Machinea: "Todos deberían poner algo en una situación complicada de la Argentina"

El exministro de Economía dice que más allá del efecto turco, que él también padeció en 2001, el país tiene sus propios problemas
16 de agosto de 2018  

El exministro de Economía José Luis Machinea admite que el país vive momentos muy difíciles, pero confía en que quedarán atrás. En diálogo con LA NACION, en una oficina amplia y luminosa cercana a la City, esa que lo tuvo a maltraer en sus días de funcionario, apoyó las medidas anunciadas por el Gobierno, aunque dijo que no estuvieron bien comunicadas y son sesgadas. Estimó además que las necesidades financieras del país no son tan grandes como para provocar una gran crisis.

-¿Qué opina de las medidas anunciadas por el Gobierno?

-Creo que algunas cosas habría que haberlas hecho hace rato, presentándolas en el contexto de un esfuerzo compartido. Esto también tiene que ver con el sector de la energía, donde ahora están viendo cuál va a ser el aumento de tarifas. Todos deberían poner algo en una situación complicada de la Argentina. Es decir, moderar los ajustes esperados inicialmente. Hasta ahora esto está un poco sesgado en contra del sector industrial. No solo bajan los reembolsos a las exportaciones industriales, sino que en el caso de la soja dejan de disminuir en la parte que tiene algún proceso industrial, como el aceite. El sector agropecuario parece poner poco y nada.

-¿No son medidas aisladas?

-Sería bueno tener una idea más de programa, pero la prioridad en estos días es generar credibilidad y parte de eso pasa por convencer al mercado de que el Gobierno va a cumplir con las metas del Fondo, porque a eso están atados los desembolsos. Si uno convence a los mercados de que van a estar todos los desembolsos del Fondo, se reducen fuertemente las necesidades financieras. Depende de cómo le vaya al Gobierno con las Lete, pero estamos hablando de 10.000 millones de dólares desde ahora hasta fines del año que viene.

-¿Eso le faltaría al Gobierno fuera del acuerdo con el FMI?

-Sí. Depende de cuál sea la renovación o no de Lete, pero suponiendo que sea la mitad aproximadamente estamos en torno de 10.000 millones de dólares. Que un país tenga un problema serio por esta cifra me parece muy difícil. Creo que alguna solución va a haber. Distinto es si tuviéramos un problema de 40.000 millones de dólares.

_¿Hay un sobrerreacción de los mercados con la Argentina?

-Sí, están castigando demasiado, además la Argentina tiene un apoyo internacional considerable, y me cuesta pensar que si hay una cuestión crítica no van a ayudarla con algún financiamiento adicional. En el ínterin, el Gobierno tiene que demostrar que hace los deberes.

-Da la impresión de que habrá desvío de las metas.

-Bueno, hay dos cosas. Una es que se iban a cambiar las letras intransferibles. Eso va a quedar para otro momento y bienvenido sea, porque eso no es hoy prioridad. Y de las metas de inflación me parece complicado el límite de 32% de este año, pero me preocupa más el otro, el de 17% a 21% [la meta de 2019], que no me parece que sea cumplible. No hay que cometer el mismo error de ser demasiado optimista. La prioridad hoy día es conseguir financiamiento, regularizar la situación y generar más credibilidad.

-¿Las marchas y contramarchas del Gobierno con algunas medidas no dañan la credibilidad?

-Depende de cómo se anuncien. Si usted dice "acá tenemos un problema grave, vamos a necesitar el esfuerzo de los distintos sectores y ciertas cosas que íbamos a hacer las vamos a hacer, pero las vamos a demorar", está bien. Explicado de esa manera a alguna gente no le puede gustar, pero suena menos como a cosa suelta y el énfasis se pone en el esfuerzo compartido. Eso no lo está haciendo el Gobierno. La comunicación me parece mala.

-¿Por qué la Argentina es siempre más vulnerable?

-Básicamente, porque el déficit de cuenta corriente, que es la plata que los países necesitan, es muy grande. En la comparación internacional, Turquía y la Argentina sobresalen. Puede haber otros factores, pero el déficit de cuenta corriente es lo primero que miran los mercados. Es un tema que este gobierno subestimó absolutamente. Cuando el déficit de cuenta corriente llega a 5 puntos del producto, entramos en zona de turbulencia. Se lo dije a alguna gente del Gobierno y me dijeron que no era verdad porque ahora teníamos tipo de cambio flexible. Sí, es mejor que uno fijo; ahora, si lo dejo atrasar mucho y en un momento el salto es del 30% en la Argentina hay una reacción en cadena.

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