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Probamos el Moto Z3 Play, la renovación de la propuesta modular de Motorola

Recién lanzado en el país, mantiene la apuesta por los Moto Mods, que agregan funciones y lo convierten en un producto diferente en un mercado móvil superpoblado
Recién lanzado en el país, mantiene la apuesta por los Moto Mods, que agregan funciones y lo convierten en un producto diferente en un mercado móvil superpoblado
Uriel Bederman
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18 de agosto de 2018  • 00:31

Esta semana en la nacion probamos el Moto Z3 Play, el nuevo integrante de una serie que sobresale en el superpoblado mercado de los smartphones gracias a su propuesta modular. Para desprevenidos, los Moto Z tienen en la espalda un sistema con magnetos para adosar los Moto Mods, accesorios que robustecen la oferta básica. Hay varios, como el que imprime fotos al instante, al estilo Polaroid; uno que convierte el celular en una consolita portátil con botones físicos, y otros que agregan horas de autonomía. Para tener una experiencia completa acompañamos el Z3 Play con dos criaturas modulares: un proyector de video y un accesorio que brinda audio de calidad.

La primera diferencia que salta a la vista respecto de la generación anterior es el tamaño de la pantalla, que pasó de 5,5 a 6 pulgadas. Esto no supone un incremento en la dimensión total del equipo y, así, el Z3 Play mantiene la compatibilidad con el catálogo de Moto Mods y, además, ofrece una pantalla de lado a lado, con marcos laterales delgados.

Tiene una relación de aspecto de 18:9 y resolución Full HD+ (2160 x 1080 píxeles), que se traduce en una densidad de 403 ppp (puntos por pulgada). La mencionada decisión de diseño obligó al fabricante a trasladar el lector de huellas hacia el lateral derecho. Al frente le robaría espacio a la pantalla y atrás quedaría bloqueado por los accesorios. En la experiencia de uso, tal posición resulta cómoda, e incluso es más amigable que llevar el dedo hacia la cara posterior.

El Z3 Play se ofrece liberado desde los 19.999 pesos, cifra que ayuda a determinar su categoría. Aspira a la alta gama, aunque no lo es del todo, pues tiene un procesador de la gama media -un Qualcomm Snapdragon 636- y 4 GB de RAM. Nobleza obliga, el desempeño general no presenta fisuras incluso si se lo exige, por ejemplo, con juegos; obra, sobre todo, de esos 4 GB de RAM.

Trae 64 GB de almacenamiento que se pueden expandir vía microSD. En el apartado fotográfico dispone de una cámara doble trasera (una de 12 megapíxeles con apertura f/1.7 acompañada de una de 5 megapíxeles) que abre paso al uso de filtros y al juego con desenfoques, entre otras cosas, además de sus funciones inteligentes y las bondades contextuales de Google Lens. Por ejemplo, entrega información de un monumento cuando lo enfocamos con la cámara. La delantera es de 8 megapíxeles. La batería es de 3000 mAh, que entregó un día completo de autonomía.

Algunos ítems finales. El teléfono llega con Android 8.1 Oreo. Tiene conector USB-C y omite la presencia del jack de audio de 3,5 milímetros; por lo tanto, es necesario un adaptador para escuchar música con auriculares convencionales o bien optar por modelos inalámbricos. El cuerpo del teléfono es de 6,8 milímetros, delgadez que deja de ser tal cuando se añaden los Moto Mods que hemos probado.

El accesorio Sound Boost 2 (5999 pesos), desarrollado en sociedad con JBL, se adhiere al cuerpo del teléfono para ofrecer sonido envolvente y de gran calidad; además tiene un conveniente soporte para apoyar el celular en posición horizontal. Es primicia en este terreno el Moto Mod Stereo Speaker, de función similar y con un precio sugerido de 3999 pesos.

Por su parte, es sin dudas atractiva la propuesta del Insta-Share (9999 pesos), un proyector que muestra el contenido del teléfono con una dimensión de hasta 70 pulgadas; su lámpara tiene una vida útil de unas 10.000 horas y el repuesto es ofrecido por el servicio técnico oficial de Motorola, según nos informó la compañía.

Aunque ninguno de los Moto Mods hace que el procesador del smartphone sea más potente o que crezca su memoria RAM, sí logran que esta propuesta de Motorola se aproxime más aún a la categoría premium y que, para algunos, se justifique el desembolso.

A propósito, Motorola anunció un Moto Mod que permite a esta tercera generación ser parte de la venidera red 5G, convirtiéndose de este modo en el primer fabricante en ofrecer un teléfono compatible con el nuevo estándar de conectividad móvil. Eso sí: habrá que esperar a que esta red esté disponible.

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