Newell's-Independiente, Superliga: un 2-2 repleto de emociones y buenos goles en Rosario

17 de agosto de 2018  • 21:32
Newells vs. Independiente, un partidazo en Rosario Fuente: LA NACION Crédito: Marcelo Manera

ROSARIO.- La segunda fecha de la Superliga tendrá que hacer méritos para superar la emoción que este viernes produjeron Newell's e Independiente en la noche de Rosario: el 2-2 definitivo ayuda a explicar un partido que fue atractivo de principio a fin. Emanuel Gigliotti adelantó dos veces al visitante, pero Héctor Fértoli primero y Fabricio Fontanini después empardaron el juego. Y así terminó.

Goles y más goles. Encuentro emotivo y de ida y vuelta. Así vistieron la noche del Parque Independencia el local e Independiente, en un empate justo. Anotaciones sorpresivas, golazos inesperados por el trámite, con definiciones individuales de buena factura y la incertidumbre hasta el final. Porque el equipo de Ariel Holan lo pudo ganar pero la realidad es que nunca terminó de sacar la diferencia en el juego pese a haber jugado casi 25 minutos con un futbolista más por la expulsión de Joel Amoroso, tras un patadón a la rodilla izquierda de Juan Sánchez Miño. Tuvo chispazos de buen rendimiento y situaciones de riesgo, pero así como aceleraba, se frenaba.

Independiente volvió a ser preso de su subibaja emocional. Viajó del cross de derecha con el gol de Emmanuel Gigliotti que parecía plantarlo en el partido en el centro del ring, a una versión algo insulsa donde no pudo imponer el manejo de los volantes, salvo chispazos de Benítez, el más claro. Ese 1-0 fue otra demostración de lo peligroso que puede ser el equipo de Holan de contraataque. Pero esa imagen se desdibujó rápido, ya que costó ver el sello del entrenador de manera sostenida en el funcionamiento y, encima, Newell's le empató rápido, con un pase filtrado de Figueroa que Fértoli resolvió bien con un tiro bajo y al palo derecho de Campaña.

Esa jugada fue un calco de una carencia en el funcionamiento de Independiente, ya que intentó achicar espacios sin presionar al lanzador, perdió marcas y la línea defensiva dio ventajas. Esas dudas atrás también fueron una fotografía en la tibia noche del Rojo.

Festejo del primer gol de Independiente: Gigliotti marcó los dos Fuente: LA NACION Crédito: Marcelo Manera

Por eso el empate de Fértoli puso justicia en el marcador. Y a Newell's le hizo bien igualar rápido porque sintió que volvió a hacer pie antes de terminar de caer. El equipo de Omar de Felippe sufre los arranques. En la primera fecha de la Superliga, en Liniers, también Vélez lo había vulnerado en el comienzo, con una pelota parada que el peruano Abram transformó en gol para los dirigidos por Gabriel Heinze. Ante Independiente frenó la caída a tiempo.

El equipo visitante siguió sin encontrar el eje desde el rendimiento colectivo. Una jugada individual de Benítez con una gambeta exquisita pudo ser el segundo, pero el arquero Ibáñez lo impidió.

El Rojo presentó una formación alternativa. Se suma el desgaste por el viaje de regreso reciente de Japón, tras ganar la Copa Suruga Bank, y el encuentro contra Santos del próximo martes, por los octavos de final de la Copa Libertadores.

El primer tiempo se dividió en intermitencias, entre algunas emociones positivas y la medianía que lo abrazó cuando llegaron las imprecisiones en los pases. Salvo algunas reacciones de ambos, más por intensidad que por concepto.

Claro que Independiente volvió a contar con la colaboración de Newell's. Si en el primer gol, una mala salida tras un córner y un pésimo retroceso del local, lo transformó en pase a la red tras una réplica exacta, en la segunda ventaja encontró en un mal despeje de Ferroni y una salida en falso de Ibáñez, que Gigliotti con calidad definió desde afuera del área con tranquilidad al arco vacío.

Aprovechar las posibilidades aún en trámites adversos es una virtud. Eso había hecho hasta el momento el equipo de Holan.

Cuando parecía que el arranque del segundo tiempo ponía al Rojo en dominio, Fabricio Fontanini -con una tremenda volea al ángulo superior izquierdo de Campaña- empató en una jugada que nació de una pelota parada para el equipo de De Felippe y que contó con interminables rebotes y rechazos dentro del área.

Claro que la expulsión de Amoroso a los 22 minutos del segundo tiempo volvió a inclinar la balanza en favor del visitante, aunque le costó dominar. Holan hizo cambios para recuperar empuje y buscar ganarlo, pero se quedó en las intenciones.