Así fue la visita de Susana Giménez y Carlos Tevez a Fuerte Apache

La diva y el futbolista recorrieron el barrio de la infancia y repasaron los hechos más importantes de la vida del delantero de Boca Juniors en una charla íntima y conmovedora Crédito: Prensa Telefe
16 de agosto de 2018  • 00:58

Este miércoles Susana Giménez volvió a la pantalla de Telefe, y lo hizo con un especial muy diferente. Si el año pasado viajó a Vancouver para entrevistar a Luisana Lopilato y a Milán para mostrar la vida cotidiana y llena de lujos de Maxi Icardi y Wanda Nara, este año la diva eligió recorrer junto a Carlos Tevez el barrio en el que se crió el delantero de Boca Juniors, Fuerte Apache.

"Espero que no defraude. Viste que siempre tenés miedo de que a la gente no le guste. Fue una experiencia bárbara. La gente fue amorosa. Seguramente habrá buenos, habrá malos y habrá de todo, pero a mí me parecieron simpatiquísimos", adelantó Giménez una hora antes de que comenzara el programa, en una comunicación telefónica con Telefe Noticias a las 20.

"No estoy atada a quedarme tres o cuatro días. Puedo quedarme el tiempo que quiera en cada nota y por eso es más gozable", explicó la diva, en relación a la calidad de programas especiales que este año la tienen como conductora. A su vez, descartó que uno de los envíos tenga como protagonista a Shakira y adelantó que sí será de la partida el cantante colombiano Maluma.

Luego de Un año para enamorarse, llegó entonces su programa. Nueve minutos después de lo anunciado, a las 22:39 Susana se reencontró con su público. Las primeras imágenes la mostraron saliendo de su casa en Barrio Parque para encontrarse con su famoso entrevistado.

"Tengo unas ganas de encontrarme con él", contó la diva de los teléfonos mientras se subía al auto que la llevaría a su destino. Una cámara mostró desde arriba el desplazamiento de la conductora por la ciudad. Al llegar al lugar convenido, Susana bajó del vehículo y se fundió en un fuerte y emotivo abrazo con el futbolista. Luego, él le abrió la puerta para volviera a subir y juntos partieron para el barrio de su infancia.

Entonces, llegó la primera de una de las tantas anécdotas que el jugador compartió con Giménez. "En Inglaterra no tenia registro y ya me lo habían advertido. Estaba peleado con Vanesa (su mujer), que me llevaba a todos lados. Tenía que ir al entrenamiento de golf y fui en el auto, porque era a solo cinco cuadras de casa. Cuando estoy practicando, alguien me ve y llama a la policía. Viste como son los ingleses, medio, medio. Cuando termino la clase, me para un patrullero con el auto de civil. Paro el auto y apenas bajo el vidrio el tipo me cruza la mano en el cuello, me saca a la fuerza y me esposa. No le dije nada porque no sabía decir nada. Pensé 'ya estoy hasta las manos'. Me llevaron a la comisaría para esperar a mi abogado", contó el futbolista mientras conducía el auto de la su entrevistadora. "Tuve que cumplir 200 horas de probation. Tenía que limpiar contenedores llenos de máquinas", recordó.

Justo en ese momento, llegaron al barrio Ejército de los Andes, en Ciudadela. Lo primero que le llamó la atención a Susana fue el mural que el artista Martín Ron hizo con la imagen de Tévez en la casa en la que vivió durante su niñez. "Mi infancia no la cambio por nada", contó el futbolista mientras un nene, Lautaro, se acercó al auto a pedirle un autógrafo a la diva.

"Veo que es un barrio tranquilo. Por lo que te conozco, tuviste una infancia feliz", comentó Susana, y entonces, el Apache rememoró su infancia. "Iba al cole acá a tres cuadras. Era un alumno 'de 6' pero muy amoroso y respetuoso. Volvía al mediodía y me iba a entrenar. Empecé desde chiquito. Antes, todo esto era baldío y jugaba como loco. Terminé el primario e hice hasta noveno, pero llegué a séptimo sin saber leer. Ahora me encanta. Antes me daba mucha vergüenza leer en voz alta. Yo prefería que me pusieran un cero a pasar al frente. Me gusta aprender, ahora leo hasta que lo entiendo", contó.

El jugador le mostró la ventana de la casa en la que vivió junto a sus abuelos, sus tíos, sus padres y sus hermanos y recordó: "Una tarde de mucho calor, mis viejos estaban durmiendo y yo entraba y salía por la ventana. Mi abuelo se cansó y no me dejó salir. Entonces, me colgué de la ventana con una sábana, me resbalé mientras iba cayendo me raspé toda la cara contra la pared".

La conductora, entonces, le pidió que contara porqué sus amigos, cuando se juntan a cenar, no quieren que él les pague. "Mis amigos no me dejan pagar porque somos todos iguales. Lo importante es juntarnos, no quién paga. Mis amigos siguen siendo de acá. Vengo con ellos, estoy con ellos todo el día. Tengo solamente un tío que vive en la casa que fue de mis abuelos", contó. Luego, los dos se encaminaron en búsqueda de Chito, el pariente del deportista. En el trayecto, la gente no dejaba de acercarse para saludarlos. Sólo se detuvieron frente a un asado que alguien estaba preparando en la calle.

Chito los recibió en su casa, pero les advirtió que no podía hablar mucho porque le habían hecho una traqueotomía por problemas de tiroides. "Pero tiene más vidas que un gato éste. Jugaba en River. Es el único 'gallina' de la familia. Acá vivían mis abuelos y sus ocho hijos y todos los nietos", lo presentó el delantero.

Allí, sentados en el comedor familiar, Carlitos contó qué hizo con el primer sueldo que cobró en el Corinthians. "Compré diez casas para mi familia fuera del barrio. Tenía 19 años. Siempre dije que la nueva generación tiene que ser mucho mejor a la anterior. Ese fue mi pensamiento siempre. Y no solamente por mis hijos, sino por todos los chicos de la familia. Mi hermano fue a Inglaterra y a China con nosotros y sus hijos fueron al mismo colegio que mis nenas", reveló.

Cuando Susana quiso saber si había aprendido alguno de los dos idiomas, Tévez fue contundente: "No aprendí a hablar en inglés, imaginate si voy a aprender chino".

"Mi mundo está acá"

"A veces cuando estoy de vacaciones juego en la canchita. La paso bien. Mi mundo es acá, vuelvo porque me trae a la realidad. Yo salí de este lugar, puedo viajar por el mundo, pero soy feliz acá porque es donde yo pasé mis días. Lo que todos admiran de mí lo aprendí acá. A mí no me gusta que me pongan como ejemplo. Si se quiere, se puede. Yo solo soy ejemplo de mis hijos, como mis viejos lo fueron para mí. Somos cinco hermanos, y cuando era chico yo no quería ser futbolista, quería ser albañil como mi viejo. El sigue trabajando de eso, y cuando quise que no trabajara más, casi se muere. Estuvo dos meses y no aguantó. Nunca dejó de trabajar. Siempre lo ves lleno de cal. El fue la creación de lo que hoy soy yo. Mis viejos fueron muy importantes, un ejemplo para mí", explicó luego.

Entonces, abandonaron el comedor familiar y se dirigieron a la canchita del barrio, donde el Apache hizo sus primeros goles cuando aún era un chico con hambre de gloria. Claro que el trayecto no fue fácil. La gente cada vez era más numerosa y el pedido de selfies, autógrafos y saludos se multiplicaba paso a paso.

Un altar con el Gauchito Gil, en el que la gente del barrio recuerda a los chicos que se murieron sorprendió a la diva. "Yo soy más de la virgen de Luján", reveló al futbolista. Y entonces sí, llegaron a la cancha que, también, estaba llena de gente. Allí, Susana le pateó un penal a Tevez y le convirtió un gol, pero el muchacho se quejó porque justo le habían hablado y estaba mirando par otro lado.

Después de posar con la gente, una vez más, se despidieron para volver a encontrarse en la casa del futbolista y compartir una cena con Vanesa, la esposa de Carlos, y sus tres hijos, Florencia, Katie y Lito. En el medio, Susana fue a buscar una torta que había encargado en una panadería para llevar a la casa del futbolista. Los empleados, claro, se sorprendieron al darse cuenta que era ella la "Susana" que había hecho el pedido y no dejaron que pagara.

La historia de un amor

Ya en la casa de los Tevez, con un colorido mural de Fuerte Apache de fondo, la diva charló con toda la familia. Primero, pidió que le contaran cómo se conoció la pareja. "Hace 16 años que estamos juntos. Yo tenía 18 y fui a un baile con mis amigos y ella había ido con sus amigas. Estaba bailando con una terrible rubia y ella estaba delante mío. Nos vimos y fue amor a primera vista. Pero ella no me miraba porque estaba con la otra chica. Así estuvimos un rato largo. Después, me fui con mis amigos y ella pasó por atrás. Mandé a mi primo a buscarla y para que le dijera que quería bailar con ella. Nos pusimos a bailar. Alguien me toca la nuca y era la rubia. Me dejó el teléfono", rememoró él.

"Preguntale porque le dejó el teléfono la rubia", le pidió Vanesa. "Yo la estaba consolando porque se había peleado con el novio. Es el día de hoy que no me cree", respondió Tevez sonriendo.

Entonces, Susana le preguntó en inglés a Florencia, la hija más grande, si le había gustado Shangai. "Mas o menos. La comida no me gustó", dijo la adolescente. "Yo me la pasé comiendo sánguches de miga de queso", contó la diva.

Otro tramo crucial de la charla fue cuando el matrimonio recordó el momento en el que se enteraron de que, luego de dos niñas, serían padres de un varón. "Vamos a hacer la ecografía en Italia, nos dicen que era un varón y Vane empezó a llorar. Yo saltaba de alegría. Entonces le pregunto qué le pasa. 'Ahora van a comparar al nene con vos, que si juega al fútbol o si no juega, que si es malo'... Mirá en lo que pensaba", contó él. Y luego, fue ella la que tomó la palabra: "Pero qué boluda pensar eso. Ahora sé que la primera que le diga algo al nene la mato".

Llegó luego uno de los momentos más emotivos; cuando el futbolista recordó la muerte de uno de sus mejores amigos. "Íbamos al club juntos y estábamos todo el día juntos. Tenía 16 años y fue un golpe muy duro. Yo estaba jugando el Mundial Sub 17 en Trinidad y Tobago. Viajó mi viejo para contármelo. Me lo dijo cuando estábamos volviendo en el avión. La última vez que lo vi presentí que era la última", rememoró Tevez.

Luego, el Apache reveló por qué el golf se convirtió en una de sus grandes pasiones. "Me sirvió para serenarme y conocerme más a mí mismo. Empezás a jugar junto a otra gente que no conocés y estás obligado a ser respetuoso y centrado. Aprendí mucho a controlarme. También me gusta tocar el acordeón. Me gusta aprender todo tipo de cosas", afirmó.

El jugador reveló que, luego de su retiro, espera poder "disfrutar de la vida" y volvió a expresar su deseo de ser presidente de Boca Juniors. "Me gustaría prepararme antes. Yo amo a Boca, entonces, desde donde pueda ayudar y hacer lo mejor para el club, lo voy a hacer. No me perdonaría el día de mañana ser presidente y no estar capacitado", expresó.

Tras el primer y único corte de la noche, Susana agradeció al Apache y a su familia por el buen momento compartido. Y así terminó el primer programa especial, ese que volvió a mostrar a la conductora en su faceta más humana y risueña y en contacto con la gente que la convirtió en la figura más importante de la televisión.

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