Solo la mitad de las grandes empresas tiene compliance officers

Los guardianes de la reputación de las compañías son cada vez más buscados; aseguran que próximamente habrá 10.000 puestos vacantes
19 de agosto de 2018  

En la Argentina están las aguas divididas entre las empresas que tienen departamento de compliance, aquel que vela por el cumplimiento de las normas y por una cultura transparente, y quienes no lo tienen.

"Según los últimos estudios realizados, en el país existen más de 600.000 empresas activas, el 99% son pymes y el 0,6%, algo más de 3000, son grandes", dice Carlos Rozen, director de la Asociación Argentina de Ética y Compliance y socio de BDO. "Nuestras estimaciones indican que de las de mayor tamaño, cantidad de empleados y facturación, aproximadamente el 50%, tiene programas de compliance o se está trabajando en la implementación de algunas herramientas o elementos que lo conforman (código de ética y/o conducta, políticas de integridad, línea de denuncias y capacitación, entre otras)".

El especialista en compliance y director de la Certificación Internacional que se dicta sobre el tema, asegura que "hace 2 años necesitábamos 5000 compliance officers (CO); el año pasado esa cifra trepó a 10.000. Sin embargo la ley de responsabilidad penal empresaria (que entró en vigencia en marzo de este año) alcanza a todas las organizaciones privadas, ya sean de capital nacional o extranjero, con o sin participación estatal. Es decir, no sería descabellado seguir apostando a esta nueva y apasionante profesión de "guardianes de la reputación".

La nueva ley establece que en el caso de que una empresa tenga un problema legal por temas de corrupción, si puede demostrar que el departamento de compliance funcionó correctamente y que a pesar de ello se cometió el ilícito, es un atenuante para la pena según la nueva ley. Se intenta de esta manera que esa oficina colabore con la Justicia y lleve adelante una rigurosa investigación interna.

"Las empresas de las cuales no tenemos noticias (de las malas en materia de corrupción), normalmente son aquellas en las cuales ha funcionado el departamento de compliance. Pero no necesariamente porque se hayan pagado sobornos quiere decir que el programa de compliance no funciona", aclara Alonso.

Cotizar en la bolsa de EE.UU

Son las multinacionales que cotizan en la bolsa de los Estados Unidos las compañías que saben que tener un programa de integridad que funciona bien es un atenuante a lo hora de combatir cargos por sobornos, algo que el país del norte no perdona y por lo cual establece multas millonarias... que cobra los Estados Unidos.

Para empezar, la Foreign Corrupt Practices Act (FCPA) es una ley que multa a las empresas que cotizan en el país del norte si sobornan a funcionarios públicos extranjeros para obtener contratos con el Estado. Aquí, algunos ejemplos de empresas con un pie en la Argentina:

"Varios países tienen leyes contra el cohecho o soborno transnacional. Las dos mas fuertes son la de los Estados Unidos llamada Foreign Corrupt Practices Act (FCPA) y la de Inglaterra que se llama UK Bribery Act 2010. La de Estados Unidos, habla específicamente de las empresas que cotizan en a bolsa de ese país, que son sujetos obligados de esta ley", dice el argentino radicado en Nueva York Daniel Alonso, director de Exiger, empresa global de compliance y ex-fiscal federal en el Departamento de Justicia.

"Si una empresa cotiza en la bolsa de los Estados Unidos hay dos autoridades que la pueden investigar. Por un lado, está el Departamento de Justicia, conformado por fiscales generales que trabajan para el poder ejecutivo. Por otro, también desde la Comisión de Valores, SEC (por sus siglas en inglés), se puede hacer una demanda civil en contra de la empresa o de funcionarios en particular".

Aclara que la ley de cohecho transnacional en los Estados Unidos se aplica solo a los que pagan las coimas y no a los que las reciben. "Los funcionarios argentinos, por ejemplo, no estarían sujetos a la ley de cohecho transnacional, aunque sí a otras leyes estadounidenses con la antilavado".

¿Qué puede pasar? Además de las multas y la exigencia de que se restituya el dinero mal habido o el decomiso de activos, la SEC puede llegar hasta a eliminar a la empresa de la bolsa. Por parte del departamento de Justicia americano, puede haber una acción penal y "se puede ir tras personas que nunca pisaron el suelo americano", aclara Alonso.

En los peores casos, las empresas podrían dejar de operar, aunque "la idea es que esto no suceda para que no se pierdan los puestos de trabajo", agrega.

Además, "una de las cosas que investiga el departamento de justicia estadounidense es qué sucedió con el departamento de compliance, cuál era su programa, cuáles fueron los controles, quién estaba a cargo...". Debe probar que hizo las cosas correctamente y que a pesar de ello hubo malas prácticas, y colaborar con la Justicia en la investigación.

Según la industria

Carlos Rozen da un panorama sobre cómo está el compliance hoy en el país, según la industria.

Industria financiera: están reestructurando sus programas bancos y compañías de seguros, los que hasta ahora se mantenían muy concentrados en temas relativos a mecanismos antilavado de dinero. "Destinan muchos recursos y han fortalecido sus equipos o están en proceso de hacerlo", dice Rozen. "Los bancos internacionales están a la vanguardia, pero los grandes bancos nacionales y públicos están poniéndose tono con velocidad". Industria de especialidades medicinales y dispositivos médicos: muy avanzadas especialmente las filiales de compañías globales. En cuanto a las locales, hay fuerte impulso en este tema. Industria de la construcción: salvo algunas excepciones, nunca fueron "el estado del arte" en adhesión a las prácticas más recomendadas. Consumo masivo y retail: las "multi" lideran las mejores prácticas y otras vienen detrás en especial las más grandes Energía, servicios públicos y recursos naturales: prácticamente todas tienen programas o están trabajando sobre el tema

"Llama la atención la cantidad de empresas con participación estatal que está implementando estas prácticas. Incluso hay organismos públicos están implementando o analizando hacerlo, algo que estaría a la vanguardia a nivel mundial", dice Rozen.

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