Los Mil Kilómetros del TC. Jonatan Castellano, entre los recuerdos fuertes, la presión y el sueño de superar a papá

El actual líder del campeonato buscará hacer una carrera inteligente en el escenario que más lo marcó cuando iba a ver al Pincho
El actual líder del campeonato buscará hacer una carrera inteligente en el escenario que más lo marcó cuando iba a ver al Pincho
Alberto Cantore
(0)
17 de agosto de 2018  • 23:59

Para los fanáticos del automovilismo argentino, Oscar y Juan Gálvez son sinónimo de Turismo Carretera. El autódromo porteño, que cambió tres veces su denominación hasta que recibió en 2008 el de los míticos hermanos, no ofrece el esplendor de cuando la Fórmula Uno era parte de su calendario, pero encuentra citas particulares que le devuelven el lustre. Mañana, el TC desandará la carrera de los Mil Kilómetros, una competencia de larga duración que la categoría ideó para celebrar los 80 años en 2017 y que ahora pretende imponer como bandera. Jonatan Castellano es el puntero del campeonato y tenía apenas seis años cuando se le grabó en la memoria una imagen contundente, que entrelazó el sentimiento con el imponente escenario. El 15 de diciembre de 1991, después de terminar la temporada como subcampeón de Oscar Aventín, su papá Oscar se retiró como piloto. "Vengo de cuna teceísta, y si me preguntás del recuerdo más fuerte de la época en que corría mi viejo, es el grito de la gente que se mezclaba con la bronca por no lograr la cuarta corona. «El Pincho no se va, el Pincho no se va», retumbaba en el Gálvez", dice Pinchito, mientras apunta los últimos preparativos para la icónica carrera. "Es la Catedral, es diferente a todos los demás autódromos. Yo gané en TC Pista en 2005: si ese triunfo tuvo un sabor especial, no me quiero imaginar lo que debe ser ganar en el TC", agrega, y se le ilumina la mirada.

Ahora, casi 28 años después, los roles se invierten: Pincho regresará al autódromo para acompañar a Jonatan, como lo hacía su padre, Néstor, con él. "Es una carrera que tiene muchas alternativas y la cabeza del viejo es una enorme ayuda. No lo vas a ver en el box ni frente a una pantalla, se va a ir a alguna tribuna para tener una visión panorámica y desde ahí sacar conclusiones", comenta Jonatan, sobre uno de los grandes estrategas que tuvo el automovilismo argentino y tres veces campeón de TC.

-¿Qué es lo esencial para una carrera de larga duración?

-Es una carrera más para transitar más que para correr. Y mucho más en mi caso, que estoy en la cima del campeonato. El año pasado, que corrí con Jerónimo (Tetti), tuvimos un toque, un choque, un trompo. Paramos para reparar, terminamos con temperatura en el auto y perdimos dos vueltas, pero así y todo fue la carrera que mayor cantidad de puntos sumé en 2017. Entonces, imaginate la importancia de transitar, de tener regularidad. Los invitados deben entender que no hay que exigir el auto al límite: ni frenos, ni gomas, ni revoluciones del motor.

-¿Qué opinión tenés sobre el régimen de boxes abiertos con el Auto de Seguridad?

-Hago dos análisis: somos la Máxima, y las categorías más importante y profesionales del mundo tienen los boxes abiertos cuando la carrera se neutraliza con un Auto de Seguridad. Quizás a nosotros nos falta cultura de carreras de larga duración, un par de carreras más para minimizar cualquier tipo de accidente por esa misma falta de experiencia de los pilotos titulares y de los invitados. Hoy hablás con un invitado y se va a sentir en su hábitat natural recién cuando esté manejando, en la pista y en plena carrera, y no cuando tenga que hacer el ingreso a los boxes. El régimen de boxes abiertos cambiará muchísimo la estrategia, así que la que trazaste el año pasado es muy difícil que la puedas repetir, porque un Auto de Seguridad te abre un abanico de posibilidades y de factores que antes no teníamos.

-¿Es la carrera en la que todos tienen las mismas posibilidades de victoria?

-Son muchos más que en una carrera regular, pero creo que el presupuesto es lo que termina moviendo la aguja: hay que salir con un auto nuevo y tener otro [por los repuestos] en los boxes y eso achica mucho la posibilidad de aquellos que están más apretados en lo económico. Después están los candidatos de siempre: no es casualidad que el Pato Silva cada vez que hay una carrera especial o de larga duración termine siendo ganador o protagonista. Me animó a decir que para estos Mil Kilómetros hay una decena de candidatos, pero si tuviera que elegir a uno le apunto al Pato.

-¿Por qué elegiste a Joel Gassmann y a Gustavo Micheloud como invitados?

-A Joel lo tengo de compañero de equipo, corre en TC Pista y sabe nuestra forma de trabajar; maneja un auto muy similar al mío, por lo que la adaptación no es necesaria. Gustavo también es piloto de TC Pista, conoce Buenos Aires y, detalle no menor, mide 1,92m, lo que es decir que está muy próximo a mi estatura [1.94m]. No deja de ser un problema encontrar a alguien de mi altura y que, además, vaya rápido. Es más difícil encontrar pilotos altos, los bajos son un poco más numerosos: en el karting, las Fórmulas, la altura y el peso tiene mucho que ver, por eso la dificultad.

-Si no estuvieras puntero en el campeonato, ¿buscarías a un piloto que te aporte para el presupuesto?

-El año pasado corrí con Jerónimo [Tetti] porque más que nada quería compartir esa carrera con un amigo. Era un gusto que me quería dar, él no hizo ningún tipo de aporte para el presupuesto y este año tampoco lo hacen Joel ni Gustavo. Pero es importante, porque la carrera sale de los costos normales. Yo prioricé que sean pilotos "contratados", por así decirlo, a pilotos que aporten al presupuesto.

Me gusta la presión, me gusta convivir con ella para dar el máximo. Cuando estás bajo presión vas al límite

-¿Cuánto del presupuesto anual insume esta carrera?

-Es una carrera doble [dos millones de pesos, aproximadamente], porque como decía, tenemos que apuntar a la confiabilidad y tenemos que poner un auto nuevo para Buenos Aires y para la siguiente carrera, en Paraná, hay que poner en la pista otro desde cero. Los costos suben además con los neumáticos, la cantidad de combustible. Es dura en ese aspecto.

-Con este panorama económico, ¿es viable para 2019 los Mil Kilómetros?

-La mayoría de los pilotos coincidimos en que es más beneficiosa una carrera de 500 Kilómetros, pero para la ACTC generar un clásico de Mil Kilómetros, con la repercusión que tuvo la carrera del año pasado, es un atractivo que como categoría no se quiere dejar pasar. Por la situación que estamos viviendo los pilotos, los equipos, creo que hasta cierto punto se puede hacer el esfuerzo.

-¿Hubieras repetido un binomio si la fórmula era de elección libre?

-El trinomio te libera en el aspecto físico: el año pasado di 111 vueltas, había mandado la butaca un poco más para adelante y terminé todo acalambrado los últimos 20 giros. No sabía cómo acomodar las piernas para seguir, creo que me ayudó que el auto venía con temperatura, por lo que tenía que ir más despacio para terminar. Lo de Trucco [136 vueltas sin detenerse] fue heroico, meritorio, para aplaudirlo.

-¿Te presionás por salir campeón? ¿Te afecta que Dodge lleva 12 años sin ganar el título?

-Me gusta la presión, me gusta convivir con ella para dar el máximo. Cuando estás bajo presión vas al límite, pero también estás más alerta y tenés mayor concentración para no cometer errores. Obviamente, se siente lo de los 12 años de Dodge sin títulos o, en mi caso, de volver a inscribir el apellido entre los campeones de Turismo Carretera. Esa fue un error de chico, una presión que me compré cuando le dije al viejo [Pincho] sin saber lo que significaba y lo que costaba salir campeón de TC, que iba ser campeón cuatro veces, una más que él. Después la realidad me pega una cachetada, porque vengo en cero, pero no dejo de apuntar al sueño de ser campeón.

-¿Dodge en 2018 volvió a tener reales posibilidades de ser campeón?

-La realidad es que hasta este año la marca se clasificaba para la Copa de Oro, pero no teníamos ninguna expectativa de salir campeones. Más allá de todos los cambios reglamentarios que hubo -cuando nos quitaron me dio bronca, porque se tardó tres años en darnos algo lógico y en seis carreras se hizo el análisis de que estábamos sobrados-, considero que la realidad se va a observar en Paraná, donde se va a clarificar cómo está parada cada una de las cuatro marcas. Creo que desde los motores varilleros que con Dodge no teníamos las chances ir a ganar un campeonato.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.