Los diarios en papel son el futuro, según una experta en periodismo

Chyi, durante su conferencia en el auditorio de ADEPA Fuente: LA NACION Crédito: Silvana Colombo

Iris Chyi, profesora en la Universidad de Texas, propuso en ADEPA priorizar las ediciones impresas

18 de agosto de 2018  

Iris Chyi es investigadora y profesora de la Escuela de Periodismo en la Universidad de Texas, un entorno al que califica como "prodigital", es decir, en sintonía con ideas que postulan que, en el futuro, el consumo de la información será fundamentalmente a través de dispositivos electrónicos. De todas maneras, esta especialista se posiciona en la vereda opuesta y sostiene que el futuro de los diarios está en el papel.

De visita en nuestro país, invitada por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), la profesora Chyi brindó ayer una conferencia titulada "Una revisión de la apuesta de los diarios en la digitalización y las implicaciones para el futuro", que tuvo lugar en la sede de ADEPA.

Ante un nutrido auditorio, Chyi inició su exposición recordando que The New York Times tuvo su versión digital en 1996 y que, tres años más tarde, los medios norteamericanos que tenían presencia en la web ya superaban los 2600. "Más de 25 años después del inicio de aquella transformación, la mayor parte de los ingresos de los diarios todavía proviene del papel. Ante este dato concreto de la realidad, las empresas tienen dos caminos: continuar con la transformación o repensar su estrategia", expresó.

¿Impreso vs. digital?

Basada en investigaciones propias, que llevan dos décadas, así como en mediciones de entidades periodísticas norteamericanas, Chyi aportó cifras que revelan que la performance de los diarios impresos de ese país es superior a la de los digitales en materia de ingresos por venta de avisos, así como en lo que respecta a los ingresos por suscripciones, al igual que en cantidad de lectores y tiempo de lectura. "Hasta ahora, todos los pronósticos que anunciaban la muerte del diario impreso han fallado. Y esto a pesar de que la posición de los diarios impresos no ha sido la mejor durante todo este proceso que venimos analizando", aseguró.

Según la especialista, autora del libro Trial and error: U.S. newspapers' struggles toward inferiority ( Prueba y error: los esfuerzos digitales de los diarios norteamericanos hacia la inferioridad, disponible solo en inglés en Amazon), el viraje hacia lo digital implicó no solo la reducción -en algunos casos drástica- de muchos planteles en las redacciones, sino también una notable suba en el valor del ejemplar impreso. "Los aumentos de precios siempre disminuyen la demanda. Entonces debemos reconocer que la baja en la venta de diarios en papel no se debe a que están pasando de moda, sino que intervienen otros factores".

¿Pero qué ocurrió, en paralelo, con el comportamiento de los diarios digitales? "El promedio de tiempo de lectura es bastante escaso. Incluso entre los jóvenes que, según nuestras investigaciones, prefieren leer en papel", consideró la especialista quien, consultada por LA NACION, sostuvo que el comportamiento de los lectores norteamericanos se replica en otras regiones del mundo.

De hecho, durante su exposición aportó un trabajo realizado por el periodista e investigador inglés Neil Thurman en 2016. Según esta investigación, los lectores británicos de entre 18 y 34 años distribuían el tiempo dedicado a la lectura de diarios de la siguiente manera: 35% para la lectura de medios digitales y el 65%, para medios impresos.

Tras 20 años de investigación, Chyi ha desarrollado algunas teorías acerca de las razones que han incidido para que la sentencia de muerte del diario impreso -con la consecuente expansión del digital- no se haya cumplido en el ecosistema de medios norteamericanos.

"El diario digital no logra ser percibido como un producto que está a la altura del diario impreso. Es considerado inferior en parte porque históricamente fue gratis, y lo gratuito tiende a ser considerado de menor calidad. Pesan también cuestiones físicas: difícilmente la experiencia de lectura en una pantalla sea igual de placentera y relajada que en el papel".

"Por otra parte, en mayor o menor medida, todos estamos repensando nuestra relación con lo digital -continuó la especialista-. Vuelven los vinilos, las cámaras fotográficas instantáneas, y hasta los libros en papel se consolidan entre las preferencias. Esto lo sabe hasta Amazon, que comenzó a abrir librerías físicas".

De cara al futuro, Chyi recomienda superar las posturas prodigital-antipapel. "Hay que evaluar racionalmente ambos formatos y valorarlos como se merecen. Yo, personalmente, creo que hay que priorizar el diario impreso".

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