este elemento "que hace funcionar a la actual civilización". En el video, la cámara recorre el interior de unas grandes tuberías de gas subterráneas en construcción, "sin tener en cuenta territorios y conectando lugares". Al artista le fascinó la idea de que por dentro de esos tubos se podía circular, por ejemplo, desde Baku (Azerbaijan) hasta Estambul sin salir a la superficie. "Son estructuras físicas que enseñan modos de organización política y económica, pero que son invisibles", reflexiona.

Fuente: Archivo

Otras imágenes suyas enseñan trabajos arqueológicos de civilizaciones de hace 15.000 años, "cápsulas de tiempo en la exposición", o restos de una villa minera soviética construida en el siglo XX y cerrada en 1996 por inviabilidad económica, donde permanecen distintos elementos (objetos, materiales de propaganda) de la sociedad que la creó.

La muerte, el tiempo que perece y cómo el ser humano o una civilización se proyectan hacia el futuro son temáticas habituales para Kazma.

El creador turco visita a otros artistas en sus estudios para observar su forma de trabajo. Considera que estos espacios son zonas "protegidas", donde hay una intención de creación, y ve gratificante que estén llenos de objetos que inspiran o hacen reflexionar a los artistas.

En otra de sus obras, Casa de letras, el videoartista registra la relación íntima entre los libros y el lugar en el sur de Francia donde vivió el escritor Alberto Manguel, exdirector de la Biblioteca Nacional y amigo personal de Kazma.

El realizador trabaja solo, desde la preproducción hasta la edición, desplazándose por distintas latitudes. "Elijo un lugar; voy y disparo durante horas muy largas, a veces semanas. Investigo antes de ir, pero intento estar abierto a sorpresas e ideas", cuenta.

Ganador del Premio Nam June Paik -uno de los más prestigiosos para creadores digitales que asumen riesgos- e influenciado por artistas del mundo del cine como Bresson o Antonioni; de la pintura como Cézanne o Rothko, y de las letras como Robert Walser o Rilke, afirma que lo que más le preocupa "es la completa evaporación del pensamiento profundo y de la reflexión en los discursos de la sociedad contemporánea".

Lugares subterráneos, de Ali Kazma. En el Centro de Arte Contemporáneo del Muntref. Sede Hotel de Inmigrantes, Av. Antártida Argentina, entre Dirección Nacional de Migraciones y Buquebus. Martes a domingo, de 11 a 19.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.