Deportes Temuco-San Lorenzo: el Ciclón perdió, pero sigue en carrera por una magnífica tarea de Nicolás Navarro

15 de agosto de 2018  • 23:59
Navarro, al ángulo; el arquero impidió que el Ciclón perdiera por goleada Fuente: FotoBAIRES

Deportes Temuco ganó los dos partidos de su serie de octavos de final con San Lorenzo. Hizo tres goles en 180 minutos y apenas le convirtieron uno. Sin embargo, quedó eliminado de la Copa Sudamericana. Una falla administrativa y el arquero Nicolás Navarro lo hicieron posible. El Ciclón no fue ni ráfaga ni ventisca. En Chile, de hecho, ni siquiera sopló: su única jugada clara de gol llegó a los 89 minutos de juego, con un remate cruzado y de rastrón de Alexis Nicolás Castro.

Un reglamento y un arquero que sacó todo lo que le tiraron. Con esos argumentos -pobrísimos-, San Lorenzo continúa en la Copa Sudamericana. A hacer memoria: en el césped del Nuevo Gasómetro, los dirigidos por Claudio Biaggio cayeron 2-1, pero la victoria -inequívoco reflejo del mal partido de los argentinos- se revirtió en los escritorios de la Conmebol. San Lorenzo protestó por la mala inclusión de un argentino, Jonathan Requena. Conmebol esperó el descargo de Temuco y emitió su fallo antes de la revancha. San Lorenzo pasó a ganar 3-0.

El partido de vuelta se jugó en un clima enrarecido. Ya en la previa las ventanas del micro que trasladaban al Ciclón fueron apedreadas por hinchas del equipo trasandino. "Está todo tranquilo", decían ayer los integrantes de la comitiva azulgrana. Las revoluciones fueron bajando a medida que se acercaba la hora del partido.

A sabiendas de que remontar el 0-3 era una empresa difícil, Temuco (presidido por el exgoleador del seleccionado chileno Marcelo Salas) dio a entender que apelará ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). Dará igual: el torneo seguirá su curso y si los tribunales suizos fallan a favor de los chilenos habrá una recomposición económica. "Lo que suceda en la cancha de acá en más será inamovible", dijeron en Conmebol ante la consulta sobre el futuro de la Sudamericana. "Además, si fueran al TAS, el fallo definitivo no saldrá hasta noviembre. Hay que seguir jugando", agregaron.

Los chilenos fueron una tromba. Al partido lo envolvía un tono épico, de hazaña. De recuperación de algo que les habían quitado. Requena, el jugador de la polémica, no estaba ni siquiera entre los suplentes. Una, dos y hasta tres veces llegó con posibilidades el equipo chileno. Ahí estaba Navarro para salvar su arco. Luego, el travesaño fue su mejor aliado. Temuco inclinaba la cancha. Para un lado, para el otro. San Lorenzo miraba. Aterido. Congelado. Cediendo siempre la iniciativa. ¿Su única arma? La picardía de Mouche para buscar el vacío y generarse los espacios. Un autodidacta en un equipo que todavía no se ensambló.

Temuco no cejó en la búsqueda. Hizo cambios, quitó defensores. Navarro, siempre Navarro. Si en Buenos Aires se había chocado de frente contra un puñado de letras en el reglamento, ayer lo frenaron las manos del arquero argentino. Seis jugadas de gol fueron conjuradas por el arquero. A la séptima, Donoso convirtió, luego del enésimo centro cruzado que encontró mal parada a la defensa azulgrana. ¿Justicia? Algo. La historia continuaría luego del pitazo final, con la eliminación chilena ya consumada. El preparador físico de San Lorenzo sufrió un corte debajo de su ojo derecho producto de una agresión. "Esto es lamentable. Me cagaron a piedrazos durante todo el partido...¡Y no había ningún policía detrás del arco! ¡Es insólito!", protestó el arquero argentino. Y añadió: "Hay que ser claros, pasamos por el fallo. Pero ellos [por los chilenos] no son ningún ejemplo". Por entonces, los carabineros se habían acercado al banco de suplentes del equipo argentino para tratar de calmar la situación.

"El partido se jugó en un clima raro. Terminó mal", añadió Nicolás Blandi, el capitán de San Lorenzo. Los jugadores y el cuerpo técnico enfilaron hacia el vestuario, allí donde el agua estaba cortada. El equipo argentino retornará al país hoy por la tarde. En el equipaje se traerá muchas dudas futbolísticas y una sola certeza: en los cuartos de final de la Sudamericana lo espera Nacional. Lo más probable es que no le alcance solo con la suerte para meterse en las semifinales.

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