Las perspectivas de la exportación de la Argentina

Orlando J. Ferreres
Orlando J. Ferreres PARA LA NACION
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15 de agosto de 2018  • 01:58

La Argentina ha tenido fuerte relación comercial con Venezuela, la que duró varios años. También la Argentina ha tenido una fuerte relación con Brasil, la que se ha mantenido a pesar de las oscilaciones de ese país. Hemos intentado abrir nuestros mercados en lugares como Angola y otros nuevos mercados como sería el caso de Vietnam, aunque con poco o nulo resultado hasta ahora. Lo de Venezuela se ha ido reduciendo y, actualmente, queda muy poco de nuestra relación comercial y política con dicho país. Necesitamos una línea de negociación que sea permanente con cada uno de los países que hemos decidido comerciar, no una relación que sólo dure algunos años.

En materia industrial, hemos pasado a tener gran relación con Brasil, sobre todo en automotores y otros sectores sensibles de la economía argentina. Esto nos impone pensar en cómo resolver el problema de comercio exterior del Mercosur. Este organismo tiene un arancel externo común (contra terceros) de 35 % para aquellos sectores finales que tienen intercambio importante entre estos países, es decir, Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. Aquí hay que mirar en el caso de Argentina que este sector automotriz se debe analizar no solo con una sino estudiar alrededor de 210 posiciones arancelarias del nomenclador de exportaciones e importaciones. Efectuado el cálculo, nos indica que nuestro país tiene un saldo negativo del comercio exterior de la industria automotriz similar al total del mercado de automotores nuevos de todo el país.

Ahora, Brasil está en un momento de verdaderos problemas de corrupción, producto del Lava Jato y otros grandes temas de desvío de fondos públicos. Estos descubrimientos, gracias a la acción de una justicia adecuada, han arrastrado a la macroeconomía de Brasil hacia una fuerte recesión, que además afecta a Argentina (que también sufre el efecto de sus cuadernos Gloria) en los sectores sensibles de ambas economías, siendo que estos dos países dependen mucho el uno del otro.

¿Qué hacemos hoy con la producción de otros sectores industriales y de los servicios, como tecnología o internet? Este es un tema no resuelto hasta ahora. Se requiere pensar mucho más en esas actividades que son gran parte del futuro del país.

Para tener una idea muy próxima a la realidad, habría que reducir impuestos a la importación, como es el arancel externo común contra terceros que en varios casos, como ya indicamos, llega al 35 % del valor de importación. Haría falta poner cifras más bajas para la introducción de productos del exterior, ya sean materiales de la industria, productos industriales o servicios, lo mismo que para el resto de nuestras exportaciones e importaciones.

La meta para la exportación de bienes debería ser del 25 % del PIB. Recordemos que hoy está en un valor de unos u$s 65.000 millones, en decir, está alrededor del 12,5 % del PIB. Esta meta del 25% del PIB es a largo plazo, es decir que se requieren varios años de ejecución para poder cumplirla. Con esos nuevos valores fijados como objetivo y tomando en cuenta que la reducción de aranceles a la importación también favorecería el crecimiento de nuestras compras al exterior, nos encontraríamos en un buen nivel en la suma de exportaciones más importaciones sobre el PIB.

La buena imagen que mantiene Mauricio Macri en los distintos países más influyentes del mundo nos ubica muy bien para lograr estos objetivos. Si bien la labor del Presidente ha tenido como meta obtener inversiones directas, es también cierto que puede ser muy importante para que el resto del mundo nos compre productos argentinos, con el compromiso de comprar también sus propios productos, en la medida de nuestras posibilidades.

¿Cómo hacemos para crecer mucho más en exportaciones e importaciones? Necesitamos concentrarnos mucho menos en el comercio por zonas como es el caso del Mercosur y dedicarnos más al comercio con cada uno de los distintos países. Este es el ejemplo de Chile, cuyo comercio internacional ha crecido mucho gracias a esa política. Si tenemos la imagen de Chile como objetivo de nuestras exportaciones, pensamos que en pocos años podemos lograr resultados compatibles con nuestra meta cuantitativa de que las exportaciones de bienes lleguen al 25 % del PIB.

Ese es nuestro objetivo cuantitativo y cualitativo para nuestra labor comercial externa en el futuro. Primero, tener un objetivo cuantitativo que, como hemos dicho, es que las exportaciones de bienes lleguen al 25 % del PIB. Y segundo, que la meta para el país es venderle y comprarle a cada Nación lo que necesite, haciendo acuerdos con cada uno de ellos y reconociendo en menor medida al comercio exterior por zonas.

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