Cómo Los Simpson cambiaron la pantalla

Posmoderno, oracular y democrático, el ciclo de Groening hizo escuela
Posmoderno, oracular y democrático, el ciclo de Groening hizo escuela
Hernán Ferreirós
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17 de agosto de 2018  

1. Hizo de la cita un arte popular. Cada episodio de la serie de Matt Groening está abarrotado de citas a la cultura popular. Jamás faltan referencias a blockbusters (la apertura de Los Simpson replica la escena de la roca gigante de Los cazadores del arca perdida), a películas de clase B semidesconocidas, a personajes de historietas, a músicos (la lista de invitados musicales de Los Simpsons, de Sonny Rollins a Sonic Youth, ya se acerca al centenar) y a figuras mediáticas de todo tipo (desde Elon Musk a Stan Lee). Estas citas nunca son pretenciosas ni excluyentes, porque hay algo para que cada espectador se sienta representado. Por esta característica, Los Simpson fue llamado "el primer programa de TV posmoderno".

2. Pueden superan cualquier grieta. Las series de Groening saltan la brecha generacional, de género o de clase. No hay un tipo de fan de Los Simpson. Concentrándose en cautivar al público adulto, sus realizadores conquistaron a todos. Esto abrió las puertas para un nuevo tipo de animación en la pantalla chica ( South Park, Family Guy o Rick & Morty son sus herederos). Este milagro del crossover probablemente se deba a que sus personajes resultan más humanos y carismáticos que la mayoría de sus contrapartes de carne y hueso. Y también a que su humor cubre un espectro gigantesco: puede ir de lo más elemental, como Homero persiguiendo a Bart para darle una paliza, hasta lo insólitamente complejo, como el episodio de Futurama en el que se explica con un teorema (creado para la serie por un guionista con un doctorado en matemática aplicada) el cálculo de cuántas veces deben usar los personajes una máquina de intercambio de cerebros para poder recuperar el suyo.

3. Son capaces de predecir el futuro. A lo largo de 29 temporadas y 640 episodios, Los Simpson parece haber agotado los temas del presente, al punto de que muchas veces anticiparon lo que estaba por venir. Hoy sus predicciones son un meme que se aplica a cualquier acontecimiento relevante, pero hay algunos aciertos verdaderamente escalofriantes. En 1994 no solo predijeron el iPhone, sino todos los problemas del autocorrect; en 1998, Homero escribe una ecuación (real) que especifica la masa del bosón de Higgs (o "partícula de Dios") que recién se descubriría en 2012, con una masa casi idéntica a la predicha en TV. En 2010 anunciaron que el finlandés Bengt Holmström ganaría el Premio Nobel, cosa que hizo en 2016. Y, desde luego, la más célebre: en 2000, Lisa heredaba la presidencia de los Estados Unidos de manos de Donald Trump. Creer o reventar.

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