En medio del escándalo, Macri le envió una señal al empresariado

En AEA Macri se refirió por primera vez a los efectos de los cuadernos de Centeno
En AEA Macri se refirió por primera vez a los efectos de los cuadernos de Centeno Crédito: Presidencia
En uno de los máximos encuentros de hombres de negocios evitó un tono condenatorio y trazó una línea divisoria con la gestión kirchnerista; admitió los problemas económicos
Pablo Fernández Blanco
Sofía Terrile
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17 de agosto de 2018  

El presidente Mauricio Macri les dejó ayer, cara a cara, un mensaje contundente a la crema del mundo local de los negocios, reunidos en un encuentro organizado por la Asociación Empresaria Argentina (AEA):

"Si alguno de ustedes se encuentra con un pedido indebido, acá tienen un presidente al que acudir y un equipo de gobierno al que denunciarlo".

Macri fue el primer orador de un encuentro que reunió a los empresarios más importantes del país, una combinación que no suele juntarse en público con frecuencia. Entre ellos estaban Paolo Rocca (Techint), Luis Pagani (Arcor), Alejandro Bulgheroni (Pan American Energy), Enrique Cristofani (Santander) y Héctor Magnetto (Grupo Clarín).

Ante ellos, se refirió por primera vez ante el empresariado al escándalo desatado por los cuadernos de las coimas y lejos de tomar una postura condenatoria, demostró voluntad de mantener un vínculo próximo con la primera línea de los hombres de negocios.

Si había expectativas sobre alguna posibilidad de replanteo en el esquema de licitaciones de obras públicas o sobre el rol de las grandes compañías, Macri pareció hacerles un guiño a la continuidad, aunque trazó una línea para diferenciarse del esquema de corrupción que se denuncia en la Justicia.

"Para terminar con comportamientos mafiosos, ustedes tienen que ayudar. Y controlar el gasto público que también tienen que denunciar para generar empleo privado de calidad. Ustedes son los generadores de riqueza", les dijo.

Y después agregó: "Sepan que no hay un Estado que los quiere aplastar, sino que allana el camino para aumentar la producción. Es lo que todos necesitamos: pensar para los próximos 20 años".

La investigación derivada de los cuadernos del chofer Oscar Centeno sobrevoló el encuentro. No solo por las palabras de Macri, sino también en las conversaciones de los hombres de negocios. El mundo empresarial se mostró particularmente sacudido por el hecho de que por primera vez los más importantes referentes de la economía local confesaron haber hecho pagos en negro con distintos objetivos. De hecho, otra de las sorpresas de la jornada fue la admisión pública de Paolo Rocca, presidente del Grupo Techint (ver aparte).

Por eso Macri dedicó una buena parte de su discurso a hablar del tema de la ética en los negocios.

"Ustedes van a seguir generando empleo y esa es la Argentina que empezó. Pero lo más significativo, lo que crea verdadera estabilidad es que las reglas del juego sean claras y las mismas para todos. Por eso desde el primer momento hicimos de la verdad, la transparencia y la institucionalidad valores innegociables", los arengó.

Y después Macri repasó algunas medidas que impulsó el Gobierno en materia de transparencia, entre las que citó la ley de acceso a la información, la ley de defensa de la competencia, la ley de responsabilidad penal de personas jurídicas y la ley del arrepentido que, según su visión, "hace posible juzgar casos de corrupción".

"Pasamos del puesto 54 al 17 en el ranking de transparencia global", se entusiasmó. Y después proyectó las iniciativas en la mira: "Estamos avanzando con tres anteproyectos: la nueva ley de ética publica, una ley para el Indec y de datos personales, y esperamos que pronto se apruebe la ley de extinción de dominio. Estamos construyendo un Estado que rinde cuentas y que combate la corrupción. En dos años y medio de un Estado en papel y con niveles de discrecionalidad hemos pasado a un Estado digital".

Los problemas económicos

Pero además del tema de la corrupción, Macri también se refirió a las dificultades económicas que atraviesa su administración. Se plantó frente a los empresarios asumiendo todas y cada una de las dificultades que atraviesa la economía argentina.

"Estamos enfrentando una tormenta de frente", dijo, y se diferencia de sus palabras de hace algunas semanas, cuando mencionaba una turbulencia.

"Mi intención no es negar para nada la agenda de dificultades, especialmente hasta que no lleguemos a un equilibrio fiscal, que nos hace depender del financiamiento externo. Vamos a estar expuestos a vulnerabilidades. Estamos expuestos a vulnerabilidad hoy", sostuvo.

Macri avanzó en esa línea: "Tenemos el respaldo de las economías más importantes, pero hay cosas que tenemos que hacer nosotros y dejar atrás prácticas arraigadas durante décadas", agregó.

"Comparto las preocupaciones y dudas del momento, pero es importante no perder el foco ante pronósticos catastróficos como que no tenemos futuro", sostuvo.

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